Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 5 8 2006 Madrid 45 Foco de difusión de la modernidad, la Residencia de Estudiantes atesora la Edad de Plata de nuestra cultura. Allí brotó la voz poética de Federico García Lorca, el trazo sublime de Salvador Dalí, el ojo cinematográfico de Luis Buñuel, la prodigiosa ciencia de Severo Ochoa... La casa de la Colina de los Chopos aprovecha el ferragosto para tomar baños de barniz y secar sus nuevas barandillas al sol Chispas en la memoria histórica TEXTO: ANTONIO ASTORGA FOTOS: CHEMA BARROSO MADRID. Tres trabajadores afanándose en incardinar unos hierros al escalón de entrada principal a la Residencia, otros dos mirando, miles de chispas revoloteando y dos periodistas detrás de la noticia. ¡Así va España! comenta un ciudadano que pasaba por allí. Cuarenta grados a la sombra en el banco del duque de Alba, que ha sido puesto a cubierto con un transparente fardo de plástico para evitar rasguños. Sobre él reposan su merecida media hora del bocata -una flauta de mortadela, queso y chorizo- -un par de barnizadores. El rumor del agua por el Canalillo ha sido acallado de la faz de la Resi por el estruendo de la maquinaria. La colina de los Chopos, parafraseando a García Lorca, está despoblada, pero con máquinas... La Residencia de Estudiantes no cierra ni por reformas. En su salón principal, donde Federico tocaba el piano a las cinco en punto de la tarde, hablaron Albert Einstein, Marie Curie, Herbert George Wells, José Ortega y Gasset, Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Igor Stravinsky, John M. Keynes, Alexander Calder, Walter Gropius, Henri Bergson, Le Corbusier... y González, Aznar, Zapatero... Y declamaron Rabindranath Tagore, Paul Valèry, Rafael Alberti, Federico García Lorca... Entre las cuatro paredes de sus habitaciones reflexionó Miguel de Unamuno, poetizó Alfonso Reyes, compuso Manuel de Falla, versificó Juan Ramón Jiménez, disertó José Ortega y Gasset, escribió Pedro Salinas, esculpió maravillosas imágenes literarias Eugenio D Ors... Un operario se afanaba ayer en fijar barandillas de acceso a la Residencia de Estudiantes En lotananza adivinamos el perfil de dos trabajadores que se afanan en aplicar pintura a las contraventanas verdes del edificio. Verde que te quiero verde talló Lorca. Verde viento sobre la Colina de los Chopos. ...Verdes ramas. Con la sombra en la cintura ella sueña en su baranda, verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata... Compadre, vengo sangrando, desde los puertos de Cabra. Si yo pudiera, mocito, este trato se cerraba. Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa... Innúmerables documentos de las generaciones del 98, 14 y 27, infinidad de legados, más de 1.200 millones invertidos en su entorno rehabilitado, una galería subterránea que une los cuatro pabellones y la inmersión en internet con el Archivo Virtual de la Edad de Plata convierten a la Resi en imprescindible centro de la cultura. Hace bastantes lunas los duendecillos de la errata le jugaron una mala pasada a un poderoso orador que habló de la Edad de Piedra Pelillos a la mar. La ministra de Cultura (Carmen Calvo, natural de Cabra) utilizó a la Resi de vivienda mientras buscaba piso en Madrid. El presidente Zapatero, tan aficionado a la Memoria Histórica, apadrinó en esta institución libre y enseñante los veinte años de recuperación de su memoria histórica. Ahora arrecia el estruendo de las chispas soldadoras. Y los obreros se cubren con gafas para que no les salpiquen... Las arañas de Pepe y don José Bello En ese corazón de la Residencia, una mañana de junio, a cuarenta grados a la sombra, Alberti le comentó a Isabel García Lorca, con José García Velasco- -entonces director de la institución- -de cicerone, a propósito de unas lámparas que ya no cuelgan: Isabelita, hay que decirle a Pepe que, como no quite esas arañas, no volvemos En la Resi el ojo de la libertad de un Luis Buñuel que vino a estudiar Ingeniería Agrónoma se consagró al cine... Uno de los supervivientes de aquella fabulosa generación es don José Bello Lasierra (ciento dos años le contemplan) el primero en descubrir a Dalí como pintor, el primero en entusiasmarse con sus dibujos y el primero en presentárselo al resto de residentes de este santuario, que de espartano y austero transmutó en moderno. La Resi ha rescatado desde la nada, en admirable labor, un patrimonio devastado. Hace veinte años no había un solo papel en el edifico de la calle Pinar, 21. En dos décadas prodigiosas, se ha rehabilitado y se ha gestado un fabuloso centro de documentación, se ha re- Dos trabajadores le dan nuevo color a las contraventas de los pabellones cuperado el mítico sello editorial y se ha desempolvado la Edad de Plata para volcarlo en internet. Se ha desbrozado el Jardín Histórico con las Adelfas que plantó Juan Ramón Jiménez, el Paseo de las Acacias o el Canalillo Los pabellones Central, Gemelos y Trasatlántico siguen abiertos por vacaciones, entre operarios que pasan la mopa para aliviarlos de partículas, tarimas flotantes desérticas y algún que otro despistado que felicita al periodista: Señor albañil están ustedes niquelando el piso El servicio de cafetería funciona en el porche y al fondo se ve el salón principal, revestido de polvillo, donde Federico acariciaba el piano a las cinco en punto de la tarde.