Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
36 Internacional SÁBADO 5 8 2006 ABC El clima de guerra civil en Irak crece con miles de desplazados por las matanzas El desgarro entre chiíes y suníes es una realidad en la mayor parte del país b La problemática sectaria ira- quí término utilizado para eludir hablar de la guerra civil ha dejado en el último mes, un saldo de cerca de 700 víctimas ÁLVARO YBARRA ZAVALA SERVICIO ESPECIAL FALUYA (IRAK) Las diferencias son muy grandes, hoy ya no existe ninguna posibilidad para la reconciliación, yo desde luego no quiero ver chiíes en mi vecindario, para mí ya son el enemigo nos dice Mohammed, un profesor que vive en un barrio situado en el norte de Faluya, en el llamado triángulo suní Aquí tenemos muchos problemas con el Ejército, la mayoría de ellos son chiíes y no nos respetan, entran avasallando en nuestras casas sin respetar nada, nos insultan, nos humillan. La impunidad es total, nadie imparte justicia por lo que la única posibilidad que te queda es buscarla por ti mismo asegura. La denominada problemática sectaria iraquí término utilizado con frecuencia por las autoridades nacionales y los mandos estadounidenses para eludir hablar de guerra civil ha dejado en el último mes un saldo de cerca de 700 víctimas, en su mayoría civiles. Ciudades como Mahmudiya, Iskandaniya, Tifiya o Yusifa, situadas en el Triángulo de la Muerte, han sido escenario de continuas matanzas durante las últimas semanas. Una situación que ha llevado a varios altos mandos militares estadounidenses a declarar que Irak podría encaminarse hacia una guerra civil el comienzo de la guerra solicitando fondos para la nueva catástrofe humana que se avecinaba en Irak, sorprende la nula presencia de estas organizaciones en un momento en el que la situación humanitaria en el interior del país es catastrófica. Sin ayuda de las ONG Aquí no hay ningún tipo de ayuda, los hospitales no tienen los medios para atender a nadie, la mayoría de los niños que vemos deambulando por la calle están famélicos, apenas dos o tres tienen el peso que les corresponde, no hay agua potable y en muchas zonas apenas tienen dos horas de electricidad nos asegura Corey Donovan, marine estadounidense. El Senado de EE. UU. pidió al Gobierno en la madrugada de ayer una nueva evaluación de los servicios de Inteligencia en torno a la situación actual en Irak, especialmente sobre la violencia sectaria y el riesgo de que derive en una guerra civil, según informa Efe. La Cámara aprobó, por aclamación, una medida presentada por los demó- cratas en la que se solicita al director nacional de Inteligencia, John Negroponte, que prepare para el próximo 1 de octubre un informe sobre el país árabe y las perspectivas de estabilidad teniendo en cuenta las divisiones étnicas y religiosas existentes en su población. El jefe del Mando Central de EE. UU. el general John Abizaid, afirmó ante el Comité de Servicios Armados del Senado que de continuar la ola de violencia en Bagdad Irak podría encaminarse hacia una guerra civil También el general Peter Pace, jefe del Estado Mayor Conjunto, reconoció que existe la posibilidad de que Irak evolucione hacia una guerra civil aunque puntualizó que ese escenario no tiene por qué materializarse necesariamente, e insistió en que el resultado dependerá en última instancia más de las fuerzas de seguridad iraquíes que del Ejército estadounidense. La peor situación, en Bagdad Aquí la situación no está tan mal como en Bagdad, aquí tenemos muchos problemas pero al menos no tenemos matanzas todos los días como sucede en algunos barrios de la capital asegura Mubarak mientras nos enseña la habitación en la que ha instalado a la familia de su hermano. No le ha quedado otra alternativa que dejar su casa. La inseguridad y las amenazas contra él y su familia le han hecho tener miedo y ha decidido venir a mi morada hasta que mejoren las cosas Mubarak es transportista, hasta el comienzo de la guerra prácticamente desarrollaba su trabajo a lo largo y ancho de todo el país. Sin embargo, como él mismo dice, ahora tengo miedo de viajar a determinadas zonas del país Aunque se desconoce con exactitud el número de desplazados internos por culpa de la guerra, el Ministerio de Inmigración ha declarado que desde el atentado del pasado 22 de febrero contra la mezquita chií de Al Askari, ubicada en la ciudad de Samarra, la cifra estaría cerca de las doscientas mil personas muertas por el sectarismo. Frente al exceso de las ONG durante Dos palomas sobrevuelan el ataúd de un oficial de Policía muerto en Bagdad por la violencia sectaria que azota al país AP Otro día de violencia sectaria se cobró ayer al menos 23 vidas en diversos puntos del país ABC BAGDAD. Un atentado suicida y varios ataques a lo largo y ancho de Irak dejaron ayer al menos otros 23 muertos en el país. La mayoría de las víctimas que causó la violencia sectaria se produjeron en la provincia de Nínive, al norte de Bagdad. En la ciudad de Al Hadhar, a 250 kilómetros de la capital, un coche- bomba conducido por un kamikaze estalló cerca de un control de la Policía, no lejos de un campo de fútbol donde se estaba disputando un partido señaló una fuente de la Policía. Siete civiles y tres policías murieron en la explosión, que también dejó nueve agentes y tres civiles heridos agregó. La capital de la provincia de Nínive, Mosul, fue escenario de violentos enfrentamientos entre policías y presuntos miembros de la red terrorista Al Qaida que causaron al menos nueve muertos entre las Fuerzas del Orden. Tres cohes- bomba y tres artefactos artesanales estallaron alcanzando a la Policía. Varios obuses de mortero también impactaron en una comisaría y los rebeldes abrieron fuego contra los agentes indicó Uasik alHamdani, jefe de la Policía de la pro- vincia de Nínive. Nueve agentes, entre ellos un comandante- -al que no se identificó- resultaron muertos en el curso de estos ataques de miembros de Al Qaida. Pero matamos a muchos de ellos y la situación está ahora bajo control añadió. Al norte de Bagdad, una bomba estalló al paso de un taxi que se dirigía al hospital para que una mujer embarazada fuese atendida. El estallido mató a la mujer y a su marido mientras que hirió de gravedad al taxista y a la hermana de la embarazada. En Jorf al- Sakhr, 65 kilómetros al sur de la capital iraquí, un policía perdió la vida al explosionar una bomba casera al paso de su patrulla. Y 300 kilómetros más al sur, en la ciudad de Amara, fue asesinado un miembro de los servicios de seguridad del antiguo régimen del derrocado Sadam Husein, según señalaron fuentes de seguridad.