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38 Madrid MIÉRCOLES 9 8 2006 ABC Radiografía de los extranjeros: los franceses, culturales; los ingleses, generosos; los mexicanos, simpáticos; los japoneses, supersticiosos; y los italianos, noctámbulos Vivir del turista día a día TEXTO: M. SÁNCHEZ FOTOS: V. INCHAUSTI MADRID. No salen sin la cámara y el mapa, llevan gorra para protegerse del sol y hacen cola en los museos. En efecto, son turistas. Un verano más, el centro de la capital se convierte en una torre de Babel ciudadanos de todo el mundo se dan cita en torno a los monumentos más emblemáticos. Quienes viven del turismo los conocen muy bien: son educados, llegan en busca de sol y les fascina la gastronomía y la arquitectura de la ciudad. Les gusta tanto la Cibeles y el Palacio Real, como las tapas de calamares y el jamón. Para ellos, Madrid es sinónimo de toros, flamenco y siesta. El tópico español está muy arraigado entre los visitantes extranjeros, que creen que todos los madrileños tocan la guitarra, bailan sevillanas, son toreros y se despiertan dos veces al día. Por países, afirman que los franceses son los más culturales, van detrás de los velázquez, los goya y los picasso; los más generosos, los ingleses, nunca reparan en la factura; los más simpáticos, los mexicanos, derrollan buen humor y simpatía; los más supersticiosos, los japoneses, odian el 4 y sólo quieren habitaciones que acaben en 6, 8 y 9; los más noctámbulos, los italianos, buscan el ambiente de la noche madrileña. Todos comparten las ganas de aprovechar el tiempo al máximo: son madrugadores y nunca comen más tarde de las dos. Bienvenidos. Welcome. Benvenuto. Benvenu. Huang ying. Mariela Molina Camarera Los extranjeros son más educados y dejan más bote Madrid es sinónimo para los turistas de sol y tapas. Las terrazas de los bares se llenan en verano de turistas deseosos de probar la gastronomía madrileña. Que no falten los bocatas de calamares y la sangría. Vendemos kilos y kilos de calamares y para beber, sangría, como hace calor se toman una jarra detrás de otra afirma Mariela, una camarera chilena que lleva poco tiempo en nuestro país pero está encantada con su trabajo: los turistas son muy generosos en las propinas. Los extranjeros, como vienen de vacaciones, quieren divertirse y traen muy buen humor, por eso son más educados que los españoles. Y encima, dejan más bote Para tomar nota de los pedidos ni inglés, ni español: el lenguaje universal del índice. Ellos no saben español, yo no sé inglés, pero nos entendemos a la perfección, pizarra y dedo señalando lo que quieren, no falla Como tampoco falla la amabilidad de los latinos, con su eterna sonrisa Juan Pablo San Frutos Dueño tienda souvenirs Helena Fernández Guía turística Los carteles taurinos y los abanicos triunfan Typical Spanish Toros, flamenco y calor. En las tiendas de souvenirs los productos estrella son los abanicos, los carteles taurinos y las castañuelas. Aparte de las postales y llaveros, que son lo más barato, lo que más se venden son los abanicos, los carteles con los nombres personalizados y las castañuelas. La imagen del español para un extranjero es la de un torero que toca la guitarra y baila. A mí me han dicho alguna vez que si podía bailar unas sevillanas. Aquí nadie pregunta el horario, sino si cerramos para dormir la siesta. Es increíble Los más espléndidos y generosos en los regalos: los latinoamericanos. Los mexicanos y los chilenos se gastan el dinero y son muy simpáticos. Los más agarrados con mucha diferencia, los franceses. En general, los europeos La picaresca también se Los americanos preguntan dónde está la Gioconda Una de las fórmulas para visitar la ciudad que cuenta con más adeptos es montarse en un autobús descapotable, máquina en mano, y fotografiar los monumentos más bonitos. Entre los extranjeros, el edificio que se lleva la palma es el de Telecomunicaciones, junto a la plaza de la Cibeles. El preferido es Correos, disparan el flash sin parar. Y luego preguntan y quieren conocer aspectos de su historia y arquitectura señala Helena, una de las guías turísticas, que no descansa ni cuando más aprieta el calor. A los extranjeros no les asustan las altas temperaturas, todo lo contrario. Les da igual que haga cuarenta grados, se montan a todas horas. Muchos sólo conocen de España que hay sol y lo que quieren es ponerse morenos y si puede ser en dos días, mejor La mayoría de quienes nos visitan no conocen estila entre los visitantes extranjeros. Tienes que tener mil ojos para que no se vayan sin pagar. El otro día un brasileño intentó sacar en el bolso de una amiga varios objetos Otros no pueden abonar las compras porque cuando van a sacar la cartera se encuentran con la desagradable sorpresa de que ya no las llevan encima. En el centro hay muchos que se aprovechan de los extranjeros: saben que van con dinero y relajados nada de la capital. Y cometen cada lapsus geográfico... Con las preguntas de los americanos tienes que reírte, dónde está el museo de la Gioconda, o cuándo pasamos por la Sagrada Familia, cosas así. No entienden que en Europa hay muchos países. Para ellos no somos franceses, italianos o alemanes, sino europeos a secas El ranking de los más simpáticos lo encabezan mexicanos y argentinos. Y a la cola, los franceses