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ABC MIÉRCOLES 16 8 2006 25 Partidarios de López Obrador bloquean la Embajada de España en México y protestan contra Zapatero El primer ministro japonés lanza un nuevo desafío a China y Corea al visitar el santuario de guerra de Yasukuni Los costes de la guerra En 34 días de conflicto, las Fuerzas Aéreas israelíes atacaron 7.000 objetivos en el Líbano, y la Armada lanzó hasta 2.500 proyectiles desde las costas del país del cedro. Por su parte, Hizbolá lanzó 3.970 cohetes sobre ciudades y aldeas del norte de Israel. Estos son los principales costes oficialmente reconocidos de esta nueva guerra de Oriente Próximo: Líbano- -Cerca de 1.100 muertos y 3.700 heridos, en su mayoría civiles. Israel afirma haber dado muerte además a 530 milicianos de Hizbolá; el grupo chií reconoce sólo 80 muertes. -900.000 desplazados. Además, 60.000 extranjeros fueron evacuados vía Chipre o Turquía. -Sólo hasta finales de julio el coste económico de la destrucción llegaba a los 2.500 millones de dólares. El resultado final superará ampliamente el doble de esa cifra. Según los analistas, la economía libanesa retrocederá entre un 2 y un 3 por ciento, con el sector del turismo como el más afectado. Más de 15.000 viviendas fueron completamente destruidas y muchas más dañadas. Israel- -Al menos 157 muertos, de los cuales 40 fueron civiles y el resto soldados. Más de 1.000 israelíes resultaron heridos por los cohetes. -300.000 desplazados por el riesgo de los Katiusha en el norte. -El Banco de Israel cifra la pérdida económica en turismo y actividad industrial en 1.500 millones de dólares. Soldados israelíes se muestran eufóricos ante las cámaras en su viaje de vuelta a Israel, cerca de Malkiya, en el sur del Líbano JERUSALÉN. La guerra contra Hizbolá era muy importante para Israel. No sólo por sus objetivos militares concretos a corto plazo, casi ninguno conseguido (la liberación de los dos soldados hebreos secuestrados; la eliminación de Hasán Nasralah y otros líderes del Partido de Dios; la destrucción del arsenal de la milicia chií) sino sobre todo porque debía ser un mensaje claro, transparente, diáfano, definitivo, de disuasión para todos aquellos enemigos que rodean en Oriente Próximo al Estado judío. Pues bien, la durísima campaña del Tsahal contra el conjunto del Líbano y la feroz resistencia de Hizbolá, que ha aguantado 33 días y 33 noches al Ejército más poderoso de la región, ha provocado el efecto contrario al perseguido. Como prueba, la orquestada reacción de ayer al final de la guerra de Damasco y Teherán, de sus respectivos presidentes, Bashar al- Assad y Mahmud Ahmadineyad. Tanto monta, monta tanto escuchar a uno u otro mandatario. El jefe del Estado sirio se despachó a gusto de buena mañana: El plan de Washington para crear un nuevo Oriente Próximo basado en la ocupación y la humillación ha fracasado tras la victoria de Hizbolá sobre Israel. Oriente Próximo va a cambiar muy pronto de cara pero graAP Al- Assad y Ahmadineyad hacen suya la victoria de Hizbolá sobre Israel, mientras Tel Aviv y Washington ven inevitable el enfrentamiento con el Irán atómico Y ahora Irán y Siria envalentonados J. CIERCO influyentes del régimen, Ahmad Jatamí, había amenazado a Israel con lanzar sus misiles Shihab 3, con un alcance de 2.000 kilómetros, sobre Tel Aviv si Irán era a su vez atacado por las Fuerzas Armadas israelíes. Tiro por la culata Un ataque que, tal y como están las cosas, nadie duda podría producirse antes o después, sobre todo si falla la presión diplomática sobre el programa nuclear iraní y si Estados Unidos, tal y como le exige su aliado hebreo, no toma cartas en el asunto. El presidente George W. Bush volvió a señalar ayer con el dedo acusador a Siria e Irán por la guerra contra Hizbolá un combate entre la libertad y el terrorismo y las autoridades israelíes han vuelto a la carga en los últimos días (Ehud Olmert; Simón Peres; Benjamín Netanyahu) sobre la necesidad de destruir la capacidad atómica persa. En ese sentido, la primera batalla (entre Israel e Hizbolá) de una guerra a más largo plazo (EE. UU. e Irán) no ha salido como esperaban Washington y Tel Aviv. Lejos de acorralar a Teherán, y de rebote a Damasco, les ha envalentonado. Otro tiro por la culata en un conflicto con demasiadas heridas sin cicatrizar. cias a los logros de la resistencia Al- Assad se dijo dispuesto a negociar con Israel un país que no quiere la paz porque en su opinión sólo el proceso diplomático pondrá fin al conflicto en la región, pero descartó que esa salida pueda ser a corto plazo, al menos no mientras dure la Administración Bush Cada día está más cerca un Oriente Próximo sin EE. UU. y sin Israel proclamó ayer el presidente iraní, Ahmadineyad Las palabras pronunciadas por el presidente sirio provocaron, entre otras cosas, la cancelación de su viaje a Damasco del ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank- Walter Steinmeier, quien no canceló visita alguna a Teherán porque no la tenía prevista pero... Y es que Mahmud Ahmadineyad, para ser fiel a sí mismo, no le fue a la zaga a su colega sirio y, además de cantar la victoria de Hizbolá las promesas de Alá se han cumplido y nuestro enemigo sionista ha sido derrotado por un Ejército de píos creyentes proclamó que cada día está más cerca un Oriente Próximo sin presencia americana y sin Israel Horas antes, uno de los clérigos más