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48 Sociedad DOMINGO 13 8 2006 ABC JOSÉ MARÍA GATELL Investigador y médico contra el VIH del Hospital Clínico de Barcelona Del sida, sólo nos falta la vacuna; y tardará en llegar La conferencia mundial del sida abre hoy sus puertas en Canadá. José María Gatell, uno de los referentes nacionales en VIH, advierte del riesgo de banalizar la enfermedad TEXTO: FERMÍN APEZTEGUIA ENVIADO ESPECIAL FOTO: VICENS GIMÉNEZ TORONTO. Diez años después de que Vancouver presentara al mundo la medicación que devolvió la vida a los infectados por el VIH, el virus del sida, Canadá vuelve a enarbolar la bandera de la lucha contra la pandemia. El investigador del Clínico de Barcelona José María Gatell no espera grandes avances científicos de este encuentro. Las actuales terapias son ya efectivas casi al cien por cien afirma. Pero queda mucho por hacer en prevención y solidaridad. ¿Cabe esperar de este encuentro algo tan revolucionario como lo que se vivió en Vancouver en 1996? -No. Cuando estás al principio de una enfermedad y no hay casi nada para combatirla, puedes dar un gran salto y pasar del 0 a casi el 100 Las cosas están muy avanzadas en el campo del tratamiento. El único gran avance que podría darse en el mundo del sida es que apareciera una vacuna, pero eso no va a ocurrir en Toronto. -Veinticinco años después del primer caso, el sida suma 40 millones de infectados y 25 millones de muertos. ¿No es paradójico después de los avances experimentados? -Hemos avanzado en el tratamiento, pero no en la prevención. La prevención requiere una vacuna o un cambio de conducta. Nada de eso se ha logrado. ¿Es posible dar terapia antirretroviral a todos los infectados con lo importante que es cumplir la terapia? Toronto exige un compromiso mundial contra la pandemia F. A. TORONTO. La reunión que comienza hoy es la tercera conferencia mundial del sida que se celebra en tierras canadienses. La primera tuvo lugar en Montreal en 1989, cuando el número de casos en el mundo se estimaba en 160.000. Siete años después, Naciones Unidas calculaba ya los muertos en 6,2 millones. Aquel año, el de 1996, fue sin embargo el año de la esperanza, el verano en que Vancouver presentó a la Humanidad unos medica- mentos que permitían reforzar el sistema inmunitario de los pacientes. Hacía falta un milagro y ocurrió. El desarrollo alcanzado desde entonces por la triple terapia antirretroviral y las dificultades que presenta el desarrollo de una vacuna impedirán conocer en Toronto un avance de tal magnitud como el que se vivió entonces. Los 20.000 delegados que acuden a la cita de este año unirán esfuerzos para reclamar un mayor compromiso político y social -Hasta la conferencia de Barcelona de 2002 se pensaba que el tratamiento era tan complejo que en el mundo en vías de desarrollo no era factible. Barcelona cambió ese pensamiento. ¿En qué sentido? -Vimos dos cosas. Una, que las dos armas en las que tiene que apoyarse la lucha contra el sida son la prevención y el tratamiento. La segunda es que si se dispone de medicamentos y un mínimo de infraestructura sanitaria, los resultados son tan buenos en Nigeria como en Barcelona. ¿Es posible parar la pandemia? -Parar la pandemia sólo es posible con la prevención. En la historia de las enfermedades infecciosas sólo se ha logrado detener una epidemia cuando se ha dispuesto de una vacuna eficaz. Piense en que las únicas enfermedades que se han erradicado, o casi, han sido la viruela, la poliomielitis y el sarampión. Si no hay una vacuna, la gente seguirá infectándose. -Toronto se celebra bajo el lema Es tiempo de cumplir ¿Falta compromiso internacional? -La situación ha mejorado. El compromiso político, social y económico es mayor del que teníamos hace diez años, aunque diste mucho de lo que sería deseable. Dicho esto, también es cierto que ese compromiso no sólo ha de llegar del mundo rico, sino también de los países en vías de desarrollo. ¿Ayudan en algo los mensajes a favor de la abstinencia sexual? -Si no hay relaciones sexuales, no habrá enfermedades de transmisión sexual. Pero basar la estrategia contra una enfermedad como el sida en una recomendación que no es realista, no contribuye a mejorar la situación. -Los jóvenes españoles utilizan cada vez más la píldora postcoital como anticonceptivo, lo que les expone a infecciones. -La única arma de protección eficaz que conocemos contra las enfermedades de transmisión sexual es el preservativo y hay que dejarlo claro. ¿Se ha perdido el miedo al sida? -Las medidas preventivas contra el sida no gustan en determinados sectores de población, que intentan minimizar el problema. Dicen que el sida es una enfermedad crónica, que tiene un tratamiento sencillo y que si te infectas, ya te tratarán. Esto hay que aclararlo. -Aclárelo. -No sabemos si los tratamientos que utilizamos serán muy tóxicos a los 15 ó 20 años. No hay que confiarse en la medicación, sino procurar no infectarse. ¿Se conocerá algún día una vacuna con la que baste un pinchazo para estar protegido? -Hay virus con ciertas semejanzas al del sida para los que tenemos vacunas eficaces; pero hay otros, como el del herpes simple, frente a los que llevamos años buscando un antídoto sin éxito. No se puede descartar que fracasemos a medio plazo. -Trabaja en una vacuna terapéutica que pueda controlar la enfermedad sin medicación. ¿Es esto más factible? -Una sustancia que sea una buena vacuna terapéutica puede acabar convirtiéndose en una vacuna preventiva y viceversa. Ambas persiguen que el sistema inmune controle la infección.