Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 Opinión LUNES 21 8 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) J. López Jaraba (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil GALICIA: NI TRAMA NI ORGANIZADA AS secuelas de los incendios forestales en Galicia siguen dando motivos para la reflexión. Por desgracia, el partidismo se ha apoderado de un problema que debería ser enfocado desde una perspectiva de consenso y no de confrontación permanente. Pero no todo el mundo tiene interés en buscar la verdad y poner los medios para evitar que el drama se repita. La plataforma Nunca Máis organiza manifestaciones con banderas del BNG, como si este partido no tuviera responsabilidades del más alto nivel en el Gobierno autonómico. Su objetivo consiste en repetir la operación desarrollada con ocasión del Prestige, para echar la culpa de todos los males a la perversidad del adversario político, no tanto a quien tiene la responsabilidad de gobierno, exonerado en esta ocasión por esta asociación. Sólo algunos grupos ecologistas que secundaron la marcha denunciaron el caótico dispositivo de emergencia puesto en marcha por la Xunta. Curiosa paradoja: al frente, las banderas del BNG, por detrás, carteles con el rostro de Quintana (líder del partidoy vicepresidente del Gobierno autonómico) con el lema responsable Pese a la inmensidad de la tragedia- -humana, ecológica, económica y, por supuesto, social- -las quejas se centran ahora en un etéreo Contra el terrorismo incendiario Es como si ensu anterior movilización a cuenta del Prestige el lema de las manifestaciones hubiese sido Contra los naufragios Parece que el espíritu crítico de Nunca Máis ha desaparecido con el paso del PP a la oposición. Viene a cuento comentar también las insinuaciones sobre una trama organizada que, como finalmente tuvo que admitir el propio Touriño, ha resultado no ser trama ni estar organizada. Los líderes socialistas han tenido que rectificar las acusaciones mantenidas por la ministra de Medio Ambiente y por el ministro del Interior. Narbona se ha distinguido además por su falta de contención verbal al acusar a los gallegos de tener un bajo nivel socio- cultural y al arremeter contra antiguos miembros de las brigadas antiincendios. No hay ninguna prueba que vincule a los detenidos con el PP; el único caso, por contra, hace referencia a un ex candidato del PSOE. Es notorio que la práctica del fuego como venganza, muchas veces por razón de disputas vecinales, o por intereses económicos se combina con la actuación de pirómanos, cuya patología aparece descrita con todo rigor por los informes psiquiátricos. La mezcla resulta explosiva y convierte a Galicia en una región muy vulnerable ante el riesgo de incendios forestales. La situación se repite un verano tras otro y sólo puede ser controlada mediante una acción eficaz y coordinada entre las diversas administraciones. En este caso, la Xunta ha fracasado. Dejar de lado el plan forestal de la etapa de Fraga, descuidar las laborespreventivas y desmontar el aparato técnicoadministrativo para favorecer a amigos políticos son decisiones que implican una seria responsabilidad. La opinión pública debe ser exigente con el ejecutivo de Touriño y no sirve desviar laatención con acusaciones infundadas, guerras de cifras o manifestaciones partidistas. L ETA REACTIVA TODOS SUS FRENTES P OCAS horas después del duro comunicado de la banda- -que incluía una amenaza expresa ETA responderá y testimoniaba la crisis del proceso -un grupo de encapuchados sembraba el terror en San Sebastián con un ataque plenamente planificado: a las diez de la noche del sábado los etarras cruzaron contenedores en plena calle para obligar a detenerse a un autobús, hicieron salir a los viajeros y al conductor y, seguidamente, prendieron fuego al vehículo. El incendió abrasó otros turismos aparcados allí mismo y obligó a desalojar un restaurante cercano. Terror en estado puro. Como viene siendo habitual, ni un solo detenido. Tanto por el momento elegido como por el modus operandi de los asaltantes, este atentado callejero supone un punto de inflexión pues agrava el latente fenómeno de kale borroka que no ha dejado de darse en estos días, centrado en la quema nocturna de cajeros automáticos y de mobiliario urbano. Desde ayer la violencia afecta directamente a las personas que vivieron el episodio y a la memoria colectiva de la opinión pública que observa cómo la banda sigue a lo suyo, a lo de siempre. Conviene recordar, para resaltar la gravedad del incidente, que algún terrorista callejero ha sido condenado a diez años de cárcel por prender fuego a un autobús. Ni que decir tiene que los interlocutores necesarios (según la catalogación del propio Rodríguez Zapatero) de Batasuna no condenaron el ataque perpetrado en las calles donostiarras. Tampoco esto supone ninguna novedad. En realidad, el atentado donostiarra se ahorma a la perfección al tono y alcance del mensaje que ETA quiso transmitir en su último comunicado y que viene a sembrar de algo más que de