Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20 Nacional DOMINGO 6 8 2006 ABC Miles de pasajeros bloqueados por una huelga salvaje e ilegal y, diez días después del colapso histórico en El Prat, nadie ha asumido responsabilidades. Gobierno y Generalitat libran su propia guerra a cuenta de los afectados y se pasan la pelota sin escrúpulos ¿Quién paga los platos rotos en El Prat? TEXTO: MARÍA JESÚS CAÑIZARES ÀLEX GUBERN FOTO: YOLANDA CARDO BARCELONA. Decenas de miles de pasajeros atrapados, un aeropuerto secuestrado por una protesta laboral ilegal, un Gobierno desbordado que descarta la actuación de la Guardia Civil, y una administración autonómica, la de Pasqual Maragall, acusada de pasividad. Aunque todas las partes implicadas esconden la cabeza bajo el ala, la mayor crisis registrada en la historia de un aeropuerto español puede derivar en responsabilidades políticas y judiciales. Cinco consejeros del Gobierno catalán han comparecido esta semana en el Parlamento autonómico para explicar sus gestiones durante el conflicto y la próxima semana lo hará el delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel, sobre quien llueven peticiones de dimisión. En el Congreso están previstas las comparecencias de los ministros de Interior y Fomento, Alfredo Pérez Rubalcaba y Magdalena Álvarez, aunque el PSOE se resiste a incluir al ministro de Industria y Turismo, José Montilla, por miedo a dañar sus expectativas electorales en Cataluña. Éstas son las claves del conflicto. Un día de furia Miles de pasajeros bloqueados El viernes día 28, a primera hora, unos 600 trabajadores del servicio de tierra de Iberia conocen de primera mano que la compañía para la que trabajan ha perdido el concurso para realizar el servicio de handling -manipulación de maletas y desplazamiento de pasajeros por las pistas- -de El Prat. El personal ocupa las pistas. Previamente se cierra el servicio de facturación. Comienza el caos. Se suspende el aterrizaje y despegue de naves. Catorce aviones con destino a El Prat son desviados a Gerona, otros once lo hacen a Reus. Alicante, Valencia y Palma también acogen vuelos desviados. El sistema aéreo español se resiente. A medida que pasan las horas, y la Guardia Civil no interviene, los trabajadores siembran la pista de carros y vehículos. El colapso es irreversible. El Prat, en plena operación salida, con 942 operaciones previstas y esperando servir a más de 100.000 pasajeros, cierra. A última hora de la tarde, y tras alcanzar un frágil pacto con la compañía, los trabajadores deponen su actitud. Se tardarán días en recuperar la normalidad. Competencias ¿Puede inhibirse la Generalitat? El Gobierno catalán carece de competencias en materia de gestión aeroportuaria y ese es el argumento utilizado para inhibirse del conflicto. El Prat depende de AENA, empresa de titularidad estatal. Sin embargo, CiU, ERC e ICV entienden que la Generalitat sí es responsable de todo lo que sucede en