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52 Sociedad VIERNES 11 8 2006 ABC Ciencia Un tumor canino que se transmite por vía sexual se convierte en el primer cáncer contagioso El hallazgo ofrece nuevas pistas sobre lo que convierte en peligrosos los tumores humanos b Científicos de universidades británicas trazan el camino de un tumor originado hace más de 250 años que se ha transmitido entre cánidos sin alterarse D. M. G. MADRID. Hace más de doscientos años, en algún lugar entre Siberia y China, apareció un tipo de cáncer canino que se comporta como lo que no es y quizá pueda enseñarnos algo sobre los tumores que nos preocupan a los humanos. El Tumor Canino de Transmisión Venérea (TCTV) surgió de un lobo o un perro asiático y después se expandió por todo el mundo ayudado por la concupiscencia de perros y perras. Este tipo de transmisión por vía sexual es muy raro en la Naturaleza y, que los investigadores sepan, únicamente los demonios de Tasmania- -esos marsupiales negros del tamaño de un perro pequeño, más célebres por el personaje de Warner Brothers- -sufren una desgracia parecida. Pero no sólo la transmisión venérea dota de particularidad a este tumor canino. Algunos tumores humanos son causados por virus que se contagian entre personas- -es el caso del virus del papiloma que provoca el cáncer cervical- lo verdaderamente inusual de este cáncer es que no hay ningún virus involucrado en su transmisión; es el tumor mismo el que se contagia. Durante el coito, las células cancerígenas que se encuentran en el pene del perro, se transmiten directamente a la perra. Funciona como un implante explicó a ABC Claudio Murgia, investigador en la Escuela Veterinaria de la Universidad de Glasgow y coautor del estudio que ha confirmado la naturaleza de este cáncer contagioso El artículo con los resultados de la investigación se publica esta semana en la revista científica Cell y para realizarlo se llevaron a cabo tests de ADN en tejidos cancerígenos de 16 perros afectados por la enfermedad en Italia, India y Kenia. Murgia y su equipo descubrieron que, en todos los casos, los tumores eran diferentes genéticamente del perro que los albergaba. Esto significa que el cáncer no había surgido dentro del propio animal por un mal funcionamiento en la producción celular, como suele suceder con la mayoría de los tu- Un perro es sometido a una operación quirúrgica en una clínica vasca mores, sino que procedía de un perro diferente. De hecho, como se demostró después, todos venían del mismo cánido. Un análisis de cuarenta tumores caninos venéreos archivados en laboratorios veterinarios en cinco continentes mostró el contenido genético casi idéntico, lo que señalaba una única fuente, el mencionado ejemplar asiático, desde el que el mal se extendió al resto del mundo. El hecho diferencial del TCTV es que, aunque es un cáncer, se comporta como un parásito. Normalmente, las células, para tornarse cancerígenas, PEDRO URRESTI Algunos virus provocan tumores en humanos. En este caso, el propio cáncer se transmite acumulan mutaciones, y con cada una de ellas incrementan su capacidad de hacer daño. Sin embargo, el tumor que nos ocupa es en realidad un clon- -el más antiguo conocido- -que ha comprendido que para sobrevivir no debe ser demasiado maligno ni mutar con tanta frecuencia. Para evolucionar, las células cancerígenas deben estar inestables genéticamente. Cuando esto sucede, son mucho más dañinas para el cuerpo que las acoge- -señaló Murgia- pero el TCTV es distinto. En un primer momento está inestable, pero a la larga, se vuelve estable y el animal logra sobrevivir Científicos españoles confirman la importancia del magnetismo en la formación de estrellas D. M. G. MADRID. El Universo, remedando a la vida- -o quizá al revés- es un complicado juego de equilibrios donde del tira y afloja cotidiano pueden surgir objetos tan hermosos como las estrellas. Uno de estos juegos de fuerza, el que practican los campos magnéticos interestelares con la fuerza de gravedad, ha sido observado y estudiado por investigadores del Instituto de Ciencias del Espacio de Barcelona. Los resultados de sus investigaciones, que se publican esta semana en la revista Science muestran la importancia de los campos magnéticos en la formación de estrellas. Estos astros se forman cuando la gravedad consigue una gran contrac- producen un efecto, no se pueden ver. La función del polvo ionizado es parecida a las limaduras de hierro que nos dejan ver el campo magnético de un imán. Enseñanzas para los humanos Este tumor canino tiene una mortalidad muy reducida y, a menos que el animal ya esté debilitado, la enfermedad suele remitir de tres a nueve meses después de la infección. Esa es una muestra clara de una astucia heredada de los parásitos. Para transmitirse a otros animales, el TCTV no puede deteriorar demasiado a su anfitrión. Si lo mata antes de haberse perpetuado en otro espécimen habría fracasado y lo mismo sucede si debilita tanto al perro que no es capaz de competir sexualmente con sus congéneres afirmó Murgia. Aunque esta investigación ha sido veterinaria, sus resultados pueden aportar mucho a la comprensión del cáncer. Si comprendemos cuáles son los procesos que provocan el cambio de una célula cancerígena estable (menos peligroso) a inestable (más peligroso) habremos abierto una vía importante en el estudio del cáncer. El modelo del TCTV es el mejor que podemos encontrar en animales indicó Claudio Murgia. Fuerzas equilibradas Con una técnica parecida, los científicos han observado que las moléculas ionizadas en torno a una estrella naciente toman la forma de un reloj de arena. Este descubrimiento apoya la idea de que los campos magnéticos, sostienen la nube de gas en condensación antes de que la gravedad, finalmente, le gane la partida y se produzca la contracción del material de la nebulosa y se forme la estrella. Si el campo magnético no estuviese ahí, lo único que contrarrestaría la fuerza de gravedad sería la presión térmica señaló Girart. Ésta no sería suficiente para lograr un cierto equilibrio con la gravedad y el colapso sería demasiado brusco, algo que provocaría que se formasen muchas menos estrellas. ción de las nubes de gas molecular y granos de polvo, pero en el proceso también intervienen otros elementos. Los científicos habían elaborado modelos teóricos en los que las fuerzas magnéticas desempeñan un papel importante en la formación estelar, y ahora, gracias a las observaciones realizadas con el radiotelescopio Submillimeter Array de Hawai, la hipótesis se ha podido comprobar. Junto al gas neutro de las nubes moleculares, hay gas ionizado acoplado a los campos magnéticos que permite observar cómo éstos influyen en la formación de las estrellas explicó a ABC Josep Miquel Girart, director de la investigación. Los campos magnéticos, aunque