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46 SÁBADO 19 8 2006 ABC FIRMAS EN ABC FRANCISCO SOTO NIETO DOCTOR EN DERECHO. EX MAGISTRADO DEL TRIBUNAL SUPREMO COROLARIO: AMAR A LA FAMILIA De ella recibimos todo, ella nos acoge a nuestro advenimiento y su prodigalidad no cesa en nuestro diario discurrir. A través de la familia transmitimos todo. Somos puente de las mejores tradiciones... AN llovido en abundancia las reflexiones del Papa acerca de la familia y su enorme significación en la vida del hombre y en la vigorización de la sociedad. La familia fundada en el matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer, expresa una dimensión relacional, filial y comunitaria, y es el ámbito donde el hombre puede nacer con dignidad, crecer y desarrollarse de un modo integral No cabe síntesis y precisión de mayor belleza compendiadora del alto valor y la inmensa fuerza de atracción de la familia. De ella recibimos todo, ella nos acoge a nuestro advenimiento y su prodigalidad no cesa en nuestro diario discurrir. A través de la familia transmitimos todo. Somos puente de las mejores tradiciones, porta- H dores de inapreciables mensajes de amor y de experiencia, brújula viviente en el incierto camino de la existencia. En el pasado y emotivo encuentro de cientos de miles de personas venidas de distintas partes del mundo se nos ha descubierto el Evangelio de la familia tan deteriorada en los últimos tiempos, recuperándose gozosamente la hermosura y esplendor de sus pasajes. Partiendo indefectiblemente de la verdad, belleza y santidad del matrimonio resaltado en esos días como patrimonio de la humanidad Ensamblaje de amor entre el hombre y la mujer, abierto a sus expectativas como promesa irresistible de felicidad, reflejo de esa explosión de amor- -Deus caritas est- -con que se define a Dios en expre- sión papal. Nunca la institución familiar se ha visto cercada y acosada en el grado que padece hoy. El Papa- -comentaba Víctor Cortezo- -ha tendido la mano a todas la familias, y las ha invitado a sentirse comprometidas en la construcción de una nueva humanidad. El futuro de la sociedad se asienta fundamentalmente en la familia. A su través se vislumbra y hacen realidad los valores configuradores del ser humano. Ha quedado evidencia- JAVIER TOMEO ESCRITOR LAS VIRTUDES DE LA ZANAHORIA L AS flores de la zanahoria- -leemos en el Dioscórides Renovado, de Font i Quer- -son blancas y sonrosadas, de pétalos muy desiguales en las de la periferia de la umbela, y con la flor central de la misma casi siempre de color purpúreo oscuro y estéril Por una vez, sin embargo, y sin que sirva de precedente, nos conduciremos por los sabios consejos del refranero popular, aun arriesgándonos a que nos tilden de prosaicos. Las flores contentan, pero no alimentan proclama un refran. Y con ello se quiere significar que lo que más importa de la zanahoria no son las flores, aunque sean blancas y sonrosadas, sino su raíz fusiforme, anaranjada, rojiza o amarilla, jugosa y comestible. Morir con una flor en las manos es morir abrazado con el cielo cantaba Campoamor. Morir con una zanahoria en la mano (decimos nosotros, mucho más prosaicos) debe de ser como morir abrazado a la tierra, como despedirse de este mun- Lo que más importa de la zanahoria no son las flores, aunque sean blancas y sonrosadas, sino su raíz fusiforme, anaranjada, jugosa y comestible do, aferrado desesperadamente a todas las oscuras, terribles y maravillosas fuerza telúricas. No conocemos todavía a nadie, sin embargo, que haya tenido la ocurrencia de morir abrazado a una zanahoria, o, por lo menos, que haya muerto con una zanahoria en la mano, aunque el hombre sea viejo amigo de esa raíz endurecida, de sospechoso diseño, riquísima en vitaminas A, B y C, carotina, azúcares y numerosas sales minerales. Nos hablan de sus virtudes medicinales Plinio, Columela, y sobre to- do, Dioscórides. Dase a beber útilmente- -nos dice el médico griego- -contra la retención de