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14- 15 40 LOS VERANOS DE NOTAS DE COCINA MENS SANA Helados: bocados bajo cero POR JULIA PÉREZ E l origen de los helados es antiguo y confuso. Pudo ser Marco Polo quien los trajo a Europa tras sus viajes a China, pero no hay evidencias documentadas. Lo que sí resulta probado es que los árabes llamaban sherbet a la mezcla que preparaban con zumo de frutas y hielo o nieve procedente del monte Etna en Sicilia y de Sierra Nevada en Granada. Una sofisticada golosina reservada a las clases privilegiadas. La inauguración, en 1660, del Café Procope en París, primer local abierto al público en el que se expendían estos dulces fríos, que inmediatamente se pusieron de moda, supuso la democratización del helado. En el siglo XVIII, los helados llegaron a Estados Unidos y la transformación industrial no se hizo esperar, impulsada por el éxito que los helados tenían entre las clases populares. En España, debido a los esfuerzos del sector heladero- -la Asociación Española de Fabricantes de Helados es de lo más combativa- -se ha iniciado una lenta desestacionalización de este veraniego producto. Los helados industriales multiplican sabores, presentaciones y campañas de publicidad... por ello, se venden más y durante todo el año. El helado artesano se ha convertido en un valor en alza en la gastronomía de vanguardia. De las heladerías ha pasado al menú de los restaurantes con la misma dignidad que cualquier otro plato. No tiene por qué ser el postre: un sorbete de pepino acompaña de maravilla a un gazpacho, un helado de aceite se convierte en una simpática forma de aderezo y uno de wasabi (rábano picante japonés) resulta el acompañamiento ideal para un salteado de atún. Posibilidades infinitas. Combinaciones arriesgadas, pero solventes, en las que cada ingrediente encuentra su contrapunto perfecto y un plus de frescor. Claramente se diferencian dos tipos de helados: los que se elaboran con una base láctea y los que se preparan con agua o zumo, que son los que se denominan sorbetes. En ambos casos la calidad de los ingredientes empleados determinará la del producto final. Grasas y azúcares resultan decisivos, ya que en exceso pueden ser perjudiciales para la salud: calorías, colesterol, etc. En el equilibrio de la mezcla (azúcares, materia grasa, leche, etc. reside el éxito del hela- POR MARTA BARROSO Y TERESA DE LA CIERVA Belleza Cosmética de emergencia ¿Tiene la mirada irritada? ¿Enrojecida? Si desea evitar ese aspecto de ojo congestionado aplique una capa ligerísima de polvos sueltos sobre los párpados o algo de sombra clara que ayuda a disimular el tono. Póngase un par de gotas de colirio- -lo ideal es tener siempre colirios en monodosis estériles, fáciles de usar y llevar- -y, si es necesario, píntese una raya en el interior del ojo con un lápiz delineador o de kohl blanco. Es una de las mejores maneras de iluminar la mirada. Si tiene los párpados hinchados, aplíquese unos algodones empapados en camomila fría o leche descremada (la leche tiene que ser así para evitar que deje una capa algo grasa) y déjelos actuar durante cinco minutos. Es cosmética de emergencia, pero funciona. CHIPS DE VERANO Angelo Corvitto do, por eso no todos pueden elaborarse de la misma manera. La temperatura, de conservación y de servicio, también es primordial. No hay nada más desagradable que un helado cristalizado, sin rastro de untuosidad. Frente a los aditivos y las grasas exógenas utilizadas en muchas de las preparaciones industriales, heladeros como Angelo Corvitto, Fabio Morisi, Miguel Sierra y otros apuesABC Angelo Corvitto Maestro heladero afincado en Gerona, es un inventor de sabores, un soñador de sensaciones, capaz de plasmar en sus helados la pasión que marca su trabajo. Su libro Los secretos del helado. El helado sin secretos es la Biblia del helado artesano en el mundo. La inauguración de la heladería Bajo Cero en Madrid (Glorieta de Quevedo, 6. Tel. 902 113377) con la modelo Laura Ponte y el diseñador Torreta como socios, su más reciente éxito. tan por los productos de calidad (chocolates, especias, licores, frutas) y las grasas lácteas, de las que emplean la menor cantidad posible, aunque el porcentaje varía según el tipo de helado. Azúcar sólo la justa para rectificar la acidez de la fruta. Ni rastro de colorantes, conservantes, aromatizantes, etc. Sus helados son ligeros, sin ser light, sabrosos sin empalagar, refrescantes sin más, de puro natural. Corvitto tiene un repertorio de más de 250 sabores, que van de las fresas con pétalos de rosa a la almendra cruda con vainilla de Tahití, pasando por el chocolate con especias, el mascarpone con higos o el sorbete de sangría. Ahora es el momento de disfrutar de helados de fruta como el melocotón de viña, el higo chumbo, el melón, la sandía, la naranja sanguina... También de las hortalizas de temporada (tomates, pepinos, pimientos) incluso de plantas aromáticas, flores o algas. POR JOSÉ MANUEL NIEVES EDAD MENTAL. Algo tiene por fuerza que fallar cuando yo, con mi pila de años a cuestas, consigo obtener jugando al Brain training una edad mental de 20, la máxima posible en el juego, y mis hijos, mucho más ágiles y despiertos que yo, y con mejores reflejos, no pasan de una de cincuenta años. La cosa, para quien no lo sepa, va de hacer cálculos rápidos, demostrar la memoria o la capacidad de lógica y pasar por todo un rosario de pruebas que se supone consiguen mantener entrenado al cerebro. La edad mental es el premio, igual que tener un cuerpo de atleta con el ejercicio. Y, como digo, algo tiene que estar mal, porque (aunque a mí me encante y a ellos les indigne) no es justo que un cuarentón tenga menos edad mental que un quinceañero y un chaval de siete años...