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4- 5 D 7 LOS DOMINGOS DE FACTOR 32 la vecina localidad de Valdemorillo, se consideró ante sus captores, y por encima de todo, un amante de la naturaleza él mismo ex miembro de un retén forestal en Ávila. Por supuesto, se declaró inocente tratando de quitar hierro al armazón de casualidades que el cabo primero Díaz y el resto del equipo de investigadores del Seprona habían ido forjando en torno a él: En el 90 por ciento de los incendios- -enumera Díaz- -hubo una llamada previa del detenido a su hermano avisando del incendio, de manera que éste era el que alertaba al grupo; llegó a colaborar en la extinción de al menos tres fuegos; las emergencias se producían cuando estaba el hermano de guardia- -sobre el que tenía una ascendencia psicológica importante- y especialmente de noche, que es cuando más caras se pagan las horas; y cuando pasó a disposición judicial se acabaron los fuegos, salvo uno que se determinó por causa negligente Todo ello amén de armas blancas, bengalas, centenares de cerillas, materiales retardantes y acelerantes y combustible que tenía en su poder. La investigación, que llegó a pensar en la posibilidad de que el terror al que se sometió a las hostigadas poblaciones fuera obra de un grupo- -como han dejado caer las autoridades en Galicia- no le consideró un pirómano, porque no se trata de ningún enfermo, sino de alguien con claros intereses y que sabe perfectamente lo que hace. Es un estratega del fuego- -subraya el guardia civil- que incluso llegó a presumir en ciertos ambientes de su control absoluto sobre las llamas. ¿Que disfruta? Pues mi opinión personal es que sí, pero no sólo. ¿Psicópata del fuego? Posiblemente La chica que confundió a Jagger con Calatrava yer vi en la tele a Marisa Jara. Al parecer es modelo, pero me da la impresión de que su primera ocupación es la de novia. Y una vez que es novia la contratan para modelar, como dicen en las telenovelas. Marisa era novia de Manu Tenorio y ahí fraguó su famosidad. Ahora lo es de Joaquín Cortés. Ha cambiado al guapo fondón por el feo fibroso. Al cantante local por el bailarín internacional de la estirpe del PYLV (porque yo lo valgo) Estirpe a la que también pertenece el adorable Fernando Alonso. El caso es que es precisamente por sus novios, y porque está buena, claro, por lo que la chica anuncia coches y es preguntada sobre cómo mantener la figura. Hay que asistir al gimnasio dice. Y lo repite: Hay que asistir mucho al gimnasio Ni una mención a comer menos o mejor. Ni una mención a la forma verbal ir, que debe de resultarle muy vulgar. A ésta le pasa como a todos esos que utilizan realizar en lugar de hacer (a García Márquez le salen sarpullidos cada vez que lee realizar A mí con Marisa Jara me pasa como con Descartes. Es oír su nombre y morirme de risa. Me acuerdo de aquella entrevista en Lecturas hace un par de años. Cenó una noche con un grupo de personas, entre las que estaba Mick Jagger. Esto lo contó ella, que quede claro. No sólo no se dio cuenta de que estaba con el líder de los Rolling, sino que le dijo que su cara le recordaba a la del feo de los hermanos Calatrava (bueno, a la del más feo) Y esa anécdota dio lugar a unos fabulosos sketches en el primer programa de Buenafuente en la tele nacional. El humor inteligente no es para mí (entiendo mejor el idiota) pero recordaré esos momentos a costa de la capacidad de observación de Marisa Jara como los más A ROSA BELMONTE Raquel Welch, luciendo cuerpo, en Hace un millón de años tronchantes de los últimos años. Si es que, aunque Ségolène Royal luzca estupenda en biquini a los 53, es difícil reunir en la misma mujer belleza e inteligencia. Eso sí, ser fea y del todo estúpida es una combinación de lo más corriente. Y Marisa Jara no lo va a tener todo. Bastante le ha caído encima con el novio PYLV. Tampoco parece que lo tenga todo Heidi Klum. Pues no dice la tía que ella es The Body (o sea, El cuerpo En fin, alguien que ha sido novia de Flavio Briatore no puede tener todos los tornillos en su sitio. Elle McPherson tampoco parece muy lista cuando se ha puesto a pelear por el título, que al parecer no ha patentado. En el anuncio de un sujetador de Victoria Secret s, la Klum suelta: They call me The Body (Me llaman El Cuerpo Al oír semejante cosa, Elle McPherson se quedó estupefacta, ya que ella es The Body desde que en 1986 Time la bautizara así. O sea, que ahora hay una batalla de su- ABC El regreso a casa El que fue presuntamente el enemigo público número uno de la sierra madrileña durante el último verano salió de la cárcel en diciembre, tres meses después de que el juez decretara su prisión preventiva sin fianza, tras atribuírsele una cadena de 30 incendios. Hoy disfruta de una libertad condicional a la espera de juicio. En Galapagar, la Policía Municipal confirmó a D 7 que hace algunos fines de semana se le ha visto por aquí Y el único comentario que sale de la boca del investigador Díaz ante semejante decisión de excarcelamiento es que llama la atención Luego añade: Es muy difícil probar la culpa en un incendio, porque aunque el fuego habla, desde luego lo hace menos que un asesinato. Muchas veces son pruebas indiciarias y quedan libres. El juez que lleva este caso ha pedido un histórico de varios años de fuegos porque querrá saber. Como nosotros, que ante los incendios que se han producido este verano, le vigilamos Ojo avizor ante una nueva amenaza. ¿O será otro desafío? permodelos. Son como King Kong contra Godzilla, pero en guapo. Un respeto por la edad. McPherson, de 42 años, sigue gastando un pedazo de cuerpo, se la llame como se la llame. Heidi Klum también lo luce, nada más hay que verla en el número de septiembre de la revista Esquire Pero, vaya, una tiene sus querencias, y la mía es la australiana Elle McPherson. Si fuera ella, iría siempre desnuda por la calle. Y si fuera Raquel Welch cogería a las dos memas y les daría una patada en el culo (una a cada una) El Cuerpo es Raquel Welch. Aunque también Jesse- The Body- Ventura, ex luchador y ex gobernador de Minnesota, que las podía patear mejor. Lo mío también se llama cuerpo, pero no se parece nada a lo de esas diosas. Esta mañana iba a ir al gimnasio para hacerlo sufrir, pero al final he decidido asistir. Con lo que me cobran cada mes puedo permitirme el cambio de verbo sin costes adicionales. EL AGUIJÓN Raquel Mosquera, que ni es Napoleón ni, de momento, ha confundido a su marido con un sombrero, reapareció el viernes en la tele. Cobrando, claro, porque tiene que pagar sus hipotecas. Actuó en ¿Dónde estás corazón? y triunfó en el foso de las leonas (las que están enfrente) El nivelazo de este país es tremendo cuando alguien como la Mosquera gana dialécticamente a algunos profesionales de la palabra. Memorable cuando, ante una pregunta de respuesta imposible, contestó: No soy Rappel, soy Raquel