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ABC VIERNES 11 8 2006 Nacional 23 La misión europea para frenar los cayucos arranca hoy sin acuerdo con Senegal b Finlandia, Portugal y Francia son los únicos en colaborar en el dispositivo, confirmó ayer Interior en un día en el que casi un millar de indocumentados llegó a Canarias ERENA CALVO LAS PALMAS. Finlandia, Italia y Portugal. Son los únicos países, como ya adelantó este domingo ABC, que aportarán medios para frenar la salida masiva de cayucos de las costas africanas dentro del dispositivo europeo creado para tal fin, y en el que en un principio se comprometieron trece países. Arranca así la misión de la Agencia europea de control de fronteras (Frontex) que, según una nota del Ministerio del Interior, comenzará hoy, con más de medio mes de retraso. Sin embargo, el principal escollo- -la autorización de Senegal para patrullar en sus costas- -no se ha solucionado todavía, según aseguraron a este periódico desde Interior. Senegal es uno de los principales emisores de indocumentados a las Islas. Esperamos que se subsane en los próximos días puntualizaron. De esta forma, el operativo se reduce a Cabo Verde y Mauritania, donde trabajan desde hace tres meses la patrullera de la Guardia Civil Río Duero y el buque Petrel de Vigilancia Aduanera; a los que se unirán dos helicópteros de la Guardia Civil y la Policía Nacional; una embarcación de Portugal, otra embarcación y un avión de Italia, y un avión de Finlandia. En total, se destinarán al programa Heras II coordinado por el Ejecutivo español, cuatro millones de euros y el dispositivo se extenderá durante unas siete semanas. Imagen de la casa del narco en una finca de 12.000 metros cuadrados en Denia; se intervino una lancha y joyas FOTOS: DGP La Policía llevaba 12 años tras sus pasos. Martínez Sanmillán, el más escurridizo y el número uno de los narcos españoles, implicado en la Nécora y la Temple, ha sido capturado en su mansión de Alicante. Sus aliados colombianos le habían cambiado las huellas dactilares de algunos dedos Cae Franky el narco hermano de los carteles colombianos TEXTO: CRUZ MORCILLO Ocho meses y 15.500 inmigrantes El anuncio de Interior llegaba en un día en el que casi medio millar de africanos alcanzaron las costas canarias a bordo de cinco cayucos. Dos de ellos llegaban a Tenerife de madrugada con 77 y 97 indocumentados a bordo; mientras que otras dos embarcaciones recalaron en la isla de La Gomera con 103 y 89 subsaharianos. Un grupo de 70 fue remolcado hasta Arguineguín, en Gran Canaria. Además, una patera vacía fue hallada en Lanzarote, la segunda de la semana. En lo que va de año ya son 15.500 los inmigrantes que han conseguido llegar a Canarias, una cifra que nunca antes se había alcanzado. El goteo incesante de cayucos en esta tercera oleada de 2006 ha vuelto a colapsar los centros del Archipiélago, aunque según informó este miércoles el Sindicato Unificado de la Policía (Sup) han vuelto a retomarse las derivaciones a la Península. MADRID. Se me ha acabado la vida Con esa elocuente frase admitía, al fin, Francisco Javier Martínez Sanmillán, alias Franky su derrota ante la Policía. Llevaban 12 años tras sus pasos y para algunos investigadores históricos de la lucha antidroga era la presa más codiciada. El número uno, la llave que abría a los narcos españoles las puertas de los señores de la droga en Colombia. El Grupo de Localización de Fugitivos lo detenía el miércoles cuando salía de su mansión en la población alicantina de Pedreguer, muy cerca de Denia. Dos Juzgados de la Audiencia Nacional habían dictado contra él sendas órdenes de detención e ingreso en prisión. Pese a la estampa familiar- estival y los cambios fisonómicos de Sanmillán- -se ha sometido a retoques estéticos- -los agentes no tuvieron dudas. Llevaban demasiado tiempo esperando colocarle las esposas. Le acompañaban sus padres, su ex mujer- -nadie cree que en realidad no estén juntos- -y sus dos hijos. Negó la mayor. Yo soy adoptado espetó a los funcionarios documentación falsa en mano, convencido de que la operación a la que se había sometido para borrar sus huellas dactilares le seguiría sirviendo como pasaporte a la libertad. Esta vez Franky calculó mal y la Policía había hecho los deberes. Escapó tantas veces en los últimos 12 años que creyó que era posible una más. Francisco Javier Martínez Sanmillán Sanmillán, leonés de nacimiento, pero gallego de adopción desapareció del mapa en septiembre de 1994, cuando se le iba a notificar la sentencia de la polémica operación Nécora en la que fue condenado a 17 años de cárcel. Ya en ese juicio apareció como mediador cualificado entre los Charlines y el cartel de Bogotá, a través de una organización asentada en Galicia y dirigida por el capo Alfredo Cordero. Desde ese momento, se convierte en un fugitivo importante, que va subiendo escalones a medida que los investigadores le relacionan con algunos de los principales alijos de cocaína de los años noventa y se convencen de su pre- dicamento entre los carteles. Primero aparece como uno de los cabecillas en una operación en Tapia de Casariego (Asturias) de cinco toneladas de droga, en 1997 y dos años después vuelve a escena en el mayor golpe contra la droga en España: el apresamiento del Tammsaare y sus tentáculos en tierra, la operación Temple Se cogieron trece mil kilos de cocaína. Franky desde su escondite, lideraba uno de los tres grupos implicados. Se le centró varias veces, una de ellas a través de su mujer, tan escurridiza como él. En el último momento, Sanmillán se evaporaba. Se decía que se había refugiado en Suramérica protegido por sus amigos colombianos, aunque también estuvo en Galicia y el norte de Portugal y otros sitios. Había ganado mucho dinero, aunque nadie cree que se hubiera retirado del negocio. En su mansión de Alicante encontraron una factura reciente de joyas de 17 millones, muchas alhajas, una lancha y cinco móviles con sus respectivas anotaciones, además de documentos y agendas. Los agentes han comprobado que se ha cambiado las huellas de algunos dedos- -utilizando piel de los pies- Asegura que se lo ha hecho él mismo, pero es improbable. Esa es la práctica habitual de los traficantes colombianos. Como ellos siempre vigilaba el terreno, como ellos viajaba por todo el mundo y casi nunca salía a la calle de día.