Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 16 8 2006 47 Toros SEMANA GRANDE DE SAN SEBASTIÁN Málaga: cara y cruz de Joselito Ortega en su alternativa Plaza de toros de la Malagueta. Martes, 15 de agosto de 2006. Séptima corrida. Casi lleno. Toros de Núñez del Cuvillo, de discreta presentación, descastados y flojos, salvo el noble 1 y el 6 Morante de la Puebla, de gris plomo y oro. Pinchazo y estocada caída (pitos) En el cuarto, pinchazo y estocada trasera caída (saludos) El Juli, de verde y oro. Estocada corta (silencio) En el quinto, pinchazo hondo caído y cuatro descabellos (silencio) Joselito Ortega, de rosa palo y oro. Estocada (oreja) En el sexto, pinchazo y estocada (oreja) Antonio Barrera se dobló con torería y poderío con el cuarto jandilla de la tarde EFE Apasionada entrega de Antonio Barrera ZABALA DE LA SERNA SAN SEBASTIÁN. Siempre se ha dicho que quien no torea en el día de la Virgen es que no existe. Y los hay que torean y más valía que no existiesen. Se ha creado un escalafón monstruo y sobredimensionado para dar abasto a todos los festejos del mundo, que suman a la vez un número sobredimensionado. Y entre tanta abundancia, en apariencia, sobreviven toreros que merecían más y mejor crédito, léase Antonio Barrera. Yo no voy a descubrir a Barrera a estas alturas, pero lo estimo como un torero curtido, currado como pocos por los toros, luchador y honrado. No es que los demás no lo sean, pero ahora mismo podría estar en una posición más acorde con su entrega, que es apasionada entrega. Y ayer también fue leal a la bella frase que acuñó el maestro Pepe Alameda: El toreo es apasionada entrega, y no graciosa huida O algo así. El caso es que Antonio Barrera no permitió ni un resquicio para dudar de que el triunfo no viniese por no poner toda la carne en el asador. Si no apareció, el triunfo, digo, fue por otros condicionantes: yo no le acabo de coger el punto al público de San Sebastián, y me da que no es culpa del todo de la afición donostiarra. A mí la faena al cuarto, un toro de cuajo y peso en la muleta, repetidor lo que duró, me pareció puntuable. Tanto como que de toda la tarde me acuerdo, ahora, de las poderosas y torerí- Plaza de toros de Illumbe. Martes, 15 de agosto de 2006. Tercera corrida. Media entrada larga. Toros de Jandilla, bien presentados y serios en conjunto; de juego dispar, pero encastado; un sobrero de Torrealta (3 bis) pastueño. Antonio Barrera, de nazareno y oro. Media estocada (petición y vuelta) En el cuarto, pinchazo y estocada desprendida (vuelta al ruedo) El Fandi, de azul marino y oro. Pinchazo hondo y descabello (saludos) En el quinto, estocada defectuosa (ovación) Miguel Ángel Perera, de grana y oro. Estocada (silencio) En el sexto, estocada desprendida y tres descabellos. Aviso (ovación de despedida) simas dobladas educadoras del prólogo y de dos tandas de derechazos largos, ligados y con la muleta a rastras, o sea con mando y vibración. Y, aunque cuando presentó la mano izquierda el jandilla se había rajado, aún lo estiró con la mano derecha y lo cerró con serenos ayudados por alto. Lo cerró pero debió cerrarlo más a la raya para hacer la suerte de matar. Un solo pinchazo enfrió los ánimos demasiado, como no se sabe qué heló el espíritu del presidente a la muerte del primero, que murió de media estocada en lo alto. No sé bien por qué pero un medio espadazo en ese sitio siempre me ha provocado una sensación especial. Y este primer jandilla tuvo además su aquél de miraditas y recados, que no todo fue la largura franca de embestida que aparentaba. Buen toro por el derecho con sus chispas, chispas de la casta, que la hubo en toda la corrida, con más o menos duración. Antonio Barrera corrió la mano derecha con limpieza y ritmo tras un inicio de pases cambiados con la montera en la punta de las zapatillas. Hubo