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48 SÁBADO 12 8 2006 ABC FIRMAS EN ABC INOCENCIO F. ARIAS DIPLOMÁTICO PASIÓN ¿Y REDENCIÓN? DE MEL GIBSON Nadie puede ir totalmente por libre en Hollywood y hay gente interesada en ponerle en la frente la etiqueta indeleble de antisemita que aquí es veneno... iendo Los Angeles la capital mundial del cine no es raro que un incidente que afecte a alguien de su realeza (las tres docenas de actores, directores o productores de fama mundial) tenga enorme eco en su prensa. El reciente de Mel Gibson ha superado lo imaginable. En un día ya le habían dedicado más espacio que el que ha tenido España en dos años. Pasada una semana la cobertura ha englobado incansablemente a los más importantes columnistas, titulares en primera, editoriales... y suscitado cuestiones jurídicas, políticas y económicas. La pregunta ahora es si tendrá repercusiones en la carrera de Gibson. El laureado actor y director (Oscar a película y director por Braveheart transitaba velozmente a las 2.30 de la madrugada por una carretera cercana a Malibú, donde reside. La velocidad era inadecuada, S 142 kilómetros por hora, casi el doble de la permitida. Detenido por los motoristas fue llevado a comisaría donde dio positivo en la prueba del alcohol: 0,12 por ciento, es decir un 50 por ciento por encima de lo permitido. Ahí empezó el calvario del autor de La pasión de Cristo Gibson intentó marcharse antes de terminar de prestar declaración y en su trato con los agentes profirió varias lindezas que han hecho que los ríos de tinta que origina el arresto de un famoso se conviertan en torrentes. Cometió verbalmente dos pecados de consideración. Dirigiéndose a la sargento que lo detenía le soltó ¿A qué te crees que estás mirando, tetitas de miel? El exabrupto machista fue el preludio de otro mucho más gordo. Tuvo la ocurrencia de decir que los judíos son los responsables de todas las guerras del mundo En la ciudad de Los Ángeles y en el momento en que vivimos, -sucesos del Líbano, etc... -sería difícil encontrar una frase más desafortunada. Ardió Troya. Gibson tiene un pasado sospechoso para muchos judíos. Su versión de La pasión de Cristo que produjo arriesgando mucho dinero personal y que le acabaría reportando una fortuna, fue considerada antijudía y denunciada por numerosos líderes de esta comunidad. Su padre ha dicho en más de una ocasión algo tan blasfemo como que el Holocausto nunca existió. Su improperio racista escarbó brutalmente en la herida apagada. El interés de la prensa se multiplicó. Llovieron las críticas por el tra- HERMENEGILDO ALTOZANO ESCRITOR OTROS ATARDECERES E las dos figuras reclinadas a la sombra, junto a la torreta, algo dejé escrito. Si no fuera porque el pintor quiso que aquello quedara como un atardecer sobre el mar- -un tramonto sul mare -bien pudiera tratarse de aquella hora del día fronteriza entre el amanecer y la madrugada. Pero el apunte en el dorso del lienzo no deja lugar a otras interpretaciones: Tramonto sul mare Puesta de sol sobre el mar. Y las dos figuras aparecen, la una junto a la otra, sobre las tumbonas breves, como quien quisiera prolongar lo que tiene un inevitable fin. O tal vez, no. Quizá se trate de estar ahí, en Viareggio, frente al mar y frente al sol, bajo el espacio breve de la sombrilla, junto a la torreta. Ajenos, o no, al pintor que contempla la escena, la modula, la manipula, la deja, al fin, descompuesta en colores intensos. Conscientes o ignorantes de la mirada del otro. D Vuelvo a mirar el cuadro, como otras veces. Trato de adivinar si las dos figuras que cierran los ojos y no reclaman otro rumor que el del mar, ni otros colores que los añiles y los cadmios que se ayuntan en el cielo, son el trasunto de personajes reales. Si cobran vida. O si, por el contrario, se trata de unos hijos bastardos de la memoria, que habitan tan solo en la inclusa del recuerdo. Lo hago después de responder al reclamo de Adolfo Blanco, amigo de años y productor de cine. Me insiste en que me deje guiar por los cuatro episodios de Manuale D Amore que