Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 20 8 2006 51 Toros SEMANA GRANDE DE SAN SEBASTIÁN La olla de Illumbe a punto de reventar Plaza de toros de Illumbe. Sábado, 19 de agosto de 2006. Séptima corrida. Tres cuartos largos de entrada. Toros de José Luis Marca, incluido el sobrero, bien presentados, algunos terciados; nobles en general, como justos de poder; destacaron el encastado 1 los muy buenos 2 y 6 y el intermitente 3 César Rincón, de azul pavo y oro. Estocada trasera y tendida (palmas) En el cuarto, estocada atravesada (palmas) El Juli, de verde esperanza y oro. Estocada desprendida y trasera (oreja) En el quinto, estocada (silencio) El Cid, de nazareno y oro. Pinchazo hondo que acabó siendo estocada entera y descabello, Aviso (saludos) En el sexto, pinchazo y estocada. Aviso (oreja) Ponce abre la primera puerta grande de la Feria de Málaga JAVIER LÓPEZ HERNANZ MÁLAGA. Enrique Ponce abrió ayer la primera puerta grande de la feria en la última de las corridas a pie de Málaga- -donde se colgó el no hay billetes después de desorejar al cuarto toro de Santiago Domecq. Estuvo meritorio, pero el doble premio fue excesivo, más aun viendo la exigencia presidencial a lo largo del ciclo. Además, mató de una estocada caída, eso sí, de rápido efecto. Antes había hecho una faena marca de la casa, fundamentada en la diestra, con pasajes ligados aunque sin continuidad. Frente al remiendo de Gavira se inventó la faena, pero las aborregadas embestidas impidieron que aquello cogiera vuelo. Saludó. El Fandi dio como siempre el espectáculo con los rehiletes. El descastado segundo se paró pronto y sólo permitió al granadino mostrar voluntad. En el quinto se repitió la historia: puso la plaza boca abajo en su especialidad y estuvo anodino con la franela. Saludó en ambos. Salvador Vega pinchó la entonada faena del nobilísimo quinto, al que le faltó motor, pero tuvo la calidad suficiente para que el malagueño le endilgara muletazos al ralentí. Todo fue a media altura, lo que unido a la falta de transmisión del astado restó emoción a un trasteo entregado. Volvió a fallar con la tizona en el último y emborronó otra labor digna por encima de un toro incierto. Saludos tras aviso y silencio. Por otra parte, en la corrida nocturna del viernes en Ciudad Real, con ganado de Gerardo Ortega, Francisco Rivera cortó dos orejas; Manzanares logró una y Sánchez Puerto fue ovacionado. En Leganés (Madrid) ante ocho mil personas, Sergio Galán (tres orejas) y Sergio Domínguez (dos orejas) salieron a hombros, mientras que Javier San José fue ovacionado. En Cuenca, novillos de Capea. Julio Benítez El Cordobés oreja en ambos. Cayetano, oreja y ovación. Palomo Linares, oreja y ovación. ZABALA DE LA SERNA SAN SEBASTIÁN. A punto estuvo la olla de Illumbe de reventar. Faltó un hervor más para que estallara la tarde que necesita San Sebastián, el día que necesitamos todos. La fecha pudo ser ayer, y en parte lo fue. A medias. Media faena de un Cid en el límite de volver a ser en plenitud, un gran Cid a última hora, cuando el sol se caía sobre el mar oeste que se para en los crepúsculos. Cid de excelsa mano diestra, roto como aquel de entonces de Bayona con los victorinos, no hace tanto, y ya hace mucho. Dos series de compás y acompañar al toro con el pecho, y una de naturales espléndidos. Rugía la plaza de verdad. Pero hay musas que en seguida se van, y de repente El Cid se envaró, y El Cid envarado ya no es igual. Bien, tampoco mal. El toro de justo trapío de José Luis Marca no cesó de embestir, desde que se entregó en las verónicas que El Cid remató pletórico, como si se enchufase a la red de alta electricidad, como cuando sale de la cara del toro de forma habitual. La oreja reconfortó después de un pinchazo. Como le reconfortó a El Juli la suya con un segundo de suma calidad. El Cid firmó naturales espléndidos enarboló su torería en principio, en una tanda de limpios y despatarrados derechazos, y todavía en otra. Pero el toro no pudo más. Cruento poder el de desangrar para poder. El César colombiano cuidó al castaño cuarto en el caballo, y sin embargo se vino abajo a plomo en la muleta y a pesar de la distancia generosa al citar. No hubo posibilidad. Tampoco la tuvo El Juli con un quinto basto y bruto, que no quería el engaño por delante, porque le moles- EFE taba todo y se lo quitaba con brusquedad. Fue torero ese final por bajo que la gente no supo interpretar. Y antes, para completar la corrida de Marca, que si careció de algo fue de potencial, no de bondad, saltó un sobrero por un toro descoordinado, que tampoco estuvo mal, intermitente como El Cid. Pero voy a repetir la frase que cerró la crónica mixta del jueves: para ser figura, además de decirlo, hay que hacerlo. Estupendos naturales Otra media faena, la parte segunda, la izquierda de Julián. De primeras Juli usó la derecha con dominio, mando y poco o nada embraguetado; de ahí en adelante templó al natural, encajado y ligado, quizá más ajustado, sólo quizá. Estupendos naturales y uno descomunal de largura y profundidad. Una estocada trasera, el toro que tarda en doblar y otro premio que colma el lógico afán de triunfar. Pero en ambos casos yo me pregunto si para ambos toreros, situados en el escalafón de figuras, lo suyo no hubiera sido cortar en lugar de una, dos. O sea, redondear. ¿O los toros de lujo y Marca no lo merecieron? Otro que tuvo, o hubiese tenido, faena de mucho calibrar fue el que estrenó plaza. Otra historia. Más fuerza- -que en general no sobró, como la presencia- -y mucho más temperamento. César Rincón, histórico maestro ya en el umbral, lo majó, lo mazó como a los pulpos en Galicia, en el caballo. ¡Qué dos puyazos! Tres en dos; o cuatro en dos. El picador cargó la suerte, el cuerpo y la mano sin disimulo. Rincón EFE Triunfo de Hermoso de Mendoza en Bilbao Pablo Hermoso de Mendoza cortó dos orejas en la corrida de rejones que abrió ayer la Semana Grande de Bilbao, donde Joao Moura hijo perdió los trofeos por su fallo con el rejón de muerte. Con la plaza casi llena, se lidiaron toros de Murube, bajos de casta y complicados; destacaron segundo y tercero. Joao Moura, ovación y aplausos. Hermoso de Mendoza (en la imagen) oreja y oreja. Moura hijo, vuelta al ruedo y ovación.