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ABC MARTES 15 8 2006 Internacional 27 EL DESAFÍO TERRORISTA GLOBAL Las autoridades británicas ordenan reducir los vuelos en un 30 por ciento Londres reduce el nivel de alerta nacional de crítica a severa b Las compañías aéreas, que ya sufren pérdidas notables por la actual crisis, ponen el grito en el cielo, y algunas han anunciado que no obedecerán MARCELO JUSTO SERVICIO ESPECIAL LONDRES. Continúa el caos en los principales aeropuertos británicos por el presunto complot desbaratado el jueves pasado. La British Airport Authority (BAA) ordenó a las aerolíneas que redujeran en un 30 por ciento los vuelos diarios para normalizar la situación. La aerolínea que no cumpla con esta estipulación estará violando las condiciones de uso del aeropuerto amenazó en un comunicado a las aerolíneas el director de la BAA. Las líneas aéreas, que ya temen pérdidas millonarias con la actual crisis, pusieron el grito en el cielo. Una de ellas, la British Midland Airland, desobedeció abiertamente la orden. A media tarde de ayer, entre colas gigantescas y tiendas de campaña para alojar a los pasajeros afuera de los aeropuertos para que no contribuyesen al caos que había dentro de los mismos, estaba claro que las cosas estaban lejos de normalizarse. En Heathrow se habían cancelado 44 vuelos; en el segundo aeropuerto, Gartwick, 33; en Stanstead, muy popular con líneas aéreas económicas, 16. Ni siquiera el anuncio gubernamental de reducción del nivel de alerta de crítico (atentado inminente) a severo (atentado posible, pero no inminente) ayudó a descomprimir la situación. En cierto sentido complicó las cosas porque al autorizar un equipaje de mano en el avión, incrementó el tiempo de revisión en las cintas seguridad. Los ministros de la UE estudiarán medidas de seguridad conjunta LAURA VILLENA. SERVICIO ESPECIAL BRUSELAS. El complot desbaratado el pasado jueves en Reino Unido que planeaba hacer explotar aviones en vuelo pertenece ya a la lista de ataques terroristas perpetrados o abortados a tiempo que recuerdan a Europa que no está a salvo, y ponen un interrogante sobre los instrumentos con los que la UE ha intentado lidiar la amenaza terrorista hasta el momento. Para analizar las actuales políticas antiterroristas comunitarias y la seguridad en la que vive Europa tras lo ocurrido la semana pasada, se reunirán mañana en Londres el Secretario de Interior de Reino Unido, John Reid, y el Comisario de Justicia, Libertad y Seguridad, Franco Frattini. A la cita también acudirán los ministros de Interior de Finlandia, Kari Rajamäki, que actualmente ocupa la Presidencia de turno de la UE, el alemán Wolfgang Schaüble y los ministros de Interior de Francia, Portugal y Eslovenia, países que ocuparán las próximas presidencias de la UE. Es necesario evaluar las consecuencias que tendrán los sucesos de la semana pasada en nuestras políticas de lucha antiterrorista afirmó ayer en Bruselas el portavoz comunitario Friso Roscam. Tanto la Presidencia finlandesa como los dirigentes de la UE acudirán a Londres con el propósito de identificar los puntos débiles de su actual estrategia y, si es necesario, elaborar nuevas políticas o medidas afirmó Roscam. Por otra parte, la Comisión Europea anunció ayer que expertos en seguridad, lucha antiterrorista y transporte se reunirán a principios de la semana próxima en Bruselas para analizar los acontecimientos de Londres desde un punto de vista técnico. Otra noche retenidos Al cierre de esta edición cientos de pasajeros se resignaban a pasar otra noche en el aeropuerto o en hoteles cercanos. Algunos llevan cuatro días esperando que se les asigne un vuelo. Entre las aerolíneas el temor es que el actual caos sea solo una cómoda antesala del infierno. El director de Ryan Airlines, Michael O Leary, advirtió que todo el sistema estaba al borde del colapso y acusó a BAA de incompetencia. BAA se defendió diciendo que no estaba recibiendo ayuda del Gobierno y, para completar el cuadro, el ministro de Transportes, Douglas Alexandre, negó que le hubieran solicitado ningún tipo de colaboración. Mientras tanto, la trama terrorista parece agrandarse cada día. El domingo el ministro del Interior, John Reid, dijo que la Policía sabía de unos 24 complots para ejecutar atentados en el Reino Unido. Ayer fuentes de seguridad hablaban de hasta 70 planes terroristas, algunos de envergadura. Varios pasajeros esperan a que salgan sus vuelos en Heathrow AFP EE. UU. prueba un aparato que detecta supuestas conductas hostiles en aeropuertos MERCEDES GALLEGO. CORRESPONSAL NUEVA YORK. La experiencia antiterrorista israelí hecha máquina. Así se puede resumir el aparato bautizado como Cogito, aún en fase de pruebas, que Estados Unidos experimenta en el aeropuerto de Knoxville (Tennessee) donde algunos pasajeros son elegidos aleatoriamente para determinar si tienen conducta hostil La máquina, cuyo prototipo cuesta 200.000 dólares, analiza señales biométricas como la presión arterial, el sudor o el pulso, mientras el pasajero contesta a una serie de preguntas. Buscamos patrones de conducta que indiquen algo que todos los terroristas tienen: el miedo a que los cojan declaró al diario The Wall Street Journal Shabtai Shoval, jefe ejecutivo de la compañía Suspect Detection Systems (Sistemas de Detección de Sospechosos) El principio que guía este aparato es similar al de los detectores de mentiras, pero mucho más sofisticado. Un software de inteligencia artifical interpreta las señales biométricas y las compara con las del resto de los pasajeros. Aunque el Gobierno norteamerica- no no quiere comentar la jugada, los fabricantes han admitido que están lejos de salir al mercado porque el margen de error supera sus expectativas. En las diez pruebas que han realizado en Israel con sujetos a los que se les había dado una misión terrorista, el sistema cazó al 85 por ciento de quienes actuaban como tales e identificó incorrectamente al ocho por ciento de los inocentes, por lo que dejó pasar al 15 por ciento de los que suponían una amenaza. La meta de la compañía es interceptar al 90 por ciento de los terroristas potenciales. Mientras lo consigue, EE. UU. está confiando esta misión a personal entrenado en técnicas psicológicas. Un tic, un gesto fuera de horma o un sutil deje en el timbre vocal pueden ser interpretados por los agentes de seguridad como emociones ocultas que den pie a un interrogatorio más extenso.