Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 6 8 2006 Madrid 45 PECADOS CAPITALES MAYTE ALCARAZ SOBREVIVIR AL CENSO C Varios operarios trabajan entre estructuras metálicas Sólo 25 han muerto realmente en el trabajo Según los datos del primer semestre del año, los accidentes mortales en el centro de trabajo disminuyeron en la región algo más de un 3 por ciento, pasando de 63 a 61. En total, 87 personas fallecidas en sus puestos de trabajo. De los cuales, 22 son propiamente de trabajo, 13 de tráfico, 26 de patologías no traumáticas y otros 26 in- itinere. De las cien personas fallecidas, sólo 25 se han dejado realmente la vida mientras trabajan, porque el resto encuentran la muerte en accidentes de tráfico afirma Juan José Güemes, consejero de Empleo y Mujer. Los datos del primer semestre de 2006 no invitan al triunfalismo ni a la autocomplacencia según el propio consejero, pero sí que deparan cifras positivas Madrid es la cuarta región española con menor índice de mortalidad en el trabajo, por detrás de Melilla, Extremadura y Aragón. Del mismo modo, los accidentes graves en el centro de trabajo durante los seis primeros meses bajaron un 9,27 El turno de trabajo son doce horas, de 7 a 7, pero hay muchos que trabajan 14 o 15 para ganar más dinero Donde hay obras, hay prisas. Te presionan para que todo esté terminado en el plazo comprometido son las ideales para desarrollar labores de mucho riesgo y esfuerzo físico. Allí donde hay obras, están las prisas. Te presionan para que todo esté terminado en el plazo comprometido, como sea hay que cumplir, aunque nos lleven a marchas forzadas. Y si pierdes tiempo con los guantes, pues te los quitas. Y si los arneses entorpecen los movimientos, no los usas. Y si a todo eso le sumas los cuarenta grados... concluye otro de los trabajadores. También se quejan de que pasan muchas horas en el tajo. Los turnos son de doce horas, de 7 a 7. Pero si trabajas más horas, ganas más dinero, claro. Y muchos hacen jornadas de 14 y 15 horas todos los días. Hay que conseguir plata para mantener a la familia de aquí y de allí dice sonriendo un argentino que lleva dos años en España. Radiografía preventivas señala Ricardo Hernández. De a cuerdo con la normativa vigente, para poder acceder a una obra los trabajadores deben llevar puesto, entre otras cosas y según las funciones desempeñadas, botas reforzadas, guantes, mascarlas protectoras, cascos para los oídos y para la cabeza, arneses... Pero la realidad dice que no todos cumplen al pie de la letra con sus obligaciones. obreros. Sin embargo, otros compañeros reconocen que en casos extremos puede que no te salve la vida, pero en pequeños accidentes, ayuda a repeler el golpe. Todos los días se producen cortes, heridas y cosas por el estilo, pero casi nadie cumple las normas al cien por cien. Vamos, yo sólo me pongo zapatos con puntera reforzada. Es que hace mucho calor, son elementos incómodos para trabajar y nunca piensas que te vaya a pasar nada. Aparte de que no habría para todos, seguramente afirma Romualdo Santos. Los obreros excusan su comportamiento apelando a que las medidas de seguridad y el ambiente de tensión en que trabajan no son compatibles. Dicen que las condiciones laborales no En el primer semestre del año, la radiografía del sector de la construcción que ha trazado la Administración regional es rotundo: en el 90 por ciento de las 3.500 obras inspeccionadas se cometían algún tipo de irregularidades. Y 67 de ellas fueron paralizadas ante la gravedad de las mismas. Las organizaciones sindicales llevan tiempo exigiendo a la Comunidad la publicación de una lista negra que recoja los nombres de aquellas empresas sancionadas por infracción grave o muy grave por la vía administrativa. La Comunidad, que en un primer momento se mostró favorable a dicha medida, tiene ahora serias dudas legales y ha optado por consultarlo con los servicios jurídicos, según declaró Güemes, consejero de Empleo y Mujer. El dichoso casco Medidas de seguridad hay, pero otra cosa distinta es que los obreros las usen. No son del gusto de los trabajadores. Menudo daño el que ha causado al obrero el dichoso casco. Una viga de tres toneladas se te cae encima y no lo cuentas afirma indignado uno de los asi un millón de inmigrantes es la cifra resultante que le sale al Ejecutivo que preside Esperanza Aguirre de sumar los datos ofrecidos por el censo municipal de cada uno de los Ayuntamientos de la región. Nada que ver con la que el Gobierno de Zapatero se ha empeñado en registrar para Madrid. Y es que el Instituto Nacional de Estadística (INE) calcula en la Comunidad sólo 695.600 extranjeros residentes, es decir, que más de 250.000 habitantes de la región han desaparecido por arte de birlibirloque del censo del Estado. Según las cifras del Ejecutivo, Madrid es la única Comunidad española en la que la inmigración entre 2004 y 2005 se ha reducido en un 11 por ciento. Algo que resulta ciertamente increíble a tenor, además, de un dato objetivo, que es el que ofrece la Encuesta de Población Activa, que contradice al INE reconociendo 88.600 inmigrantes más. Por no hablar de que hace dos años, el 20,1 por ciento de los nacimientos fueron de madres inmigrantes y hace uno, la cifra se incrementó al 21.2 por ciento, sin contar con las 800.000 tarjetas sanitarias que se han entregado en los últimos dieciocho meses o los 13.000 nuevos niños extranjeros escolarizados en la región. Y todo esto sin referirnos a los ¿miles? de ellos que viven en clandestinidad pero que en algún momento usande los servicios de la Comunidad como cualquier hijo de vecina. Pero para entender este, a priori, inexplicable choque de cifras hay que aplicarse el cuento de la financiación autonómica, la auténtica madre del cordero de esta polémica. Y es que los recursos que van a recibir las Administraciones regionales van a tener dos importantes elementos correctores, según ha decretado el Estatuto catalán: la población nacional y la inmigrante. De tenerse en cuenta los datos del INE de 2005, la Comunidad de Madrid perdería 200 millones de euros anuales de su financiación. Es decir, cuatro veces más que el dinero, por ejemplo, que ha ofrecido el Gobierno madrileño para la financiación adicional de la Sanidad en la última Conferencia de Presidentes que convocó Zapatero. Se avecina una tormenta política a las puertas de las elecciones. Esperemos que el turbión no se lleve por delante a ningún inmigrante ahora que han conseguido llegar.