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34 Madrid FIESTA DE LA PALOMA LOS MÁS CASTIZOS MIÉRCOLES 16 8 2006 ABC Las calles cercanas a la iglesia de la Paloma honraron ayer a la Virgen convirtiéndose en una verbena. Organillos, chocolate con churros, patatas fritas y algún que otro chotis deleitaron a madrileños y turistas, aunque no todo fue alegría La peor verbena de Don Hilarión TEXTO: CRISTINA ALONSO FOTO: CHEMA BARROSO MADRID. Don Hilarión no estaba ayer para verbenas. Y todo por una desagradable sorpresa. Compartió disgusto con La Susana El Julián La Casta y La Maja de Lavapiés Los personajes más populares de la zarzuela La Verbena de la Paloma deberían haber ocupado ayer un banco en la iglesia de la Paloma durante la misa grande- -en la que los bomberos descuelgan el lienzo de la Virgen- pero acabaron deambulando por las inmediaciones del templo, cabizbajos. Es la primera vez que ocurre esto, en San Cayetano estuvimos bien alojados, el día de San Lorenzo exactamente igual, pero este año ha sido una calamidad explica Juan Barceló, madrileño que este año encarna al célebre boticario. Todo empezó ayer por la mañana, antes de que comenzara la ceremonia religiosa, en la ofrenda floral a la Virgen que se celebra cada año. Allí, estos personajes fueron saludados por Alberto Ruiz- Gallardón, alcalde de Madrid, quien posteriormente entró en la iglesia mientras Don Hilarión y compañía atendían a los medios de comunicación. Cuando, minutos después, quisieron acceder al templo, les cortaron el paso. Nos dijeron que llegábamos tarde, pero es que este año la ofrenda se ha retrasado. No nos han dejado pasar porque no teníamos un asiento reservado. Hemos tenido que quedar de pie con el calor que nos daban los trajes. A la media hora hemos salido porque no veíamos nada explica La Susana Paula Ruiz. La gente se extrañaba de vernos fuera de la iglesia y nos preguntaba qué había pasado. Nosotros les decíamos la verdad, que no nos habían reservado un sitio añade El Julián Javier Ruiz. Ha sido una falta de respeto, nosotros sólo queríamos cumplir con nuestra obligación, pero no nos han dejado. Yo el año que viene no me presento confesaba, enfadada, La maja de Lavapiés Tamara Martín. El más veterano del grupo, Don Hilarión, asegura haberse sentido excluido: Salimos después de permanecer media hora de pie porque ése no es el sitio que debíamos ocupar. Los personajes tienen también su importancia en la fiesta Los personajes más castizos de Madrid no pudieron entrar a la iglesia durante la misa Mientras la gente hacía cola para dejar impreso su deseo- me da vergüenza escribirlo a la vista de todos, pero es que me han dicho que la Virgen no falla explicaba una sevillana- el chotis y la zarzuela resonaban en la estrecha calle de la Paloma, que aún aloja antiguas corralas y comercios castizos. Allí, en un rincón, una anciana giraba el manubrio de su organillo y, a cambio de la voluntad repartía estampillas de la Virgen. También colgaban mantones de Manila y cuadros con la imagen de la virgen más bonita de Madrid de los balcones. Y la gente bailaba, cómo no, el chotis Es la primera vez en mi vida que lo hago y me gusta. El traje me lo ha prestado una vecina. Es de su hija, pero este año está de viaje explicaba Nuria, bilbaína. Al terminar un baile, se abanica: Vaya cómo agarran los madrileños de la cintura En el día de los chulapos hubo algún que otro despistado. Como una niña y su madre, que cambiaron ayer el vestido castizo por el de sevillanas: También tiene volantes y lunares, y mantón. Los teníamos en el armario muertos de risa y tampoco hay dinero para comprarse unos nuevos, así que vamos de madrileñas andaluzas Uno de los chulapos más pequeños fue Javier, de cinco meses. La boina se la regaló mi suegra y el resto lo hemos hecho nosotros aclaraba el padre de la criatura. prar productos típicos madrileños, como limoná rosquillas o patatas fritas: Estamos vendiendo mucho, lo de comerse un chocolate con churros un día como hoy es una tradición comentaba, tras el mostrador, un joven, en las cercanías de la plaza de la Paloma. A las puertas de la iglesia, durante la misa, muchos fieles y curiosos se arremolinaban para intentar ver desde el exterior cómo los bomberos descendían el lienzo. Hacía años que no venía, pero hice una promesa hace unos meses y, aunque no se ha cumplido todavía, vengo a ver si la Virgen me ayuda. Es que tengo a mi madre muy enferma explicaba María, visiblemente emocionada minutos antes de que los bomberos bajaran la imagen. En cuanto lo consiguieron, el público de la plaza rompió a aplaudir. Es que me ha contado una señora que por lo visto hubo un año que tuvieron que llamar a los bomberos para bajarla porque está a mucha altura, y desde entonces cada año vienen los bomberos, es como un ritual le explicaba una turista a su esposo. Hacia las dos y media de la tarde una voz en la plaza anunció a la multitud que la imagen ya estaba a salvo. Antes de que la gente se pusiera a la cola para besar la imagen, otra voz gritó: ¡Viva la Virgen de la Paloma! Modelos por un día Muchos chulapos hicieron ayer de modelos para los turistas, que les pedían por favor que posaran para la foto. No conocíamos Madrid, así que pensamos que este puente era el mejor para conocer de cerca lo más madrileño, y no nos hemos equivocado explicaba Jaime, que ha venido con su familia desde Gerona. Bajo los farolillos y guirnaldas que se anudaban en las ventanas, puestos ambulantes en los que se podían com- Pide un deseo No todo fueron contrariedades en el día grande de la Virgen de la Paloma. A pocos metros, se abría paso la ilusión. En un cartel morado en el exterior de una fábrica de patatas fritas situada en la calle de la Paloma se podían pedir deseos que siempre se cumplen Escritos en diversas caligrafías, y aparte de los tradicionales salud, dinero y amor, había mensajes de todo tipo: Que bajen los pisos antes de que nos lo compremos que cesen los incendios o que apruebe la ESO La gente nos preguntaba qué había pasado. Les decíamos la verdad: no nos han reservado un sitio Había mensajes de todo tipo: Que bajen los pisos antes de que nos lo compremos o que cesen los incendios