dudas razonables el alto el fuego permanente Un vistazo general permite obervar que la banda mantiene activos todos sus frentes: no han cesado las denuncias de extorsión (con especial incidencia en Navarra, histórica aspiración) persiste el terrorismo callejero y sigue activo el comando político que intenta organizar manifestaciones propagandísticas y que consigue que se celebren jugando al escondite con la justicia. A este respecto, otro grupo de ciudadanos anónimos de la izquierda abertzale ha convocado en Bilbao para el próximo día 25 una manifestación gemela a la celebrada hace unas fechas en San Sebastián a favor de la autodeterminación. Esto sí que supone una novedad pues antes ETA Batasuna tenía prohibido manifestarse. Esa es la realidad, el crítico día a día de un proceso que no casa precisamente con el mensaje, supuestamente tranquilizador, con el que el presidente del Gobierno respondió a la última amenaza etarra. Lo único que está en crisis, total y definitiva, es la violencia, quien la ampara y quien está detrás de ella afirmó Rodríguez Zapatero. Dos horas después, ardía el autobús de San Sebastián. Tampoco invita al sosiego de los españoles que en todas las manifestaciones públicas de cada una de las patas del entramado etarra no se haya observado ni un diminuto atisbo de renuncia a los tradicionales objetivos bajo los que ha enmascarado todas estas décadas de asesinatos. Todo lo que siguen reivindicando con vista a la negociación contraviene de la A la Z el ordenamiento jurídico. En este sentido, y si como afirmaba anteayer en Canarias el presidente del Gobierno no hay más camino que la Ley de Partidos parece que hay más bien poco que hablar con la banda. El incremento de la presión de los terroristas es evidente y llega en el estratégico momento en que parece que van a comenzar las conversaciones. Con el Gobierno de vacaciones y mellada la solvencia del Ejecutivo- -desbordado por otras cuestiones domésticas- -ETA exhibe parte de su capacidad operativa, enseña sus cartas y muestra todo lo que está dispuesta a ceder en la mesa de negociación: entre cero y nada. SE ENCIENDEN LAS ALARMAS EN CANARIAS H ASTA ahora se nos había dicho que la llegada de inmigrantes irregulares en patera representaba una cantidad irrelevante si se comparaba con la afluencia de los también sin papeles que ingresaban a través de la frontera terrestre con Francia o sencillamente por los aeropuertos. Pues bien, lo que está pasando en Canarias ya no es tan insignificante: un ritmo de 1.200 personas en 48 horas son cinco o seis aviones llenos o una comitiva de más de 25 autobuses. Sencillamente alarmante. El presidente del Gobierno ha visitado los centros de acogida en Canarias, se ha limitado a decir que las instalaciones son un modelo de buena gestión y ha felicitado a los canarios por sus nobles sentimientos humanitarios. Con esa optimista visión del problema, las 100.000 personas que, según la Cruz Roja, esperan en Senegal puede que adelanten su peligroso viaje. Hasta ahora, el Gobierno ha dado palos de ciego con la política migratoria y sigue sin entender la gravedad del problema. La ayuda de la UE es poco más que simbólica. Las pretensiones de hacer ruido con un supuesto catálogo de 14 medidas urgentes por las que se estuvieron felicitando mutuamente la Comisión Europea y el Gobierno español, se han quedado en agua de borrajas. Los eventuales efectos de la conferencia de Rabat volaron en pedazos dinamitados por las declaraciones del ministro Caldera, mientras el Plan África los viajes étnicos y la apertura de embajadas de emergencia han sido gestos sencillamente intrascendentes. Lo único que ha tenido un efecto comprobado ha sido la decisión de proceder a una regularización masiva, en contra del criterio mayoritario en el seno de la UE. El equilibrio de la sociedad española depende de muchas cosas y una de ellas es la adecuada integración ciudadana y laboral de los inmigrantes. Si no queremos que afloren perniciosos sentimientos xenófobos o racistas, es prioritario ocuparse de que los que vienen a vivir con nosotros sean adecuadamente digeridos por la sociedad. Y eso requiere tiempo, medios, paciencia y sobre todo la buena voluntad que los españoles en general mantien en por el aspecto humanitario de esta situación. Y además hace falta mesura. En España, un nueve por ciento de sus habitantes son extranjeros y actualmente es el tercer país del mundo en la clasificación de receptores de inmigrantes; la capacidad de absorción tiene un límite y en términos sociológicos es mejor no llegar a saber cuál es, porque es señal de que no se han producido las tensiones que marcan ese punto en el que se desencadenan esas reacciones sociales indeseables. El Gobierno no puede seguir contemplando este problema ni como una tormenta pasajera, porque no lo es, ni como un fenómeno sin importancia. Las consecuencias pueden ser gravísimas si no se atajan a tiempo, y mucho peores que algunas de las medidas enérgicas que debería tomar ahora mismo, antes de que sea demasiado tarde.