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38 Madrid MARTES 8 8 2006 ABC Los pocos arbustos que quedan están literalmente arrancados Algunas zonas verdes se han convertido en auténticos secarrales FOTOS: CHEMA BARROSO Sistemas de riego averiados, zonas verdes inexistentes, carteles llenos de grafitis, bancos públicos destrozados... las inmediaciones de los Jardines del Descubrimiento lucen deterioro y reclaman con urgencia un lavado de cara Colón necesita un repaso TEXTO: S. ALLER FOTOS: CHEMA BARROSO MADRID. La Plaza de Colón es, sin duda, una de las más representativas de la capital. Por esta razón es además uno de los objetivos prioritarios del Ayuntamiento, que prevé una ambiciosa reforma de la Plaza la próxima legislatura, dentro del nuevo eje Prado- Recoletos. Con la histórica escultura de Colón en el medio de la plaza, devolviéndola a su lugar original, el Centro Cultural de la Villa recuperado para la superficie y un gran huevo -una cúpula acristalada- -destinado a espacio administrativo, la Plaza cambiará radicalmente su fisonomía actual. Durante el verano es, además, uno de los lugares de paso obligado para miles de turistas, ya que es encrucijada de algunas de las calles más significativas de la capital. Por todo ello, muchos ciudadanos se ven sorprendidos estos días al comprobar el abandono de la zona. Ni cesped, ni flores, ni bancos... Una vez pasada la Biblioteca Nacional, finaliza el recorrido del Paseo de Recoletos y se abre el espacio a los Jardines del Descubrimiento, que distan mucho ya de ser clasificados como zona verde. No hace falta más que recorrer sus parterres para comprobar que la vegetación brilla, en muchos casos, por su ausencia. El sistema de riego, desde luego, no ayuda, porque en muchos puntos está averiado y los pocos matorrales que sobreviven entre tanto secarral están literalmente arrancados. A falta de cesped y flores, los jardines de Colón lucen de lo más primitivo, completamente cubiertos de polvo y tierra. La falta de agua y, quizá, el descuido municipal hacen tándem en este caso. La mano del hombre hace el resto. De hecho, las pintadas, los grafitis, los bancos rotos y los bordillos destrozados se han convertido en paisaje habitual de la zona y, en este caso, la sequía Los grafitis proliferan junto a la estatua del descubridor Los bancos públicos también están deteriorados gota de agua. Así, sin verde para mejorar la estética de los jardines ni agua para refrescar el ambiente, lo único que podría animar a madrileños y turistas a transitar por sus inmediaciones es el aliciente de descansar un rato en sus bancos. Lástima que en algunos de ellos sea misión imposible. El deterioro generalizado de la zona se ha cebado también con los asientos públicos, que en algunos casos están rotos. A la vista de todo ello, el plan renove de Colón no debería hacerse esperar. Durante el verano es uno de los lugares de paso obligado para miles de turistas que visitan la capital no tiene culpa. Con la imponente figura de Colón de fondo, el gran cartel que anuncia el Centro Cultural de la Villa se encuentra lleno de pintadas. Los grafiteros han hecho allí su agosto y na- die, hasta el momento, ha decidido retirar sus mensajes de un sitio tan emblemático y visible. La enseña nacional que ondea en la plaza tampoco sale muy bien parada. Del estanque cercano no brotan, precisamente, aguas cristalinas y ya es una escena habitual el ver a un operario municipal pescando con su red un puñado de porquería. La falta de líquido corriente sigue haciendo mella también en la cascada, uno de los principales reclamos del recinto y que sigue sin regalarnos ni una