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4 Opinión DOMINGO 6 8 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) J. López Jaraba (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil PELIGROSO IRÁN M FRACASO EN INMIGRACIÓN A inmigración ilegal procedente de las costas africanas ha desbordado por completo al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Las cifras demuestran que el número de los inmigrantes ilegales que han llegado a las Islas Canarias desde enero de este año triplica al de todo 2005 y las previsiones a corto plazo apuntan a un flujo incesante de cayucos en las próximas semanas (en lo que va de año han arribado 14.565 inmigrantes en 284 cayucos) La inoperancia del Ejecutivo está siendo evidente e inversamente proporcional a su capacidad para hacer promesas. Lleva ocho meses asumiendo compromisos que no se cumplen y anunciando cooperaciones con Europa y las autoridades de los Estados de origen que no terminan de arrancar. El Gobierno llegó tarde a la crisis de la frontera con Marruecos en Melilla y está llegando tarde a la crisis migratoria del Atlántico, a pesar de que fue avisado con tiempo, y quedando en evidencia cuando se confrontan los resultados concretos de su política en esta materia con la propaganda de los sucesivos planes anunciados. Hasta cinco planes- -entre junio 2005 y julio de 2006- -ha hecho público el Ejecutivo para hacer frente a la inmigración ilegal procedente de Africa y con destino en las Islas Canarias. Los resultados brillan por su ausencia, como en la colaboración de la Unión Europea en el control de las costas africanas, tantas veces calificada como un avance histórico en la implantación de una política común europea en materia de inmigración. Como se desprende de los datos que hoy publica ABC, los medios materiales dispuestos por la Agencia Europea de Fronteras nada tienen que ver con los anunciados por el Ejecutivo español a finales de mayo para ejecutar el proyecto Hera Entonces se dijo que el plan de control de las costas africanas contaría con cinco patru- L lleras, cinco helicópteros, un avión así como oficiales de enlace y tripulaciones adecuadas para la misión. A día de hoy, transcurrida la primera semana de agosto y con una perspectiva inquietante de nuevas avalanchas de cayucos, sólo están confirmados dos barcos- -uno italiano y otro portugués, éste limitado a Cabo Verde- -y un avión italiano. Sobre el terreno, únicamente operan dos patrulleras y un helicóptero españoles. Nada que ver con lo anunciado a bombo y platillo por el Gobierno socialista y, además, sin fecha concreta para que empiece a operar el dispositivo europeo, o lo que quede de él. Este es el escenario de un fracaso sin paliativos del Gobierno español en lo que afecta a su propia responsabilidad en la protección de las fronteras marítimas del Estado y en lo que se refiere a la implicación de la Unión Europea en la corresponsabilidad de los costes materiales y económicos de ese esfuerzo. Pero nada es gratuito en política exterior y el Gobierno lo está comprobando también en este ámbito de la inmigración ilegal, donde Malta le ha puesto en jaque durante una semana con el buque Francisco y Catalina sin que la posición española contara con un firme respaldo comunitario. En este sentido, se está recogiendo lo que se sembró con la regularización masiva de inmigrantes, que según dijo el Gobierno iba a ser la envidia de Europa y ha acabado siendo un punto de inflexión a la baja en las relaciones con los socios europeos, dentro de un contexto de pérdida constante de influencia. No es excusa para el Gobierno español que la ayuda europea no llegue. Cada día que pase sin tomar medidas drásticas en la vigilancia marítima y en la presión a los Estados de origen, la situación irá a peor y las decisiones futuras serán aún más costosas. VALENCIA, ACCIDENTE INEVITABLE A Comisión de Investigación creada por las Cortes valencianas sobre el trágico accidente del Metro ha funcionado con rapidez y eficacia. Se han analizado en poco tiempo 48 documentos y celebrado 32 comparecencias, de modo que el dictamen elevado al Pleno de la Cámara para su debate y votación el próximo día 11 está basado en datos objetivos y rigurosos. Un buen ejemplo para otros parlamentos, incapaces a veces en situaciones similares de elaborar un plan de trabajo razonable y efectivo. Sin embargo, la investigación no ha servido para alterar las posturas previas de una oposición dispuesta a desgastar por cualquier medio al Gobierno que preside Francisco Camps. Parece que algunos pescadores en río revuelto pretenden obtener réditos políticos del dolor ajeno, de modo que PSPV y EU insisten en reclamar responsabilidades políticas pro la supuesta falta de inversiones en la línea 1 del Metro, incluso con un argumento tan peregrino como