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24 Internacional MACROATENTADO DESACTIVADO EN LONDRES SÁBADO 12 8 2006 ABC Líquidos, letales y difíciles de detectar Asignatura pendiente de las medidas de seguridad adoptadas tras el 11- S b La trama desarticulada en Gran Bretaña expone la inquietante amenaza planteada por el posible uso de explosivos líquidos con fines terroristas PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Los corta- cartones que hicieron posible la tragedia del 11- S parecen haberse transformado cinco años después en inquietantes y caseros explosivos líquidos. Unos conocidos compuestos químicos, relativamente fáciles de obtener a partir de productos habituales en cualquier cocina o cuarto de baño, que junto a su potencial letal dentro de una aeronave en vuelo, resultan bastante difíciles de detectar pese a las multiplicadas medidas de seguridad impuestas sobre la industria de la aviación comercial. De acuerdo a los indicios compartidos por Londres y Washington, la trama desarticulada esta semana trabajaba en una modalidad de bomba basada en peróxido. La variante más común en esta categoría de la química destructiva- -utilizada repetidamente por Al Qaida y terroristas palestinos- -es conocida como triperóxido de triacetona (TATP) También conocida con el intimidador apodo de la madre de Satán y resultado de la mezcla de dos elementos líquidos: la común acetona y el peróxido de hidrógeno, comercializado de forma diluida como antiséptico. La elaboración de este explosivo combinado abarca diversos niveles de complejidad y concentración, desde su simple mezcla casera hasta su transformación en un polvo blanco con ayuda La bomba invisible La combinación de productos de apariencia inocente puede convertirse en un explosivo letal Opción A: La nitroglicerina en gel se esconde en un bote de gel capilar (1) y el detonador (2) dentro de un móvil Opción B: Dos botellas de productos químicos claramente inocuos, combinables para hacer explosivos, se camuflan como refrescos o artículos de aseo (3) Baño del avión Montaje 1 1 para provocar una catástrofe en un avión comercial a 9.000 metros de altura no se requiere una devastadora explosión. La amenaza de explosivos líquidos en aviones de pasajeros tampoco es precisamente algo nuevo para instituciones policiales y cuerpos de seguridad como el FBI. Pero los esfuerzos realizados desde el 11- S en países como Estados Unidos se han concentrado en más inspecciones de equipajes y mejoras en detectores de metales y máquinas de rayos X. Unos refuerzos dirigidos sobre todo a detectar armas sólidas con formas relativamente fáciles de identificar, pero que por ahora no llegan a diferenciar un champú de un explosivo líquido. Capacidades limitadas 7 3 4 3 5 Para la detonación se eligen puertas y ventanas (7) con el objeto de causar la despresurización de la cabina 6 2 4 2 6 El aparato de nitroglicerina se monta en el lavabo; el detonador (2) se saca del móvil (4) y se coloca en el gel (5) y se utiliza la energía de la batería (6) para accionarlo. Fuente: The Times ABC de catalizadores. Procesos que aunque los especialistas en explosivos no quieren detallar, se encontrarían al alcance incluso de cualquier estudiante universitario de segundo año de ciencias químicas, con algunas pistas o siguiendo instrucciones obtenidas en internet. Y completado con un detonador improvisado a partir de aparatos electrónicos aparentemente inocuos como un popular reproductor musical MP 3 o una cámara fotográfica. Otra modalidad común de explosivos líquidos, como la nitroglicerina o el nitrometano, también resulta relativamente fáciles de producir sin levantar grandes sospechas. En pleno vuelo Aunque los especialistas reconocen que la utilización con fines terroristas de improvisados explosivos líquidos se encuentra bastante limitada por su inestabilidad y las notorias dificultades a la hora de ser transportados. Aunque siempre existe la posibilidad de mezclar componentes en el momento del atentado. Con el agravante de que Como parte de estos multimillonario esfuerzos, treinta de los principales aeropuertos de Estados Unidos han recibido sofisticadas máquinas para detectar con ayuda de soplos de aire trazas de explosivos, a un coste de 160.000 dólares por unidad. Pero estos sistemas tienen unas capacidades también limitadas mientras que el Departamento de Seguridad Interior ha venido optando por desviar para sus necesidades operativas partidas presupuestarias dedicadas a investigación y desarrollo de nuevos sistemas. Por