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18 8 06 EN PORTADA Lorca Una venganza literaria (Viene de la página anterior) pués de que Lorca celebrara en la Huerta de San Vicente el día de San Federico) Sobre la tierra la sangre también derramada del maestro de Pulianas Dióscoro Galindo González y de los banderilleros Francisco Galadí Melgar y Joaquín Arcollas Cabezas. Setenta años después, la familia García Lorca no quiere remover el cuerpo del poeta que yace cerca del manantial de Ainadamar Fuente de las Lágrimas en árabe) -en el camino de Víznar a Alfácar- en Fuente Grande, donde el hispanista Ian Gibson apunta que el creador de La barraca fue fusilado junto a las otras tres personas. Para Laura García- Lorca de los Ríos, presidenta de la Fundación que vela por la memoria de su tío, una cosa es la memoria y otra remover la tierra: Creo que fue fundamentalmente una persecución política. ¡Qué pena! ¡No haber podido disfrutar de él! Y de muchísima gente... evoca junto al piano de la Residencia de Estudiantes que su tío acariciaba. Por las mejillas de Laura se deslizan lágrimas de emoción recordando al familiar arrebatado en noche oscura. matar a una persona de treinta y ocho años y además por las razones y las circunstancias en que se hizo, siempre es una cosa tremenda Fernández- Montesinos rescata un libro: Teatro inconcluso Ahí se ve, en esos doce o trece trozitos de obras de teatro que él estaba preparando, lo que se ha perdido el mundo. No creo que con muchas reparaciones ni de la memoria se pueda, jamás, compensar todo eso. De ninguna manera Cien hombres en busca del poeta Sobre las nuevas teorías surgidas en torno a la detención y fusilamiento de Lorca (que el cineasta y escritor Emilio Ruiz Barrachina documenta detalladamente en Lorca, el mar deja de moverse que se estrenará a finales de septiembre) Manuel Fernández- Montesinos sostiene: Tuvo que haber un complot de unos señores para que, en vistas de las circunstancias del alzamiento, se asesinase a mi tío lo hemos sabido siempre. Lo que han hecho ahora los investigadores Pilar Góngora y Miguel Caballero que exponen sus hallazgos en el documental -es sacar a relucir y poner nombres que se habían mencionado. Por ejemplo, en varios libros de Gibson, ponerlos en relación directa con el hecho. Pero no es una tesis nueva. Yo sé que la derecha irredenta dice ahora: ¡Ah, mira, si no fuimos nosotros quienes lo matamos, fueron sus primos Sus primos es que eran de ustedes Explica Ruiz Barrachina que la gota que colma el vaso es La casa de Bernarda Alba que Federico escribe como una venganza personal hacia las familias Roldán y Alba- -cuyos hijos no son primos directos, pero se tratan como si lo fueran- con las que la suya mantenía rencillas, disputas y enemistades en la Vega granadina. Así Bernarda Alba es Francisca Alba, pero entre las tres familias, además de rivalidad, existen muchos matrimonios endogámicos para no perder, dividir, agrandar tierras... Cuando Federico escribe La casa de Bernarda Alba sabe que está haciendo una venganza literaria. Tanto su hermano Francisco como su madre le piden que cambie los nombres, porque son reales. Por ejemplo: Pepe el Romano es familia directa de Horacio Roldán- -de la familia Roldán- que era una persona muy católica. Y Federico lo pone de mujeriego, de putero... Bernarda Alba era una mujer muy generosa, como se demuestra en su testamento- -que lo tenemos- y bastante querida. Y Federico la reviste de tirana y a las hi- Pena y rabia La familia Lorca no desea que se escarbe en la enorme fosa donde yacen miles de cuerpos (como pedirán por vía judicial los nietos de Galindo y Galadí) Sería un espectáculo morboso Pena y rabia como siempre que se acercan estas fechas siente la familia lorquiana cuando te dicen que ha muerto un ser querido y sobre todo en esas circunstancias tan espantosas explica Manuel Fernández- Montesinos, sobrino del poeta. ¡Podía haber vivido tanto mi tío Federico! ¡podía haber vivido tanto! Como Alberti o como Jorge Guillén, ¿por qué no? Lo del espanto del asesinato, aparte de Vicenta Lorca Romero con Federico García Rodríguez e Isabel García Lorca en la Huerta de San Vicente, en el año 1925 No creo que con muchas reparaciones ni de la Memoria ni de nada se pueda, jamás, compensar todo eso. De ninguna manera dice su sobrino, M. Fernández- Montesinos jas las presenta como reprimidas cuando en realidad eran unas mujeres normales y corrientes. Federico monta el drama con nombres reales y eso sienta muy mal. Los Roldán son muy cercanos a José Valdés Guzmán gobernador civil de Granada que es quien da la orden de detener y matar a Federico, según todos los testimo-