Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 7 8 2006 65 Deportes En la carrera del año, casi un empate Abandonó Alonso, que fue líder, y Schumacher sumó un punto por la descalificación de Kubica JOSÉ CARLOS CARABIAS ENVIADO ESPECIAL BUDAPEST. El fin de semana describió dos vidas paralelas y acabó en una simetría inimaginable. Dos líneas hilvanadas con la misma puntada. Fernando Alonso y Michael Schumacher dirimieron la carrera del año- -frenética, intensa, deslumbrante, llena de alternativas, imposible de seguir sin atención suprema- -y el partido terminó en empate sin goles. 0- 0 en el marcador de Hungaroring. El trazado de los adelantamientos imposibles fue una ruleta rusa. Accidentes, pasadas de primera, sobresaltos, variedad y un elemento que desniveló la contienda: el tiempo. Alonso voló con la lluvia y Schumacher fue incontenible con sol. Pero los dos abandonaron. Ganó Jenson Button, el inglés melancólico, calimero sin triunfos, que estrenó su palmarés después de 112 carreras. Pedro Martínez de la Rosa subió al paraíso con el segundo puesto, el primer podio de su vida. Observadores veteranos del Mundial decían con buen ojo que convendría un manguerazo al estilo Clemente cada dos o tres carreras. Así, con terreno en remojo, pendiente de unos rayos de sol a media tarde, dudas en la elección de neumáticos, incertidumbre lejos de las sesudas mentes de los ingenieros y emoción proveniente de la sabia naturaleza, la F- 1 no tendría ese perfil anodino que le proporcionan las victorias por aplastamiento, por mecánica, aerodinámica o caucho. Europeo de Atletismo. Marta Domínguez y Manolo Martínez, primeras opciones españolas Ocho bólidos en 90 segundos Fernando Alonso salió el 15 y al cruzar la raya de la primera vuelta, circuito revirado, retorcido como una serpiente, curvas en herradura, circulaba sexto. Se merendó ocho bólidos en un recital de 90 segundos. Transportado en una ola sin freno, grapado a unos neumáticos y un coche competentes, el asturiano enseñó por qué posee ese don inalcanzable para los demás. Su exhibición sobre el suelo húmedo desde el semáforo verde hasta la vuelta 18, cuando se situó líder, puede compararse a los 60 puntos de Michael Jordan en el Boston Garden ante Larry Bird, al gol de Maradona ante Inglaterra o a cualquier contrarreloj de Induráin. Del 15 al 1 en apenas ochenta kilómetros y con un adelantamiento imperial sobre Michael Schumacher. Sucedió en la vuelta 4. Alonso trazó por fuera, donde la pista sucia adquiere más agarre para las gomas. Schumacher le exigió más a su orgullo, pero cedió. El asturiano giró la dirección y le rebasó por dentro. La carrera albergaba ese punto de locura necesario para convertir el destino en imprevisible. Nadie puede gobernar al tiempo. La lluvia decretó un ca- Fernando Alonso sale del repostaje y, segundos después, sufrió una avería en el palier de la rueda trasera derecha rrusel de obstáculos, reclamó pericia al volante y acierto en la elección de los neumáticos. Schumacher sufría con las bajas temperaturas para sus Bridegestone y tuvo que cambiar el frontal de su Ferrari por un toque con Fisichella, que también le superó. La prueba parecía una mano a mano entre Alonso y Raikkonen, aliados con el otoño magiar. Por detrás, la hecatombe. Los trompos del debutante Kubica, las salidas a por uvas de Massa, Rosberg colgado de una grúa con su Williams... Hasta que en el delirio, Raikkonen embistió a Liuzzi en una maniobra de principiante. Ingresó el coche de seguridad. Vuelta a empezar. Todos a sus puestos y Alonso, perjudicado por la igualdad de tiempos. En esto, salió el sol. Lo hizo en el ecuador. Disputados 38 giros, a falta de 32. Ahí se apagó la euforia de Alonso y sus Michelin, en el incremento de diez grados respecto a la salida. Empezó a volar un nuevo cliente, Jenson Button, en dura competencia con un Schumacher en constantes vueltas rápidas y un De la Rosa en la mejor carrera de su vida. Alonso cerró el concurso cuando decaía su ventaja. Un palier de su R 26 EPA LO MEJOR LO PEOR Los adelantamientos, la gesta inútil de Alonso, la resurrección de Button y el podio de De la Rosa La descalificación de Kubica, que otorga un punto al retirado Schumacher saltó por los aires- -en el cambio de ruedas o en el frenesí de la remontada, vaya usted a saber- -y anotó su primer abandono del año. Schumacher se relamió. Podía dejar el Mundial en un pañuelo, tres puntos, pero la evidencia se comió su ambición. No tenía neumáticos para aguantar a De la Rosa, Heidfield y Coulthard. El español también le adelantó, pero un orgullo mal entendido equivocó al alemán para detenerse en su garaje y cambiar las gomas por un par de puntos. Quiso resistir de pie y el pago fue un abandono a tres giros del final, aunque la descalificación del debutante Kubica- -falta de peso en su bólido- -le dio un punto. El fin de semana arrancó con los jueces calientes, las sanciones de dos segundos, la visita al fondo de la parrilla y dos retiradas que dejan el Mundial casi como estaba (diez puntos) eso sí, después de la mejor carrera de 2006.