una serie candente y plena avanzada la faena, rubricada con enormes pases de pecho. Y unas manoletinas de broche. Ojo que yo no digo nada al palco por no atender la petición, que en otra ocasión, cuando la atienda, diremos lo contrario, que los periodistas somos así de cabrones. Pero la apasionada entrega de Barrera, cuyo concepto suele ser al hilo, y precisamente por esa mala colocación le han cogido mucho los toros, ayer mismo en un quite por gaoneras, esa entrega, decía, merecía mayor premio. Aburrió soberanamente Miguel Ángel Perera. Aburrir es una cosa, y hacerlo soberanamente, otra. Perera se encasquilló en la monotonía con un pastueño sobrero de Torrealta- -no transmitía, dirán- -y con un sexto jandilla de nota. Peor lote sufrió El Fandi, aunque ese jandilla que sumó segundo tuvo veinte muletazos de irse con él y no para pirarse en sentido contrario: Fandila ya torea al revés. El quinto tuvo su retranca y El Fandi su trinchera. Lo de las banderillas, ¿se lo cuento o lo saben? Ahorremos líneas. La factura del oftalmólogo se lo agradecerá. JAVIER LÓPEZ HERNANZ MÁLAGA. La gente que casi llenó la Malagueta se enfadó cuando salió el último toro harta del pésimo juego de la corrida de Núñez del Cuvillo, que a la postre fue el mejor del encierro. Con éste, Joselito Ortega, que tomó la alternativa, hizo lo más vibrante y, cuando ejecutaba la suerte suprema, sufrió una cornada en el muslo izquierdo con orificio de entrada de siete centímetros, con dos trayectorias: una de doce y otra de diez, de pronóstico grave El público le recompensó con una oreja y le pidió con fuerza la segunda, que el presidente, con buen criterio, no concedió, pues sólo hubiese servido para confundir al joven espada. Otro trofeo había conseguido en el del doctorado, en el que pecó de amanerado, pero mostró entrega y templanza. A Morante no le gustó su primero desde el recibo. No se dio coba y se lo quitó de en medio ante el enfado del respetable El cuarto sí le agradó, y lo demostró al confiarse en unas magníficas verónicas. En la muleta el toro se paró pronto y sólo permitió al sevillano dejar detalles. Hubo derechazos de ensueño, pero sin continuidad por culpa de la podredumbre del nuñezdelcuvillo. El Juli no tuvo opción con su deslucido lote. Uceda Leal convence en Sevilla ABC SEVILLA. El diestro madrileño José Ignacio Uceda Leal, con dos actuaciones serias y muy templadas, hizo lo más destacado en la tradicional corrida de la Virgen de los Reyes celebrada ayer en la Maestranza de Sevilla. Aníbal Ruiz anduvo muy entregado y Fernando Cruz mostró su valor ante un mal lote. Con un cuarto largo de entrada, se lidiaron toros de Hermanos Tornay, bastos y de mal juego y pocas fuerzas; primero y cuarto, los más nobles. Uceda Leal, vuelta al ruedo y vuelta al ruedo tras petición. Aníbal Ruiz, ovación y vuelta. Cruz, silencio en ambos. Bayona (Francia) Béziers (Francia) Dax (Francia) Castella sale a hombros Con tres cuartos de entrada, se lidiaron toros de El Torero, de correcta presencia y justos de fuerza; mejores los tres últimos. El Cid, silencio y oreja. Sebastián Castella, ovación con saludos y dos orejas tras dos avisos. Salvador Cortés, silencio y saludos. Informa mundotoro. Iván García indulta un toro Toros de Valdefresno; indultado el 6 y el 5 vuelta en el arrastre. Denis Loré, saludos y oreja. Ferrera, tres orejas. García, oreja y dos orejas y rabo simbólicos. Por la mañana: novillos de Gallon. Ferreira, oreja y oreja. Savalli, saludos y dos orejas. Marco Leal, silencio y oreja. Victoriosa jornada Toros de Antonio Bañuelos, de gran juego. El Fundi, vuelta y dos orejas. Juan Bautista, cuatro orejas. Julien Lescarret, oreja y ovación. Por la mañana: toros de Sánchez Cobaleda. Martín Burgos, ovación y oreja. Cartagena, ovación y dos orejas. Ventura, ovación y dos orejas