el momento, y sin tecnología disponible en masa para conjurar adecuadamente esta peligrosa grieta de seguridad, la mejor línea de defensa parece ser una combinación de registros manuales, restricciones sobre el equipaje de mano y el despliegue de perros especialmente entrenados. Con todo, expertos en seguridad insisten en que cuando se logre cerrar efectivamente el agujero de los explosivos líquidos, los terroristas empezarán a buscar, detectar e intentar aprovecharse de la siguiente vulnerabilidad en un sistema que por ahora dista mucho de ser infalible. CÓMO TRATAR EL PROBLEMA DEL ISLAM BRITÁNICO STEPHEN Director del Centro del Pluralismo Islámico de Washington as autoridades británicas han sido lentas en reconocer abiertamente la procedencia musulmana- paquistaní de los sospechosos detenidos en la conspiración del terror en masa que el jueves provocó el caos en los aeropuertos británicos y americanos. A primera vista, las fuentes oficiales en el Reino Unido confirmaban solamente que estaban trabajando con la comunidad del sur de Asia en el caso; después se dio a conocer que el Gobierno paquistaní estaba implicado en la investigación. Esta resistencia a poner nombre al foco de tan significativa investigación por terrorismo es un síntoma de los problemas mayores del Islam en Gran Bretaña y del euro- Islam más en general. Dicho a las claras, los suníes paquistaníes de Gran Bretaña- -con una fuerza de más de un millón- -son los musulmanes más radicales de Europa. L El Islam británico está dominado por clérigos originarios de Pakistán. Está saturado de fundamentalistas predicando y de esfuerzos mediáticos y caridad que apoyan el reclutamiento de los terroristas. Las noticias del propio Pakistán indican la principal pista desde allí hasta Heathrow. Fuentes británicas y paquistaníes vincularon el plan con el arresto domiciliario por parte del Gobierno paquistaní de Hafiz Mohammed Saeed, fundador del movimiento paramilitar armado Lashkar- e- Taiba (LET, o Ejército del Valiente) La LET, que es designada como organización terrorista por el Departamento de Estado, es aliada de Al Qaida y está presente dondequiera que se congreguen los paquistaníes suníes y donde se incuba la violencia. En Estados Unidos, la Lashkar- e- Taiba estaba detrás de la red yihadista del norte de Virginia, cuyos miembros fueron encarcelados a comienzos del 2003 y condenados a diferentes penas de prisión federal por actos relacionados con terrorismo. El Ejército del Valiente también fue acusado de los atentados ferroviarios de hace un mes en Bombay, en la India. Tiene recursos significativos en Pakistán, Gran Bretaña, y en todas partes. Pero al margen del valor del primer ministro, Tony Blair, el Gobierno británico parece paralizado a la hora de tratar esta influencia radical sobre los musulmanes asiático- británicos. En lugar de hacer frente a los imanes fundamentalistas de origen paquistaní en territorio británico, los británicos organizaron un espectáculo itinerante en sus comunidades musulmanas bajo el sello de el término medio radical -un truco promocional extraordinariamente torpe- -en el que se llama a los jóvenes musulmanes a renunciar al fundamentalismo. Los medios de comunicación británicos y los demás medios por el mundo se refieren a los sospechosos detenidos en la conspiración de las líneas aéreas- -al igual que hicieron cuando explotaron bombas en el metro de Londres el año pasado- -como nativos Si la historia ha de servir de guía, dentro de poco los políticos se darán la mano y plantearán por qué personas nacidas en Occidente se volvieron tan violentamente contra él. Izquierdistas y aislacionistas culparán del terror a la guerra contra el terror. Pero la fuerza que empuja a los fieles de mezquita y a sus hijos a construir bombas en Gran Bretaña no se origina de las condiciones sociales experimentadas por los musulmanes en Europa. En su lugar, representa una doctrina importada del mundo árabe a través de Pakistán y de grupos bien financiados como la Lashkar- e- Taiba, hasta las comunidades de Birmingham, Inglaterra, o Fairfax, en Virginia. Gran Bretaña debe quitarse los estribos de la corrección política cuando examina el Islam entre su población paquistaní, y debería insistir en la formación británica de los clérigos musulmanes que presten servicio en su suelo. De otro modo, los atentados del siete de julio en Londres y la última conspiración trasatlántica podrían marcar el ascenso de Gran Bretaña como principal escenario de la violencia yihadista en Europa Occidental.