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ABC MIÉRCOLES 16 8 2006 69 Deportes Joan Laporta afirma que no estoy en el Barça para ser feliz, sino para hacer felices a los barcelonistas Raúl, de nuevo capitán de la Selección, disputa el balón al centrocampista islandés Gunnarsson EFE Raúl no merecía ese esperpento El capitán jugó todo el partido de su centenario y España no entró nunca en una pachanga que ningún jugador tenía la menor gana de disputar ENRIQUE ORTEGO No se podía esperar otra cosa. Era imposible sacarle algún provecho a este atentado a la coherencia convertido en partido amistoso en este puente de agosto, en plena pretemporada, en vísperas de la Supercopa y con un rival que será además enemigo en el grupo de clasificación. El capricho de Villar de jugar la pachanga del sol de medianoche sólo pasará a la historia por el centenario del gran capitán Raúl sumó cien partidos internacionales vestido de blanco y como titular en una posición a caballo entre la media punta y la de tercer centrocampista por delante de Cesc y Albelda. Demasiado lejos del área. Estoy muy feliz por haber llegado a 100 Era el protagonista del partido, y al final del mismo, ya centenario, Raúl señaló que estoy muy feliz y muy contento por haber llegado a esta cifra de partidos. Llevo muchos años defendiendo la camiseta de la selección y durante este tiempo he trabajado y he peleado muy duro. Además, he contado con el apoyo de todo los seleccionadores. Ahora espero seguir contando con el de Luis. He tenido buenas sensaciones y espero poder llegar a disputar la Eurocopa La otra cara de la moneda fue Borja Oubiña. El centrocampista del Celta aspiraba a ser el debutante en el encuentro centenario de Raúl, pero al final, después de la convocatoria y el largo viaje a tierras islandesas, se quedó en el banquillo. Liechtenstein, dentro de 15 días, podría ser su oportunidad. ISLANDIA ESPAÑA 0 0 Continuismo a todos los niveles Y es que Luis no sólo mantuvo el bloque mundialista, sino que insistió con la fórmula de juego que no es un 4- 3- 3 ni un 4- 2- 3- 1 sino una mezcla de ambos, con la intención de mantener siempre las líneas muy juntas, pero no siempre consiguiéndolo. La apuesta clara por el continuismo presentó en el once inicial el detalle de que jugaron Míchel Salgado, Albelda y Raúl, que, en cierta manera, se sintieron molestos y fueron críticos con el seleccionador durante el Mundial por no ser titulares, al menos tan indiscutibles como Islandia (4- 4- 2) Arason; Steinsson, Vidarsson (Olafsson, m. 84) Ingimarsson, Indridi Sigurdsson; J. K. Gudjonsson (Skulasson, m. 46) Arnason (Bjornsson, m. 89) Hreidarsson, Hannes Sigurdsson (Jonsson, m, 78) Helguson (Gunnarson, m. 60) y Thorvaldsson (Gudmundsson, m. 86) España (4- 2- 3- 1) Reina; Míchel Salgado, Pablo, Sergio Ramos, Pernía (Antonio López, m. 67) Cesc (Iniesta, m. 67) Albelda; Luis García (Joaquín, m. 46) Raúl, Villa; y Fernando Torres (Reyes, m. 46) Árbitro Ian Stokes (República de Irlanda) Mostró cartulina amarilla a los locales H. Sigurdsson, Skulason y Thorvaldsson y a los españoles Luis García y Míchel Salgado. cuatro rivales y sólo contaban con la ayuda de Raúl, ya que Luis García y Villa no estaban por la labor de echar una mano. Otro factor para que el partido se volcara del lado local fue la dureza empleada por los compatriotas del azulgrana Gudjohnsen, que parecían sobreexcitados con entradas verdaderamente peligrosas, que puntualmente encontraron respuesta también de algún jugador español. Demasiadas lagunas futbolísticas Se fue el partido al descanso sin goles pero con media docena de ocasiones equilibradamente repartidas en ambas porterías y buenas paradas de Arason y Reina, que tuvo el premio de la titularidad que le faltó en el Mundial. La respuesta de Luis fue sacar dos extremos puros, Joaquín y Reyes, centrando a Villa en la posición ocupada por un desaparecido Torres en la primera parte. Fue aún peor el segundo tiempo. Se hizo eterno. Tanto como el viaje de regreso que les esperaba a los internacionales. No existieron ni esas oportunidades del primero- -sólo dos españolas- -y el encuentro resultó un peloteo insulso en el medio campo en el que la peor parada fue la selección española, que mostró más defectos que virtudes, amén de la lógica ausencia de ritmo de ellos se consideraban. Empezó mejor que acabó la selección. Salió mentalizada de cual debe ser su estilo, pero la premisa de tener el balón y mandar posicionalmente se fue diluyendo pasado el primer cuarto de hora, hasta el punto de que Islandia se sacudió pronto el dominio e incluso pasó a llevar la iniciativa. España pagó su inferioridad en el medio campo, pues Cesc y Albelda tenían enfrente a juego propia de estas alturas de temporada. Como detalle final, valorar que Luis, a pesar de tener 20 hombres a su disposición, no cubrió el cupo de los seis cambios posibles y ni siquiera dio unos minutos de premio a Oubiña, la gran novedad de la convocatoria. Casillas, Xabi Alonso, Marchena y Juanito fueron los otros sacrificados. Y es que casi todo lo concerniente el partido de ayer tenía un aspecto esperpéntico.