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ABC MARTES 15 8 2006 Nacional PRIMER ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE 17 MILITARES ESPAÑOLES EN AFGANISTÁN 17 Dos versiones contradictorias de la tragedia Hipótesis 1 Hipótesis 2 Otras fuentes militares: Estamos hartos de pasar por ahí, y esa no es una zona de vientos fuertes: los remolinos se forman en la llanura, pero el helicóptero estaba saliendo de la cola de las montañas, y ahí sólo hay corrientes flojas que se superan con facilidad. Fue un ataque, los pegaron de lleno Versión oficial: el informe dice que fue un accidente por causas desconocidas y apunta a factores como condiciones meteorológicas y orografía adversas o a una posible maniobra agresiva a muy poca altura Helicóptero 1 Bodega de transporte de tropas Copiloto ado ache nto r Vie Helicóptero 2 Piloto Aerospatiale HD- 21 Cougar 17 muertos Al ver la columna de humo, el piloto del helicóptero que iba detrás consideró que lo prudente era alejarse e hizo un viraje a la izquierda, antes de realizar un aterrizaje rápido y en régimen de situación extrema UZBEKISTÁN TURKMENISTÁN TAJIKISTÁN Zona ampliada -Peso: 4.460 kg- Velocidad máxima: 278 km h- Velocidad ascenso: 8,2 m segundo- Altitud máxima: 7.200 metros- Alcance: 831 km h- Motores: 2 Turbomeka Makila 1 A 1- Pasajeros: de 20 a 24 máximo, 17- 19 normal- Longitud: 18,70 m- Altura: 4,92 m- Anchura: 3,7 m- Diámetro rotor: 15,60 m INFOGRAFÍA: JAVIER AGUILERA CARLOS AGUILERA Mazar- e Sharif Kunduz 5 heridos Qal- i- naw Herat Chaghcharan Shindad Farah AFGANISTÁN Kabul Pakistán Islamabad 200 km Lugar del accidente Qalat Jalalabad Ghazni este caso el Gobierno procedió rápidamente a identificar los cadáveres, cuando realmente, desde un punto de vista estrictamente militar, no era tan importante el aspecto de identificación, aunque sí desde el punto de vista humano Militar de vocación, el cabo Daniel Abreu Fernández fue uno de los muertos. Un año después, en su familia aseguran que nunca podrán olvidar lo ocurrido Muchas noches todavía le espero TEXTO: A. L. Labores de las tropas La muerte del soldado de origen peruano Jorge Arnaldo Hernández Seminario en un ataque con una mina anticarro el pasado 10 de julio abrió de nuevo el debate en torno a la naturaleza de las actuaciones de los militares españoles en Afganistán. Desde el PP piden explicaciones. IU exige el regreso de las tropas españolas y avisa de que la presencia militar en Afganistán puede convertirse en una réplica de Irak En cambio, ERC y CiU apoyan al Gobierno porque España debe asumir sus compromisos internacionales. Y en las asociaciones militares también se quejan de esto. Las misiones de mantenimiento de la paz son misiones extraconstitucionales (no están previstas en la Constitución) pero cuando son misiones no humanitarias, sino casi de combate, son inconstitucionales. Se puede cumplir una orden inconstitucional, pero el Parlamento Nacional se debe mojar asegura José María Pairet, secretario de la AME. Lo que está pasando en Afganistán justificaría que se convocase de forma extraordinaria una nueva comisión en la que comparezca el Gobierno y cuente cuáles son las circunstancias en las que se está llevando a cabo la misión en Afganistán dicen en la AUME. MADRID. Cuando tenía 14 años llamó al Ministerio de Defensa para intentar meterse en el Ejército. Luego, nos llamaron a nosotros desde el Ministerio para contarnos lo que había pasado Es la voz dolorida y desgarradora de un padre que evoca una de las andanzas de juventud de su hijo, el cabo Daniel Abreu Fernández, uno de los fallecidos en la tragedia del Cougar. Militar de vocación, como demuestra la anécdota antes citada, el cabo Abreu se alistó en las Fuerzas Armadas nada más cumplir los 18 años. Su sueño era formar parte del Ejército de su país, y lo consiguió muy pronto. Con sólo 19 años ya estuvo en Kosovo. Y a los 24 estaba en Afganistán, hasta que el fatídico 16 de agosto de 2005 perdió la vida cuando cumplía con el deber que siempre quiso cumplir. Estaba casado y tenía a una niña apadrinada en Nicaragua. Su padre, Eugenio Abreu, habla con una mezcla de firmeza y pesadumbre, sin rencor hacia nada que no sea el destino. Según tengo entendido, por lo que me han comentado, mi hijo no tenía que haber subido a ese helicóptero y, por casualidad, montó en él. El destino está marcado y no se puede hacer nada contra eso Eugenio no quiere remover el pasado, ya que las causas de lo ocurrido no son tan importantes como para poder sobrepasar la pena y el dolor que la familia siente. Sea un ataque o sea un accidente, en el fondo es una desgracia y de todas formas es algo fortuito afirma. Un año después de la tragedia, para Eugenio, para su esposa y para el hermano de Daniel, de 19 años, el olvido no tiene cabida y seguramente no la tendrá jamás. Nunca se olvida a un hijo. Además, para mí era un hijo y un amigo, porque era mi compañero de trabajos en casa, de ir de pesca... No es que sea un incrédulo ni nada de eso, pero yo muchas noches todavía le espero Pero la fuerza de la realidad se impone a ese deseo de que Daniel esté corriendo por ahí fuera- -como le gustaba hacer- junto a la casa de la familia, a las afueras de Vigo. Sé que no me queda más remedio que intentar superarlo y lo intento. Y para su madre aún es mucho más duro, no es capaz de disimular lo que siente y sigue en tratamiento La dura historia de la familia de Daniel Abreu es una de las 17 tragedias personales que comenzaron hace un año, cuando el helicóptero en el que viajaban los militares se estrelló contra el suelo, sin que sepamos muy bien por qué. Unas tragedias que ni el tiempo ni las indemnizaciones que recibieron las familias- -de 140.000 euros- -y ni siquiera el esclarecimiento de las causas podrán curar. Hoy, casi 700 soldados españoles permanecen en Afganistán, el mismo lugar donde Daniel y sus 16 compañeros dejaron su vida. Gracias a su labor- -construcción de hospitales, arreglos de mezquitas o escuelas y asistencia sanitaria a más de 20.000 personas- miles de afganos, acostumbrados a las continuas guerras que ha sufrido este país desde hace un siglo, viven un poco mejor dentro de ese horror en el que el sonido habitual es el de las bombas y donde el aire huele a muerte. Ojalá que, tras realizar su labor, todos ellos y los que les reemplacen vuelvan a casa y que las inenarrables imágenes de los féretros cubiertos con banderas que regresan a España no se repitan jamás.