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7 8 06 EN PORTADA Anna Netrebko seducción en la ópera La soprano, junto a Rolando Villazón, en una escena de La Traviata cuyo DVD acaba de aparecer en España (Viene de la página anterior) muchachita cándida. ¿Le resulta todo tan fácil como parece? -Desgraciadamente no. Tuve muchos problemas con ese papel, tanto musicales como de contenido. Canto y canto sin parar, pero en cuanto Romeo aparece en escena todo gira en torno a él. No me malinterprete: no tengo por qué ser siempre el centro de atención. Pero me ha llevado mucho tiempo penetrar en esa música. He escuchado todos los CD y de todos he aprendido. Me gusta especialmente Mirella Freni. -Tiene una escena de amor con Romeo en la que se revuelcan por el suelo como si hubieran perdido el juicio. Su pareja es Rolando Villazón. ¿Cuánto maquillaje le queda después? -Nada. No queda ni rastro (ríe) Hay pocas escenas de amor tan intensas como ésa. Pero en la función de Los Ángeles la cosa era todavía peor, porque había una cama sobre el escenario, así que uno podía permitirse mucho más. -Pero no se ve mucho. ¡No se preocupe! Yo no hago nunca striptease sobre el escenario... Lo cierto es que en Los Ángeles estábamos casi desnudos. -Hollywood está cerca de allí. ¿Su futuro está en el cine? -Ya he rodado mis primeros 80 segundos. En El diario de la Princesa 2 con Julie Andrews, salía cantando en una fiesta en el jardín. Hace poco me hicieron una oferta que implicaba rodar una escena de amor con un actor de Hollywood que es genial. Me pareció magnífico. Desgraciadamente, el guión era una chorrada. ¿Quién era él? -No puedo decírselo. Pero lo cierto es que en Hollywood estaría dispuesta a rodar casi con cualquiera. Aunque sólo si el guión es realmente bueno. Quiero seguir siendo cantante. -Ya ha posado para Vanity Fair ¿No fomenta así esa promoción a gran escala que teme? -Suena ridículo, pero lo cierto es que en la portada de Vanity Fair sólo utilizaron mi cabeza. El cuerpo no. Aunque lo cierto es que cuando los fotógrafos son buenos resulta divertido. ¿Qué mujer dejaría escapar la oportunidad de tener buen aspecto y ponerse ropa bonita? Lo único que me da miedo de las sesiones de fotos es el ventilador que utilizan para simu- La artista rusa ha obtenido la nacionalidad austriaca lar el viento. No debo resfriarme. ¿Le gusta que la traten como a una estrella pop? -En absoluto, porque yo no soy una estrella pop. Tampoco sé por qué ocurre siempre eso. -Porque es guapa y, sin embargo, canta estupendamente. -Me gusta vestirme de forma un poco loca, es cierto. Pero eso es todo. En Romeo y Julieta tenía que tener un aspecto muy moderno y por eso compré yo misma los vaqueros. Luego vino la chaqueta de lentejuelas, pero todavía faltaba algo. Así que fui al Burger King y cogí una de esas coronas de cartón que se ponen los niños en los cumpleaños. Sólo entonces me sentí completa, por fin un poco de broma desmadrada. Fue tan sólo para la puesta en escena. ¿Qué tiene de especial Rusia? -Nosotros los rusos pensamos que si todo está en orden hay algo que no marcha. Yo también creo que si alguien se siente siempre feliz es porque es tonto. En Rusia todavía se nota la huella de los tiempos duros. -Se ha hablado mucho de usted y de Rolando Villazón como pareja ideal operística... -Es cierto que es una persona importante para mí, porque me da muchísimo. Nos compenetramos. Necesito urgentemente una pareja en escena. Las partes que canto prácticamente no existen si no es con un compañero. Si el otro sólo se preocupa de sí mismo puede llegar a sacar lo peor de uno. Rolando saca siempre lo mejor de mí. Además, cuando voy por la calle con Rolando, siempre le reconocen a él, a mí nunca. Y eso me resulta muy agradable.