describen cuatro avatares en la relación amorosa: el comienzo, la crisis, la traición, el abandono. El abandono- -y, con el abandono, la película- -termina en la misma playa en que las dos figuras del cuadro antojan la inmutabilidad del tramonto cuando quien sufre la llaga honda, camina hasta la orilla y, con la ropa encima, se adentra en el mar y termina por recostarse sobre el agua para que sea la mar misma quien embalsame la herida. Parece que el modo de cauterizar los desgarros del abandono tenga algo que ver con apoyar la espalda sobre uno de los pilares de la torreta. Con cerrar los ojos. Y con dejar que sean el rumor del Tirreno y la luz primera los que nos despierten. Poco importa, entonces, que el atardecer, que la puesta de sol, que el tramonto se trasladen temporalmente a la otra franja del día en que madrugada y amanecer se confunden. Poco importa. Lo que queda es, como en el verso de Salinas, el recuerdo de la otra vida en que el dolor no dolía. El mar rugiente. El sol callado. La tarde distante. Y es probable, al cabo, que volvamos sobre las tumbonas breves, al amparo de la torreta, convertidos en las figuras imaginarias del cuadro, inmóviles, ingrávidas, para dejar que sean el pintor que contempla la escena y que sean los otros atardeceres los que terminen por curarnos el abandono. to privilegiado que la Policía acabaría dando a Gibson (el actor ha posado en campañas de promoción de la Policía y ha hecho donaciones a la misma) al no hacer mención de los pormenores del altercado, a pesar de que parte del atestado ha sido filtrado a un medio, e intentar minimizar todo el incidente. Abogados entrevistados aseguran que un cliente suyo ante cargos parecidos, exceso claro de velocidad, alcohol, no escaparía tan levemente... Le queda lidiar el toro más aparatoso, la cuestión judía. Gibson se apresuró a pedir perdón añadiendo que su actitud era despreciable y se debía al abuso del alcohol. La disculpa no ha satisfecho a todos, para el líder de una organización judía su excusa es insuficiente y muestra poco arrepentimiento añadiendo una frase ominosa, Hollywood debería darse cuenta del sectario que tiene dentro y distanciarse de él Lo que apunta a las eventuales consecuencias económicas para el actor. Gibson es un peso pesado, estrella taquillera, director premiado y productor de prestigio La pasión ingresó 370 millones en Estados Unidos y Canadá) pero nadie puede ir totalmente por libre en Hollywood y hay gente interesada en ponerle en la frente la etiqueta indeleble de antisemita que aquí es veneno. La Disney seguirá estrenando la película recién concluida por Gibson Apocalipto que trata del colapso de la civilización maya antes de la llegada de los españoles. Sin embargo, la productora ha echado agua al siguiente proyecto del autor, una serie televisiva sobre el holocausto judío a manos de Hitler. Los flageladores de Gibson se alegran y se quejan de que los magnates de Hollywood no hayan reaccionado ante el insulto. El rector de Harvard dice que las mujeres son un desastre en el terreno científico y mil profesores se encrespan se escribe ahora Gibson hace un comentario oprobioso sobre los judios y los ejecutivos de Hollywood, judíos muchos de ellos, no se ponen al teléfono para no comprometerse. Lo vergonzoso es que nadie se atreva a decir que esto es vergonzoso Se suscitan paralelismos con la época nefasta de la caza de brujas cuando el senador MacCarthy establecía listas negras y ejecutivos de Hollywood les facilitaban los nombres para tener la fiesta en paz. Tratar de enterrar a un primer espada, que puede resucitar con brío, tiene pues sus riesgos. Aunque un conocido comentarista titulaba, Mel, ¿eres idiota? no le han faltado los defensores al actor que tiene asimismo una reputación de persona generosa con los necesitados y de impecable amabilidad en los rodajes. La oscarizada Jodie Foster ha declarado que hasta que no se lo han repetido tres veces no podía creer que fuera posible, que con Gibson tuvo su mejor experiencia laboral en un plató y que no es, en absoluto, antisemita.