es la hipotética relación entre el deterioro de los servicios públicos y una política que califican de fastos y grandes eventos No hace falta recordar, en este contexto que el terrible accidente se produjo pocos días antes de la histórica visita a Valencia del Papa Benedicto XVI. En definitiva, los socialistas insisten en minimizar el exceso de velocidad como causa del siniestro que costó la vida a 43 personas y pretenden acudir a nuevos expertos a pesar de la amplia tarea desarrollada por el Parlamento regional. L Como asegura el dictamen mayoritario, lo cierto es que- -según todos los indicios- -el exceso de velocidad fue la causa de un accidente que reúne las características propias en derecho del concepto de fuerza mayor no era, por tanto, previsible ni evitable. No falló el sistema de seguridad, ni le faltaba cualificación al maquinista ni ha habido desatención presupuestaria hacia la línea afectada, que cuenta con mecanismos de seguridad que ofrecen mayor garantía que los utilizados en más de 12.000 kilómetros de la red ferroviaria estatal. El PP ha aprobado las conclusiones al amparo de su mayoría parlamentaria pero no ha conseguido pactar con la oposición ni siquiera un anexo relativo a las mejoras futuras de la red. Está claro que algunos desean sembrar la sospecha sobre la actuación del Ejecutivo valenciano y que determinados medios parecen más atentos a los efectos eventuales del asunto sobre el panorama interno del PP valenciano que a ofrecer información veraz y contrastada. Valencia abrió con dolor, compartido por todos los españoles, una semana de júbilo que ha dejado una huella muy honda en la historia de la ciudad y de la región. A salvo de los resultados que ofrezca la investigación judicial, el accidente ha quedado solventado en términos políticos, si- -como es previsible- -el pleno de las Cortes confirman el dictamen inicial. Convendría ahora mirar hacia el futuro y poner entre todos los medios necesarios para mejorar los sistemas de seguridad hasta donde sea humanamente posible. IENTRAS la guerra entre Israel y los terroristas de Hizbolá aumenta de intensidad e, incluso, amplia su campo de operaciones dentro del territorio libanés, el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, ha ofrecido una solución al conflicto que a buen seguro habrán jaleado todos los grupúsculos neonazis que operan a lo largo y ancho del planeta. Con una verborrea antisionista que suscribiría el mismísimo Hitler, ha dicho en la Cumbre del Consejo Ejecutivo de la Organización de la Conferencia Islámica, celebrada en Malasia, que la única solución eficaz a la crisis libanesa es la eliminación del régimen sionista de Tel Aviv, culpando al Reino Unido y a los EE. UU. de ser los responsables últimos de la guerra que se está librando en estos momentos entre Israel y las milicias chiíes de Hizbolá. De este modo el jefe del Estado iraní ha vuelto a insistir en la tesis que ya tuvo la osadía de deslizar el pasado mes de octubre. Entonces propuso también que Israel desapareciera del mapamundi, tesis que dos meses después glosó a mayor abundamiento cuando sugirió que, si los Gobiernos de Alemania y Austria querían liberarse de la culpa provocada por la brutal experiencia del Holocausto, lo único que tendrían que hacer era abrir sus fronteras para alojar en su seno al Estado hebreo tras su expulsión del Oriente Próximo por la fuerza. Más allá de lo intolerable de estas declaraciones, lo cierto es que en todas ellas se muestra una peligrosa agresividad antisionista que hay que poner en relación con la voluntad de liderazgo que el Irán de los ayatolás trata de establecer sobre el conjunto de los elementos terroristas que operan dentro del islam. Así, la agitación de Ahmadineydad de la bandera contra Israel forma parte de una estrategia de presión antiisraelí que tiene dos piezas básicas dentro del juego de poder que está desplegando en la región: el empleo de Hamás para dinamitar el proceso de paz entre la Autoridad Palestina e Israel y la utilización de los terroristas de Hizbolá para debilitar la fortaleza interior y el mermado crédito internacional del que goza el Gobierno de Olmert. En este sentido, no cabe duda que Ahmadineyad comienza a ser un problema cada vez mayor para la comunidad internacional. Primero, porque no ceja en su empeño de seguir adelante con su programa nuclear, al tiempo que teje una inquietante capilaridad de intereses antioccidentales con caudillos populistas del percal de Hugo Chávez. Y segundo, porque la propia fisonomía de Irán se cubre con el velo totalitario a gran velocidad, tal y como ayer mismo se ha puesto de manifiesto con la ilegalización de la organización proderechos humanos que lidera la Nobel de la Paz Shirin Ebadi. ¿Razones? Considerar sus actividades como contrarias a la revolución islámica.