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ABC DOMINGO 13 8 2006 La Entrevista 11 IGNORANCIA RELIGIOSA Alá es más fuerte que el Eterno, el Señor o el Dios de los cristianos se dicen algunos musulmanes. Tal es nuestra tragedia SHARÓN Estoy escribiendo un artículo, el título ya lo tengo: Sharón, despierta; Israel te necesita Sharón hizo muchas locuras, pero terminó comprendiendo El escritor Marek Halter en su casa de París discutido con Hitler. Hitler hubiese preferido verme convertido en ceniza, como a tantos otros judíos. Pero si aceptaba el diálogo, algo estaba perdido para él: la palabra abre una posibilidad de confrontación en el terreno de la conciencia. -Agnósticos, ateos, cristianos, judíos, aceptan el diálogo y la negociación, que no aceptan los islamistas, ni Teherán. Incluso hay musulmanes que tampoco aceptan la guerra de religión revolucionaria apoyada por Irán. -Mire lo que pasa en Irak. Quinientos muertos en el Líbano es una tragedia espantosa. Pero en Irak hay casi tantos muertos por semana, durante meses y meses. Y, en muchos casos, se trata de una guerra de religión entre musulmanes. Y muchos de ellos tienen una visión apocalíptica, revolucionaria. Esperan el final de los tiempos, para que se haga justicia, que ellos se toman por su cuenta, matando e incendiado en nombre de su fe fanática. El presidente de Irán forma parte de tales creyentes y cada semana repite su llamamiento religioso por la destrucción de Israel. En ese terreno absoluto, lleva usted razón: ¿qué y con quién negociar. Sin embargo, sigo pensando que todos somos hombres. Casi ayer mismo, el presidente de Irán se dirigía hacia Israel como lo hubiese hecho Hitler. Detrás del fanático, debemos buscar el hombre e intentar encontrar su punto débil, su humana fragilidad. -Hay quienes piensan que esos llamamientos a la negociación solo favorecen las tentaciones y aspiraciones revolucionarias de Irán, que interpreta el deseo de negociar con un síntoma de debilidad. Y esa debilidad favoreció la implantación de Hizbolá en el sur del Líbano, desde donde ha bombardeado Israel. -Lleva usted razón. E Irán se sirve de Hizbolá para comprobar hasta que punto es capaz de resistir el mundo libre. Y, efectivamente, si Israel y el mundo libre se someten, Teherán e Hizbolá irán más lejos. Irán y los chiíes representan la gran potencia regional de todo Oriente Próximo, donde se encuentran los pozos de petróleo. Arabia Saudí, Jordania, Egipto, todos tienen miedo. Y si todo ese mundo se convierte en una suerte de califato musulmán, chií, se terminará consumando el sueño totalitario de los ayatolás iraníes. Estoy escribiendo un artículo, el título ya lo tengo, Sharón, despierta; Israel te necesita ¿Ariel Sharón? ¡Sí! Sharón hizo muchas locuras. Pero terminó comprendiendo. Sharón terminó comprendiendo que la fuerza mayor es la sabiduría. La fuerza no es manifestación de la fuerza. La verdadera fuerza es la que no necesita mostrarse. Cuando es necesario hacer una demostración de fuerza es ya demasiado tarde. Israel, los generales de Israel, se retiraron del Líbano, pero luego dejaron que Hizbolá se fuese instalando. Algunos generales tendrán que responder de esa falta. Y las posiciones y armas de Hizbolá, facilitadas por Teherán, han amenazado la existencia de Israel, que ha dejado hacer. Hace unos días, hablé por teléfono con el ministro de la Defensa de Israel y le pedí que lanzase un llamamiento solemne dirigido al pueblo libanés, para afirmar que Israel no lucha contra el pueblo libanés. Israel lucha para liberarse de un enemigo que está destruyendo el Líbano y aspira a destruir Israel. Y el pueblo libanés quizá lo comprendiese. El pueblo del Líbano y el pueblo de Israel son víctimas del mismo enemigo, que aspira a destruirnos a todos. Es imprescindible aislar el origen último del mal, para combatirlo. Israel quizá ha perdido la primera batalla de la imagen. Las imágenes de la guerra hacen olvidar que, en verdad, esa tragedia es la consecuencia del deseo de asegurar la supervivencia de siete millones de israelíes, de muy distinta obediencia y religión. Hoy, es imposible abandonar el terreno a Hizbolá. ¿Qué decir? ¿qué hacer? -Sigo pensando que el arma más fuerte es la palabra. Es lo único que queda. -Primeros versículos del Evangelio de Juan. -Efectivamente. Juan no se equivocaba. Pueden matarme. Pero lo dicho en mis libros quedará. En términos prácticos, algo es posible hablar con Siria. Aislados del mundo, los sirios caen en los brazos de los ayatolás iraníes. Es posible hablar con Damasco, para abrir nuevas perspectivas. Mal que bien, hay un barrio cristiano en Damasco, lo que es impensable en Teherán. Debiera hablarse y negociar con Siria, que está al alcance de los cañones de Israel. Esa negociación permitiría romper el cordón umbilical entre Damasco e Hizbolá. Después, es urgente abrir una brecha en la sociedad civil iraní. Persia es un país, una gran cultura: su sociedad civil espera el cambio. Los ayatolás no estará en el poder eternamente. ¿Esa es una tarea para hombres o para mujeres? ¡Para mujeres! La mujer, la madre, la hermana, juegan siempre un papel determinante. Entre los movimientos de liberación del islam, las mujeres están jugando un papel decisivo. En Francia, yo apoyo un movimiento que se llama Ni putas ni sumisas Son jóvenes musulmanas que aspiran a liberarse del totalitarismo de sus familias y sociedades. Esas jóvenes capaces de rebelarse contra los hermanos, contra los padres, para denunciar el fanatismo, están creando un gran movimiento. En las sociedades musulmanas, la liberación de la mujer está llamada a jugar un papel determinante. Ellas serán los motores del cambio, la gran esperanza contra el fanatismo.