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ABC LUNES 21 8 2006 Nacional 15 LOS INCENDIOS EN GALICIA La manifestación fue secundada por grupos ecologistas y particulares que pedían castigos para los pirómanos y respuestas a los políticos MIGUEL MUÑIZ Nunca Máis defiende las tesis de la Xunta y culpa de la catástrofe a la política forestal del PP Miles de personas se concentraron en Santiago y también pidieron responsabilidades al bipartito b La plataforma ciudadana se reac- tiva cuatro años después del Prestige en defensa del monte pero justifica que los fuegos fueron intencionados e inevitables ÉRIKA MONTAÑÉS SANTIAGO. Algunos de sus miembros se apresuraron a advertir los días previos que la de ayer en el céntrico casco compostelano no iba a ser una manifestación política, como aquéllas que siguieron al 13 de noviembre de 2002 y que clamaban por destituciones en el gabinete de Manuel Fraga por su gestión de la crisis del Prestige Sin embargo, y aunque la movilización al grito de Lumes, Nunca Máis Fuegos, nunca más perseguía condenar el terrorismo incendiario los cánticos contra el PP y su política forestal- -heredada y no replanteada, critican, por el bipartito- -retumbaron desde el inicio al final de una serpenteante mirada de entre 20.000 y 40.000 personas (datos respectivos de la Policía Local y la plataforma convocante) En el discurso que puso el broche a una dominguera concentración sin incidencias, una de las portavoces de Nunca Máis Adela Figueroa, habló de la reactivación actual de la plataforma en defensa de cualquier recurso natural gallego el mar en aquel otoño de hace cuatro años, el monte tras la situación de emergencia nacional que los incendiarios han provocado este mes de agosto Pero este segundo nacimiento de la plataforma ciudadana se ha gestado con la diferencia sustancial de asumir cada una de las tesis barajadas desde el Gobierno gallego para justificar su gestión de la ola incendiaria. De este modo, la artista Uxía Senlle, encargada de leer el manifiesto final ante los miles de congregados en las faldas de la catedral de Santiago, gritó que la sociedad gallega se moviliza hoy (por ayer) para mostrar que no ampara las prácticas de terrorismo incendiario o que los incendios de este año- -que no son algo nuevo para los gallegos -sí son cualitativamente distintos a los de ejercicios anteriores. Y, a continuación, señaló, uno por uno, los argumentos con los que se defiende la Xunta: Los focos se produjeron muy cerca de zonas habitadas, amenazaron aeropuertos, carreteras, gasolineras y vidas humanas, por lo que pretendían hacer el máximo daño posible; hubo días en que se pasó de los 150 incendios al mismo tiempo... todo con el fin de crear en la población una sensación de caos y desamparo Al son de sus palabras, al filo de las dos de la tarde, la Plaza de la Quintana canturreó: ¿A quién beneficia que arda Galicia? y Partido Popular, terrorismo ambiental Las miradas se en- Alta representación de la Xunta La elevada participación de diputados del PSOE y BNG en la concentración, estratégicamente situados tras pancartas que rezaban Contra el terrorismo incendiario desdice los intentos de desvinculación política de la protesta. Asistieron, entre otros, el secretario de Organización de los socialistas gallegos, Ricardo Varela y su portavoz en el Parlamento autonómico, Ismael Rego. Otros políticos del BNG, como Bieito Lobeira, o el portavoz parlamentario del Bloque, Carlos Aymerich, canturrearon las consignas de Nunca Máis y abuchearon, como decenas de asistentes, la llegada a la Quintana del grupo independentista Briga, que portaban fotografías del presidente Emilio Pérez Touriño, el vicepresidente Anxo Quintana o los consejeros de Medio Rural y Medio Ambiente (además del líder del PP, Mariano Rajoy, y de Zapatero) mentándolos como únicos responsables contraban entonces al paso de pancartas donde aparecía dibujado el logotipo del PP con una bomba incendiaria, o con un ladrillo, icono de la especulación urbanística, que para muchos está detrás del hecho de que los incendios se hayan cebado con la fachada atlántica de la Comunidad. Incluso, para colmo de quienes insistían en desvin- cular la manifestación de un color político concreto, aparecían carteles concatenados donde se culpaba de los fuegos a las mobiliarias, las constructoras, la industria celulosa y... ¡Cuiña! (por el consejero de Política Territorial destituido por la catástrofe del petrolero) La perturbación son los políticos En su contra, particulares llegados de todas partes de Galicia, como Beatriz Díaz y su abuelo, José Romero, interponen la independencia de Galicia a los devaneos políticos y muestran con sendas pancartas su oposición a cualquier vinculación ideológica achacando a la ministra Narbona que la perturbación patológica de los gallegos sois los políticos o que del fuego y de los políticos estoy hasta las pelotas (luce, con una sonrisa, este anciano de Narón que participó con su nieta en todas las protestas del Prestige También un puñado de voluntarios que lucharon contra el ímpetu de las llamas en el concejo de Ames cree que los políticos están desvirtuando el auténtico debate. Necesitamos medidas de prevención y lo único que pedimos es que no se queme el monte espetan, pertrechados del equipo de brigadista aún renegrido. Y, desde la tarima, se cierra la manifestación como comenzó: Los incendios no son algo inevitable porque son intencionados y tienen que ver con la errada política de montes