Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
10 8 06 EN PORTADA Keira Knightley De nuevo, al abordaje La brújula no le funciona a Johnny Depp en esta escena con la actriz británica, candidata al Oscar por Orgullo y prejuicio (Viene de la página anterior) REUTERS ta de la interpretación; se puede ser talentosa y hermosa, pero el resto es cuestión de suerte. Me gustaría decir que tengo éxito porque trabajo muy duro. Pero no es verdad. ¿Le parece que el éxito le ha venido por simple suerte? -No puedo negar que la tuve y muchísima con Piratas del Caribe con Orgullo y prejuicio y con la nominación al Oscar. Es imposible predecir lo que va a pasar. Todo ha sido una sorpresa y me parece fantástico. No creo que sea demasiado humilde, pero estoy rodeada de gente que se burla de mí o que me critica si me pavoneo demasiado. Soy muy poco sociable y todavía mantengo los mismos amigos de siempre. ¿Cuál ha sido la compra más importante que ha hecho con los sueldazos de Hollywood? -Compré un piso en Londres. No tiene demasiado todavía. Sólo una cama. La gente insiste que contrate un decorador de interiores, pero yo no quiero. Prefiero decorarlo sola. Me paso la vida viajando, no tengo oportunidad de estar en casa. Y, cuando lo hago, quiero pasar la mayor parte del tiempo con mi familia y amigos. ¿Alguna vez la rechazaron para alguna película? -John Maybury, el director de The Jacket me dijo que era la menos indicada para aquel personaje. Tuve que rogarle, porque sentí que me iba a quedar encorsetada en papeles de británica para el resto de mi carrera. Había que convencerle. Vi todos los vídeos de Michelle Pfeiffer y Brittany Murphy, trabajé durante un mes y medio para conseguir el acento americano que necesitaban. ¿Fue ésa la primera batalla para conquistar Hollywood? -Soy inglesa, pero si también puedo sonar como actriz americana, seguramente conseguiré más trabajo. No quiero interpretar el mismo tipo de personajes toda mi carrera. Sería muy aburrido. Hagamos historia. Keira Knightley nació en Londres el 26 de marzo de 1985 y la interpretación no era algo ajeno a su hogar; su padre, Will Knightley, es actor, y su madre, Sharman Macdonald, guionista. La gran oportunidad se la ofreció George Lucas, en 1999, cuando formó parte del elenco de La guerra de las galaxias: La amenaza fantasma Keira interpretó al personaje de Sabe. Luego, la Disney también la contrató para La princesa de los ladrones secuela televisiva del Robin Hood de Kevin Costner. Quiero ser como Beckham le dio el pase perfecto al éxito de Piratas del Caribe con Johnny Depp, a la que siguió El Rey Arturo ¿Se arrugó cuando El Rey Arturo no funcionó en taquilla? -Cuando leí el guión, la idea me pareció muy interesante. Pero Ginebra da bastante miedo... Prefie- Al buscar personajes, los que más me gustan son esos papeles llenos de contrastes, fallas, altibajos, porque resultan más interesantes en pantalla ro mi personaje de Piratas del Caribe De todas formas, creo que es positivo mostrar personajes de mujeres fuertes. Es lo que a mí me interesa ver. Rodó las primeras escenas atrevidas con Adrien Brody en The Jacket y con Domino llevó al cine la historia de la hija de Laurence Harvey, que se convirtió en cazadora de recompensas. Ni siquiera había pasado un mes cuando se estrenó Orgullo y prejuicio basada en la novela de Jane Austen. Era mi libro favorito desde los siete años. Y cuando tuve la oportunidad de llevarlo al cine, no podía rechazarla recuerda. ¿Qué nos puede contar de esta primera secuela de Piratas... -No me dejan contar nada. Pero es más grande y mucho mejor que la primera. Johnny Depp está realmente increíble. Como decíamos en el rodaje, crecimos un poco y por eso podemos permitir que los personajes evolucionen. Mi papel como Elizabeth Swann es un poco diferente a como lo veía cuando tenía 17 años. ¿Nunca le salió algo mal? -Todo el tiempo. Cometo errores constantemente. Si comete errores, no se nota. El pasado 31 de enero la carrera de Keira Knightley cambió por completo. El presidente de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, Sid Ganis, y Mira Sorvino anunciaban las candidaturas a los Oscar. A la par de George Clooney o Steven Spielberg, en la categoría de Mejor Actriz no sólo figuraban Judi Dench