orina, contra el dolor de costado, contra la hidropesía y contra las mordeduras y puncturas de fieras emponzoñadas La raíz de la zanahoria cultivada (siguen diciéndonos los viejos recetarios) ahuyenta a las lombrices y es excelente contra las anemias, la avitaminosis de los adolescentes y otras enfermedades de las llamadas de carencia. Andrés Laguna, el médico sabio de Felipe II, nos cuenta que en algunas ocasiones, para engañar a los paladares más tiernos y delicados, se disfrazaba a las zanahorias con miel de azúcar... Todavía más virtudes: las zanahorias, comidas crudas, favorecen el bronceado, alejan las arrugas, embellecen el cutis y, por su riqueza en caroteno, aumentan el contenido de hemoglobina en la sangre e influyen muy positivamente en los fenómenos de visión crepuscular. La comieron en grandes cantidades los pilotos de caza británicos durante la segunda guerra mundial y de ahí sus éxitos en los combates nocturnos sobre el cielo de Londres. Eso es, por lo menos, lo que cuentan algunos. Lo que está fuera de toda duda es el hecho de que mejoran la vista. ¿Has visto alguna vez un conejo que lleve gafas? -nos preguntan una y otra vez los graciosos de turno. do en la atrayente locución del Pontífice que el lenguaje de la fe se aprende en los hogares, que la fe no es una mera herencia espiritual. El viaje del Papa no ha respondido a ninguna finalidad política. Se erige en mensajero de verdades incontrovertibles capaces de suscitar ilusiones en un clima de desorientación. La recuperación del rigor teológico y la entrega a la fe- -comenta Zarzalejos- -por encima de la ideologización política son, seguramente, una clara indicación papal dirigida a la Iglesia en su conjunto. Benedicto XVI ha querido proclamar en el corazón de España un mensaje de siglos que urgía actualizar y levantar muy alto para audiencia de toda la cristiandad. Mi deseo es proponer el papel central, para la Iglesia y la sociedad, que tiene la familia fundada en el matrimonio. Esta es una institución insustituible en los planes de Dios Qué acento de emotividad oir hablar de la familia como un tesoro para los esposos durante toda la vida. Como del gozo de envejecer juntos quienes unieron sus vidas en el sacramento del matrimonio. Esta convocatoria multitudinaria ha puesto de relieve ser legiones de personas las que se sienten animadas por un impulso de autenticidad y trascendencia, sabiendo que no basta la horizontalidad del camino, que hay que remontar alturas que sobrepasan las cimas inaccesibles. No cabe propósito más despiadado y arbitrario que el de escindir el cuerpo del alma, degradando al hombre al ínfimo estado de la escala zoológica. Hace algún tiempo el escritor Grahan Greene declaraba que la historia de Europa ha de conmoverla el espíritu, el hálito de las catedrales, no el de los rascacielos, han de rehacerla unas nuevas luces tan viejas como la humanidad, tan olvidadas como perennes. Nos ha llegado en esos pasados días un esplendoroso mensaje de fe y de confianza en esa ideación divina del matrimonio y la familia. El hombre y la mujer han de encontrar en ellos el sombraje necesario de sus proyectos ilusionantes y de los trances de sufrimiento que la vida conlleva, ese dolor definido en el filme Tierras de penumbra, de Richard Attenborougt, como megáfono que Dios utiliza para despertar al hombre La fe- -describe certeramente Charles Moeller- -es certeza y penumbra, libertad e invasión amorosa; es riesgo, seguridad, alegría, salida incesante de las tinieblas e inmersión en la nube luminosa Todo eso y mucho más se da cita en el decurso de la vida familiar. En ella pugnamos todos hasta alcanzar la meta deseada. Mi esposa, cariñosamente sentenciosa, no pierde ocasión de constatar ante nuestros numerosos hijos y nietos: Nosotros habremos triunfado, si conserváis los valores humanos y religiosos que se os han inculcado. Las matrículas, las competiciones, los éxitos profesionales, serán un añadido ciertamente muy satisfactorio