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6 Opinión DOMINGO 6 8 2006 ABC AD LIBITUM PROVERBIOS MORALES EL PELIGRO DE LAS TRADICIONES ARIONA, una niña de 12 años, trataba con sus compañeros de colla- -los Capgrossos de Mataró- -de levantar un castell de quatre de nou amb folre, una torre humana de nueve pisos con cuatro personas por planta y un doble anillo de protección. Mariona intervenía en la posición de dosos, en el antepenúltimo piso del castell, y cuando trepaba el aixecador para coronar tan singular monumento, algo desconcertó al grupo que, sin desmoronarse, vio caer a dos de sus integrantes. Una de ellas, Mariona, fue trasladada a un hospital de Espulgas de Llobregat y allí, tras quince días de lucha, acaba de fallecer por culpa de un coágulo cerebral que resultó rebelde. M. MARTÍN Podría decirse, incluso FERRAND con precisión, que Mariona ha sido víctima de la tradición, de una de las muchas piezas que integran el muestrario de las costumbres y dicen que configuran la identidad de un grupo, un pueblo, una nación, un continente o un mundo. Según decía Eugenio D Ors, aunque lo decía referido al arte, todo lo que no es tradición es plagio pero, debemos preguntarnos hoy, ¿la tradición, su brillo y sus nostalgias, justifica el afán de perpetuarla? Qué duda cabe que los castell son la imagen de la fiesta en muchos lugares de Cataluña y, aunque el cap de colla de Mariona asegura que levantar una de esas hermosas torres no conlleva ningún peligro, ahí están los resultados. ¿Hay que seguir tirando cabras desde los campanarios de las iglesias o ponerle bolasde fuego a los toros de la fiesta? ¿Debemos sangrar las espaldas de los penitentes o caminar descalzos y con llagas para demostrar la piedad de la Semana Santa? La tradición, que muchas veces es una expresión sutil de la pereza, sirve para justificar demasiadas cosas y, en contradicción con D Ors, que era uno de los mayores pelmazos en dos idiomas que registra la memoria de la cultura española, debe comenzar a pensarse que es más deseable un buen plagio que una mala tradición. Nada es bueno o malo en función de la antigüedad de su origen. El tiempo gasta, incluso puede llegar a pulir asperezas, pero no cambia la naturaleza de las cosas ni la sustancia de las costumbres. D Ors que, como decía Josep Pla hablaba con voz cursiva, adoraba las tradiciones y veía en ella la esencia de las esencias. De ahí su éxito burgués en Cataluña, cuando era Xénius, y, después, cuando su gloria militaba en el primigenio franquismo de Burgos y en los primeros años de la cultura imperial que promovía la dictadura; pero, ya en otro tiempo, aunque pinten hoy los bastos de la memoria- ¡qué obsesión con el pasado! habría que ir depurando las tradiciones como antes se hacía con las lentejas antes de ponerlas a remojo. Hay que desechar todas las que tengan bicho o ni tan siquiera sean lentejas y se trate de piedras y figuraciones de unas esencias que, seguramente, ya se han evaporado. Mariona, que ya descansa en paz, reposará bajo la lápida de una tradición. ¡Viva el plagio! JAUJA M T bas me remito. Cursi, insisto. Personalmente, los vanVE y la Filmoteca Nacional, en la Dos, han empeguardistas merepugnan. Sinembargo, en los más auténzado a servirnos paquetes de memoria histórica ticos había una voluntad heroica de ir más allá de toda de la guerra civil. Caí por casualidad en el último convención. La guerra terminó con estas veleidades e (o quizá, a estas alturas, penúltimo) y, contra lo que poimpuso un estilo común, un grado cero de cursilería cridría pensarse, no estuvo mal. Lo encontré apasionante. minal en ambos bandos. Pero vuelvo a los tres documenTanto, que no me explico por qué no se ha emitido por la tales. El primero se regodea en la destrucción de los conUno y en franja horaria más asequible a la mayoría. ventos e iglesias de Barcelona, ocultando, meConstaba el capítulo, titulado La revolución diante una elipsis cutre, la suerte de sus moradosocial de tres documentales de propaganda res. Los únicos cuerpos de religiosos que apareanarcosindicalista. Dos primeras observaciones cen en pantalla son las momias apiladas ante los al margen del contenido. Hablemos, ante todo, edificios quemados, pretexto para que los guiodel emblema de la productora (no del programa, nistas recuperen el tópico anticlerical de las cásino de los documentales) Un tintero con pluma maras monásticas de tortura, que venía recojunto a una pistola. Se reconoce perfectamente el rriendo la literatura folletinesca desde las novetipo del arma, una Star, la favorita de los activisJON las libertinas y góticas del siglo dieciocho. Las tas de la FAI Lanza la bomba que escupe metraJUARISTI matanzas reales ni se mencionan, pero hay mala lla, difunde la Idea y empuña la Star Falta, literatura de sobra, y una pira lustral alimentada con para que el conjunto esté completo, una de aquellas clácuadros y tallas. Todo muy artístico, en la acepción cursicas granadas Malatesta, esféricas y de mecha, pero el si de la vanguardia: el viejo mundo reducido a cenizas. sentido se comprende. Los socialistas mantenían su emAhora bien, lo mejor de la trilogía se hace esperar y, blema original del tintero y del yunque, que tan bien se además, se despliega en orden inverso. La tercera pieza adaptaba a la reivindicación prehistórica de las ocho es una versión mutilada de un documental encargado horas de trabajo, ocho de descanso y ocho de instrucpor el Comité de Abastos de CNT- FAI sobre Barcelona ción, a la vez que reflejaba la distinción marxista entre como Jauja libertaria: los salones del Ritz convertidos superestructura e infraestructura. Goering sacaba la en comedores proletarios, banquetes populares, las bopistola cada vez que oía hablar de cultura. Los anarquisdas de Camacho al alcance de todos los barceloneses tas adoraban la cultura, pero con la pistola dentro. Des (menos de los fascistas, que ya crían malvas) Pero he preciaban, por burocrática, aquella división estalinista aquí que la segunda pieza trata del avance de la columdel trabajo esbozada en la Oda a Líster de Antonio Mana Durruti por tierras de Aragón y se explaya sobre la chado Si mi pluma valiera tu pistola... y estaban, liberación de Bujalaroz por los tres mil aguiluchos de la aunque no lo supieran, muy cerca de los surrealistas FAI. No hay imágenes de combates ni de represión antifranceses, para quienes el mejor poema imaginable confascista. Sólo de sacrificios de corderos, del holocausto sistía en disparar un revólver sobre la multitud. de los rebaños de Aragón para alimentar a los hamCon todo, la retórica verbal de los documentales no es brientos anarquistas de Barcelona, que habían agotado vanguardista, y aquí va la segunda observación. Se hasus despensas, a juzgar por el tercer documental, en la bla, y con razón, del lenguaje ampuloso, relamido y huefiesta revolucionaria de las últimas semanas de julio del co del fascismo. No creo que fuera menos cursi y mentreinta y seis. Por favor, que lo vuelvan a emitir. daz que el de los propagandistas de la FAI y a las prue- -Me recuerda la perspicacia de Raúl Castro a la de aquel franquista que dijo: Después de Franco, las instituciones