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ABC SÁBADO 12 8 2006 Nacional LA TRAGEDIA DE LOS INCENDIOS 13 02: 30 En Paradela, queda un punto por el que el fuego podría aún pasar. Un grupo de voluntarios vigila y riega el lugar para que eso no suceda 02: 45 Argentina Perdiz (de pie, en el centro) es la última habitante de Canceleira. Han venido vecinas de otros pueblos para ayudarle ante el peligro del fuego sentido. La valoración del agente forestal es que la situación es muy grave y con peligro para casas y personas. El fuego cubre ya más de diez hectáreas y tiene tres frentes bien diferenciados. En el orden de prioridades, lo primero es proteger la vida de los vecinos y sus propiedades. Después, si se puede, se salvará también el monte. No hay medios suficientes para para atender a todas las necesidades. En los dos frentes de abajo en Xende y Paradela, hay grupos de voluntarios trabajando. Pero arriba aún no hay nadie, y se ha levantado un aire del demonio que no hace más que avivar las llamas... A las once de la noche, José recibe las malas noticias por la radio: No hay más medios. No podemos enviar retenes allí, ni disponemos de otra autobomba, se ha declarado un fuego en Poio y no hay nadie disponible. Tendrás que arreglarte con lo que tienes En tres frentes distintos, el fuego acechó Xende y Paradela durante toda la noche grupo arriba, a hacer un contra. Me voy a Paradela a ver que pasa allí Un contra, o contrafuego, consiste en prender de forma controlada una zona para que las llamas, al llegar, lo encuentren ya todo quemado y pierdan fuerza. A estas alturas de la noche y a pesar de su experiencia, José cree que podrá conseguir una tercera motobomba para enviarla monte arriba. Por los helicópteros, ni pregunta. Sabe bien que, como mucho, se habrán acercado a soltar una carga para irse después por donde habían venido. pero esta se queda aquí El Ayuntamiento, en efecto, dispone de una autobomba, pero está inservible porque no tiene gasoil... Para que vean el alcalde que tenemos dice la señora, apoyada por un corro de murmullos de los vecinos. Varios de ellos han ido a buscar combustible, pero la gasolinera más cercana está a varios kilómetros y tardarán en volver. Un tiempo del que José no dispone. El rompecabezas empieza a tener Decisiones drásticas. En estos momentos, el peor de los tres frentes es el de arriba. El peligro de que las llamas se extiendan ladera abajo por la arboleda es muy real, y supondría además que los dos pueblos quedarían rodeados por el fuego, haciendo muy difícil su defensa. Y sin cuadrillas, y sin otro coche bomba qué menos que uno por frente la cosa se vuelve peligrosa. Volvemos hacia los voluntarios que trabajaban en Xende. Han conseguido su objetivo y ahora una pala mecánica entra para hacer un cortafuegos que detenga el avance de las llamas. José se une a ellos: Vamos a hacer un contra arriba, con coche bomba o sin él. Lo siento, pero os voy a hacer quemar el monte. ¿Teneis todos mechero? No todos tienen uno, así que José saca una bolsita del coche y se pone a repartir encendedores. Mecheros contra el fuego, quién lo iba a decir... Por una vez, un golpe de suerte. Arriba, el fuego se ha ralentizado y no ha pasado aún al otro lado de la carretera. Suele suceder de noche, cuando el frescor y las temperaturas, más bajas, permiten a las plantas resistir un poco más de tiempo ante el mortal enemigo. El grupo de voluntarios se reparte a (Pasa a la página siguiente) 23: 15 23: 30 Fuego contra el fuego. No hay más medios. Vamos, pues, a Paradela. Allí, los vecinos se han apoderado del segundo coche bomba, y no tienen intención alguna de soltarlo. Es que tenemos que cortar arriba. Aquí no hay peligro de momento Nada que hacer. Que se lleven la del Ayuntamiento dice una señora en tono amenazador, 22: 35