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26 Internacional VIENTOS DE GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO JUEVES 10 8 2006 ABC MENTIRAS Y BOMBAS s una de esas frases que los reporteros repiten como un mantra: La primera víctima de la guerra es siempre la verdad Me ha venido a la memoria a propósito de esas imágenes manipuladas que un fotógrafo llamado Adnan Hajj colaba en Reuters y la prestigiosa agencia ha estado sirviendo a sus clientes. Sería de agradecer que los periódicos que publicaron a toda página esas fotos, en las que el tramposo Hajj metía a golpe de Photoshop ruinas, bombas y sufrimiento, informasen de la chapuza. O que la cadena de radio, que abrió sus noticieros hablando de un nuevo genocidio de Israel y ciALFONSO tando las lágrimas de ROJO Fuad Siniora, explicaran a sus millones de oyentes que en Houla no hubo ni un solo muerto, como ha terminado reconociendo el compungido primer ministro libanés. De todas formas, eso no es esencial. En la bruma de la guerra se cuelan pifias, trampas y errores. Lo grave es la incomprensión con que multitud de medios de comunicación, políticos y comentaristas abordan el drama del Líbano. Israel no ha ido a la guerra porque su frontera haya sido violada y dos de sus soldados secuestrados. No despacha sus aviones por el placer de castigar a un frágil vecino que ha permitido a los fanáticos de Hizbolá construir un mini Estado en el sur y montar un Ejército de 4.000 fanáticos. El telón de fondo de la draconiana reacción es la llamada del presidente iraní a borrar Israel del mapa. Las reiteradas palabras de Ahmadineyad no pueden ser tomadas como una inocua bravata viniendo de la boca del líder de un país que construye la bomba atómica y lleva bastantes años, al alimón con Siria, armando hasta los dientes a los terroristas de Hizbolá. Los mismos aviones que en las Navidades de 2003 despegaron de Damasco cargados de ayuda humanitaria para las víctimas del terremoto de Bam, retornaron de Teherán con asesores y armamento. Ese material incluye misiles de largo alcance Zelzal equipos de comunicación por satélite, toneladas de explosivo Semtex proyectiles Sagge cohetes Fajar- 3 y Fajar- 5 sofisticados RPG- 29 y otros artefactos de fabricación rusa. Es lo que ha estado afluyendo al sur del Líbano durante muchos meses, por carreteras y puentes que ahora revienta la aviación israelí. El fondo del problema no es que hayan muerto unas decenas de israelíes. Ni siquiera que Hizbolá apunte deliberadamente a objetivos civiles. Israel está acostumbrado a esas tragedias y a la pasividad internacional. El drama, lo que obliga a actuar sin contemplaciones, es la convicción de que los terroristas usarán misiles mucho más potentes si tienen oportunidad, los atiborrarán de gases letales cuando se los suministren sus padrinos y hasta echarán mano de la bomba atómica si Ahmadineyad se la pasa un día. E Fotógrafos de la prensa internacional caminan por Tiro, después de que Israel recomendara no viajar por carretera AFP Dos días de aislamiento, dos días bajo el toque de queda. Tiro y el sur del Líbano viven sus jornadas más duras desde que empezó esta guerra que hoy cumple treinta días. Y las cosas van a empeorar debido a la ofensiva total aprobada por Israel Aislados y encerrados MIKEL AYESTARÁN. ENVIADO ESPECIAL TIRO (EL LÍBANO) Los gritos llegaban hasta la calle. El Ayuntamiento de Tiro era el centro de una protesta de vecinos que se quejaban amargamente por la falta de comida y agua. Los centros de distribución municipales están quedándose vacíos, apenas queda agua para dos días y la leche, los medicamentos para enfermos crónicos o la gasolina, se han agotado. Hay poca comida en las tiendas, y la que queda ha multiplicado su precio por cuatro. Esta imagen se ha repetido varias veces durante las últimas semanas frente al despacho de Ahmed Zirkhot, encargado del dispositivo de emergencia, pero es la única imagen que se ha visto los dos últimos días en el Ayuntamiento. No tenemos nada para darles. Desde que bombardearon el puente esto es un desastre y como no se solucione en tres días el desastre será total lamenta Zirkhot. Las autoridades locales calculan que aún quedan unas diez mil personas en la ciudad que no pueden ser atendidas. La ONU ha cancelado el envío de convoyes a la zona por falta de seguridad. El presidente de Cruz Roja Internacional Jacob Kellerberger se desplazó en persona hasta Tiro para reclamar la apertura de corredores humanitarios, pero Israel dice que no. Si la situación es alarmante en Ti- ro, resulta dramática más al sur, donde se libran combates cuerpo a cuerpo y, según Cruz Roja, aún quedan más de cien mil civiles atrapados. Pero Israel- -que pide que se cumpla la resolución 1.559 de Naciones Unidas- -no está dispuesto a autorizar un paso seguro para atender a la población, recoger cadáveres y hacer posible la llegada de ayuda humanitaria a los civiles. Algo que recoge la Convención de Ginebra y que el propio Estado de Israel ratificó en su día, aunque no cumple. Salida frustrada de españoles Las calles permanecen vacías y ya no se ven ni los coches con las siglas de TV en puertas y techos. No se mueve ni la prensa. El toque de queda impuesto hace dos días por las autoridades hebreas no tiene fecha de caducidad y los rumores sobre vehículos civiles atacados han sembrado el pánico. En medio de esta delicada situación, la Embajada española organizó un dispositivo para facilitar la salida a aquellos de los nueve periodistas españoles que trabajamos en estos momentos en la ciudad, que quisieran volver a Beirut. Se trataba de una operación coordinada con las autoridades de Tel Aviv que se puso en marcha a lo largo de la mañana, pero que tuvo que cancelarse porque Israel dio marcha atrás al mediodía y no garantizó la seguridad de los integrantes del convoy. Sólo se puede entrar y salir a pie, no hay más camino que una pista de tierra destrozada por los últimos bombardeos que discurre entre plataneros y limoneros, las zonas usadas normalmente por Hizbolá para lanzar sus cohetes. El puente sobre el río Litani aún está pendiente de reconstrucción y los pocos ciudadanos de Tiro saben que las cosas pueden empeorar. Las noticias sobre el endurecimiento de la ofensiva aprobado por el Gabinete de Seguridad hebreo no hicieron más que confirmar esos presagios a media tarde. Las tropas de Israel tienen luz verde para adentrarse en el Líbano con mayor intensidad e incluso sobrepasar el río Litani, que era la frontera marcada para la invasión hasta el momento. Israel toca la puerta de Tiro a base de bombas y misiles y sus soldados no tardarán en aparecer. Los helicópteros y aviones espías sobrevuelan la ciudad día y noche, buscando las lanzaderas de los más de tres mil Katiushas que Hizbolá ha lanzado hasta ahora, pero no las encuentran. Treinta días después del inicio de esta guerra son los civiles de ambos lados de la frontera los que sufren las más graves consecuencias.