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12- 13 D 7 LOS DOMINGOS DE le pedimos a la vida envejecer juntos, y que si nos pasara algo, no sé, pues que uno vaya con el otro al destino que sea. Eso le pedimos a la vida, ni dinero ni nada de eso, sino envejecer juntos. ¿A qué le perdió el temor del todo? -Por completo, a nada, porque los miedos están ahí y te hacen que no te dé igual todo, que seas consciente de los riesgos de la vida. Yo, a la enfermedad, a lo mejor, porque ya he pasado por una grave, un cáncer, ahora le tengo menos miedo, pero le tengo mucho a que le ocurra algo a mi gente. Yo no tengo hijos, pero tengo nietos; no soy madre, pero soy abuela, y el miedo a que les pase algo a ellos está ahí. El miedo también te hace razonar. ¿Odió alguna vez? No tengo tiempo de odiar. El odio surge si tienes enemigos, y yo no tengo tiempo para enemigos, y desde lo del cáncer, menos. ¿Amó y no fue correspondida? -No. Amé a mi primer marido, con el que me casé con 20 años. A los 30 años me separé, al poco tiempo me junté con Juan y hasta ahora mismo. Y si algún día me gustó alguno y esas cosillas, la verdad es que he sido correspondida siempre. ¿Alguien le traicionó alguna vez? -Alguien y más de alguien, sí. -La traición, ¿cómo se lleva? -Duele, pero siempre he pensado que peor para el que traiciona, que allá esa persona. ¿No quiso vengarse? -Eso nunca. Yo lo que hago es ignorar a quien ya no me interesa. Digo cruz y raya y punto, se acabó, fuera de mi pensamiento y de mi vida. ¿Se avergonzó alguna vez de sí misma? -No, nunca. ¿Tiene alguna deuda pendiente? -Con el banco, hijo, que estoy hipotecada hasta las pestañas. ¡Ay lo que me está costando el Museo del Baile Flamenco! Con la vida no creo tener ninguna deuda. ¿Le consuela formar ya parte de la Historia? -Más que consolarme, me alegro. Y me alegro por mi familia, una familia muy pobre que dio a la vida una hija nacida para bailar en el mundo entero. Estoy encantada. ¿Cuáles son sus próximos proyectos? -Andamos con mucho trabajo. Hemos debutado con mucho éxito en el maravilloso Generalife de La Alhambra de Granada con un espectáculo precioso, El Romancero Gitano dirigido por José Carlos Plaza. Y bailo mis cositas en él, contenta como si empezara de nuevo. Feliz, emocionándome en el escenario. Y nos espera una larga gira que incluye Suramérica, un viaje que me hace mucha ilusión. Detenidas dos personas por el robo en los fondos del Museo Ermitage DIEGO MERRY SERVICIO ESPECIAL MOSCÚ. El caso del robo de objetos de arte en los fondos del Ermitage empieza a aclararse, al menos en parte. Según informaron a las agencias rusas fuentes de la investigación, dos personas han sido detenidas como sospechosas de sustraer piezas del museo durante los últimos seis años y en los interrogatorios han proporcionado ya información sobre el paradero de setenta de las 221 que incluye la lista oficial. Ha sido la aparición de uno de los objetos robados lo que ha conducido a los investigadores hasta los sospechosos. El pasado viernes, la directora de un conocido anticuario de Moscú comunicó a las fuerzas de seguridad que en su poder se encontraba una jarra repujada en oro, obra maestra de la orfebrería rusa de mediados del siglo XIX y marcada en la lista oficial de objetos desaparecidos (publicada en internet) con el número 64. La anticuaria conservaba los datos del vendedor, que en su día se hizo pasar por colaborador del Patriarcado Ortodoxo de Moscú. El hombre aseguraba que la pieza había pertenecido al difunto patriarca Alexei I y que sus descendientes habían decidido venderla para solventar deudas. No tardó la policía en dar con el paradero del supuesto ladrón, que fue detenido junto con el que sería su cómplice. Según las agencias rusas, los dos detenidos habrían actuado en complicidad con Larisa Zavadskaya, miembro del equipo de conservación del Ermitage, que falleció de un ataque al corazón al comienzo de la investigación de los fondos. Se espera que en las próximas horas se presenten cargos contra los detenidos, pues en caso contrario tendrían que ser puestos en libertad. Es probable que la próxima semana empiece a quedar claro si nos encontramos ante la resolución del caso o si sólo se trata de una parte de los fondos expoliados. Las autoridades sospechan que los robos se han producido a lo largo de veinte o treinta años, por lo que tal vez haya más participantes. El pasado jueves apareció en un contenedor de basura de San Petersburgo una de las piezas desaparecidas de mayor valor, el icono anónimo Cónclave de todos los santos Kemp, caracterizado como la reina RAFAEL CARMONA ELISABETH I, EL ÚLTIMO BAILE Contradanza con fantasmas POR JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN El patio central del Conde Duque acoge a una agitada cohorte de fantasmas isabelinos convocados por Lindsay Kemp en una contradanza a cámara lenta. Es un último baile alucinado, en el que, poco antes de morir, Isabel I de Inglaterra (1533- 1603) chapotea en la espuma de sus recuerdos y revive algunos momentos de su reinado. La vieja reina, avara y libidinosa según el documentado comadreo de la historia, se reencuentra con sus obsesiones e intenta atrapar el tiempo pasado adormeciéndolo en el vaivén de su danza sonámbula, en un ejercicio de patética remembranza. Así, vuelve a abrazar a su enamorado Leicester, ordena decapitar a su prima María Estuardo, coquetea con François de Anjou, se rinde al vigor amoroso del joven Essex, treinta y tantos años menor que ella, y no duda en ajusticiar al ambicioso galán conspirador contra la soberana. Kemp realiza una composición que es un homenaje al doble icono cincelado por Bette Davis en las dos ocasiones en que la gran actriz encarnó en el cine a la hija de Enrique VIII y Ana Bolena: La vida privada de Elizabeth y Essex (1939) de Michael Curtiz, y El favorito de la reina (1955) de Henry Koster. El intérprete reedita las claves de su estilo: estética suntuosa y sombría -los trajes diseñados por Sandy Powell (Oscar por Shakespeare in Love y El aviador son magníficos- movimientos ralentizados, una atmósfera de morboso decadentismo... y, con una mirada crepuscular paralela a la de Elizabeth, él también revisita los viejos fantasmas de algunas de sus creaciones, como Nijinsky o Salomé, personajes enredados asimismo en una última danza desquiciada. Astro rey de un espectáculo donde todo gira en torno a él, Kemp ha concebido, con la colaboración de David Naughton, un montaje mestizo de danza y teatro que es una sucesión de tableaux vivants en una suerte de digest de la historia de la reina inglesa, cuadros animados por las coreografías de Marco Berriel, que interpreta un Lecester notable, y muy bien servidos por los actores, entre ellos una elegante Paola Dominguín en el doble cometido de María Estuardo y Leticia Knowles, madre de Essex y casada en segundas nupcias con Leicester (luego dicen de los culebrones... Sobre la pantalla que ocupa el fondo del escenario se proyectan eficaces imágenes de calidades pictóricas que sirven de referencias ambientales a las escenas y contribuyen al buen acabado de un trabajo que, finalmente, no alcanza un vigor dramático parejo al de su dimensión plástica.