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24 Internacional VIENTOS DE GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO LUNES 7 8 2006 ABC Israel bombardea el sur de Beirut para vengar a sus soldados muertos El Líbano rechaza el borrador de resolución de las Naciones Unidas b Hizbolá- -sabedora de que la respuesta israelí sería brutal- -impidió desde la mañana la entrada de cualquier persona a sus ya evacuados bastiones de Beirut LAURA L. CARO. ENVIADA ESPECIAL BEIRUT. Ni a que cayera la noche esperaron ayer los aviones de Israel para volver a bombardear objetivos en la capital del Líbano. Apenas unas horas después de que Hizbolá matara a doce soldados en Israel, los cazas herrados con la estrella de David se emplearon en vengar el daño realizando sobre el sur de Beirut hasta 16 operaciones de combate en la que aniquilaron un edificio de seis plantas del barrio de Dajia, identificado como uno de los semilleros del chií Partido de Dios. La tormenta furiosa de proyectiles retumbó pasadas las cuatro de la tarde, a plena luz, y las espesas columnas de polvo y humareda blanca mezcladas con el tronar de las sirenas resucitaron en toda la ciudad el fantasma del caos. Hasta el cierre de esta edición, ninguna fuente pudo informar sobre la presencia de víctimas que rubricaran con más sangre y más destrucción un desencuentro armado que va ya por su cuarta semana de guerra no declarada. Un ataque sin sangre, probablemente, debido a la vigilancia recelosa y la prevención de los guardianes de Hizbolá, que- -conocedores ayer de que su incursión mortal en territorio hebreo iba a obtener una contestación brutal- -impidieron desde la mañana la entrada de cualquier persona a sus ya evacuados bastiones de Beirut, especialmente Dajia y Haret Hreik, como pudo comprobar ABC. Sí hubo víctimas en Ansar, a medio camino entre la capital y Tiro, donde los misiles acabaron con una casa donde se encontraba una familia de once miembros, cinco de los cuales al menos murieron. La aviación israelí continuó además con la destrucción de carreteras en el norte de Beirut, en la región de Baalbek y dos puentes en Akkar, cerca de la frontera con Siria. Y es que, 25 días después, los combates se desarrollan con mayor virulencia, radicalmente ajenos a la ofensiva de salón, la diplomática, incluido el borrador de resolución presentado en la noche del sábado ante el Consejo de Seguridad de la ONU, y que ayer fue oficialmente rechazado por el Líbano a través del presidente de su Parlamento e interlocutor privilegiado de Hizbolá, Nabih Berri. Rodeado de decenas de micrófonos, y hablando- -dijo- -en nombre de todos los libaneses sin excepción, advirtió que aceptar el documento significaría que las tropas israelíes podrían seguir ocupando las zonas que ya ocupan ahora al tiempo que tildó de sorprendente que se proponga discutir un acuerdo que ni siquiera pide esa retirada hebrea. Si Israel no logró sus objetivos por medios militares, ¿por qué debemos darles la oportunidad de conseguir sus fines por medios políticos? se preguntó el responsable libanés. Hasta el lenguaje en que está escrito el borrador de la resolución es contrario a los intereses libaneses, -añadió Berri- todo el Líbano lo rechaza y exige que se reconsidere para hacer que armonice con el plan de siete puntos aprobado por el Gobierno libanés y todas sus comunidades En este sentido, aprovechó su comparecencia para solicitar a los ministros de Exteriores de la Liga Árabe que también se pronuncien en contra del texto. Entre los puntos del borrador que criticó está la falta de claridad a la hora de determinar qué composición tendría la fuerza multinacional que debería desplegarse entre Israel y el Líbano. No sabemos con exactitud si esta fuerza internacional se desplegará bajo mandato de Naciones Unidas o de la OTAN señaló, antes de recordar que la creación de dicha fuerza bajo el capítulo siete de la Carta de Naciones Unidas implicaría la posibilidad del uso de la fuerza en su misión Un libanés mostraba ayer los resultados de los ataques israelíes en los suburbios al sur de la capital libanesa REUTERS ANSAR (EL LÍBANO) Nadie me pudo contar en Ansar cómo había sido el bombardeo por la mañana. Ni de qué familia eran los seis muertos que perecieron cuando parte de su casa se aplastó como un acordeón; ni quién se había llevado sus cadáveres para llorarlos lejos hasta que todo haya pasado y poder enterrarlos pegados a la tierra. Nadie estaba para decir qué fue de los cinco malheridos, también de la misma familia, que dejó el ataque; ni para relatar cómo consiguieron los equipos de rescate zafarse de la segunda andanada de misiles que les tiraron desde el cielo a traición cuando trabajaban entre los escombros. Se han ido todos contesta Mohammed Alí Assen apenas deteniéndose en su carrera hacia las afueras del pueblo. Huye arrastrando las piernas cansadas y la mala fortuna de no tener dónde marcharse ni dinero para comprar un lugar nuevo Su fuga se pierde de- Israel bombardeó ayer una casa en la que murieron seis personas en el pueblo de Ansar, donde el sábado había instado a la población a huir tirando las octavillas del miedo Se han ido todos L. L. CARO trás de un cartel inmenso de Hasán Nasralah. Un aviso con efecto inmediato Las octavillas del miedo, las hojas que Israel lanzó el día antes advirtiendo de las Siete Plagas en forma de cohetes a la población para que huyera a tiempo, y la ejecución de la amenaza con el ataque de la mañana, han tenido el efecto de una evacuación fulminante entre los 100.000 habitantes de Ansar. Con el rugido amortiguado de los cazas israelíes zumbándonos en los oídos, en medio de este pueblo ya fantasma, uno comprende muy bien qué les movió al éxodo urgente. En veinte kilómetros de camino bombardeado desde la ciudad de Sidón hasta la casa reventada esta madrugada, apenas se han dejado ver un par de gatos aturdidos de puro solos. Por suer- te, ninguno de los dos negro, que sería mal presagio en este sitio angustiante que huele a muerte donde uno se expone a que en cualquier segundo los aviones jueguen contigo al Nintendo. Por los vídeos del Ejército israelí, la herramienta más cruel de la guerra psicológica paralela, que enseñan por televisión a todas horas el juego sangriento- -y real- -de cómo centran los objetivos libaneses en una diana informática y los vuelan de un tiro con sólo apretar un botón. Eran, dice Israel siempre, escondites de Hizbolá. No queda nadie. O tal vez sí. A la salida de Ansar, pegado a una buena carretera por donde no sería dificil escapar, un joven con ademán de combatiente y brazos tatuados, abre la puerta de una casa baja donde hay más ruido, mira receloso y cierra desconfiado. Demasiado joven para seguir en este sitio maldito ya por las octavillas y demasiado desconfiado para ser un civil...