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ABC JUEVES 3 8 2006 Madrid 43 El torreón del siglo XIV donde estuvo encerrada la Princesa de Éboli y otros notables que perdieron el favor Real ha pasado, por primera vez, a ser propiedad municipal. En unos meses, los vecinos podrán visitar libremente la Torre de Éboli lo que antes nunca pudieron hacer pese a ser su patrimonio histórico más importante Pinto recupera la Torre de Éboli TEXTO Y FOTOS: MARIO DÍAZ PINTO. Vamos a conseguir satisfacer ese sueño que siempre los pinteños han tenido en su corazón: recuperar para el pueblo la Torre de Éboli Con estas palabras, los vecinos de Pinto conocían a finales de junio el acuerdo entre el Ayuntamiento y los propietarios de su querido torreón para que, por fin, su patrimonio histórico más importante pueda ser visitado libremente. El alcalde, Juan Tendero (PSOE) no ocultaba su satisfacción por el acuerdo, que se rubricó el pasado 6 de julio tras largas negociaciones con su propietario, Álvaro Roca de Togores, heredero de esta propiedad de la duquesa de Andría, que a su vez la heredó de otros nobles y de la propia Realeza, quien la mandó construir en torno a 1359, cuando el rey de Castilla Pedro I el Cruel cedió el entonces Señorío de Pinto a Íñigo López de Orozco. Han pasado siete siglos, tiempo suficiente para que la torre se haya convertido en el emblema de la villa, aunque no hayan sido demasiados los vecinos que hayan traspasado sus muros- -especialmente el torreón que corona sus tres plantas- -por su condición de patrimonio privado: un acuerdo municipal, hace años, permitió al menos algunas visitas puntuales. El torreón, por lo tanto, mantiene todo su encanto y misterio, cimentado en su utilización como presidio durante los siglos XVI y XVII para todos aquellos notables del Reino que iban perdiendo el favor de los monarcas. Personajes célebres como el secretario de Felipe II, Antonio Pérez, y la princesa de Éboli, sobre todo, contribuyeron a dotarla de ese hálito mágico que aún exhala desde su imponente porte (16,50 metros de largo por 10 de ancho) Las peculiaridades impregnan esta construcción: llamativa es su piedra blanca, que sea una edificación defensiva y militar, y también destacan sus esquinas redondeadas, probablemente con el objetivo de dar mayor consistencia a la fortificación. Y es que, en sus orígenes, la torre de Éboli debió contar, al menos, con un recinto amurallado y otras dependencias para acoger a todo un rey: los historiadores no imaginan a un monarca hospedándose en una simple torre; algunos autores, incluso, apuntan a que formó parte del proyecto de un castillo que nunca llegó a ejecutarse. La torre se ha convertido en uno de los emblemas del municipio de Pinto. En la imagen, una visita infantil al monumento de Éboli. El 28 de julio de 1579, Felipe II mandó detener a la princesa, doña Ana de Mendoza y de la Cerda, por sus intrigas cortesanas y su complicidad con el secretario Real, Antonio Pérez. La princesa de Éboli sufrió medio año de duro encierro en la torre, tan duro que su estado de salud obligó a su traslado a otro encierro. Una década después de que fuera encarcelada la princesa, el ya citado Antonio Pérez también acabó en la torre, acusado de violar secretos de Estado. El secretario Real pudo salir y se refugió en Aragón, por lo que Felipe II encarceló a su familia. Sólo fueron algunos de los muchos personajes ilustres de la Corte que, por sus intrigas o simplemente por perder un día el favor Real, acabaron en tan frío como bello torreón. ABC nicipal y de otras instituciones, puesto que la torre es Bien de Interés Cultural, con la categoría de castillo, desde 1949. Fuentes municipales confían en que a finales de año o principios de 2007, por fin, la torre abrirá sus puertas libremente. En sus edificios anexos, también adquiridos, se ubicará la oficina de turismo. Ningún desembolso El valor económico de la torre de Éboli se cifra en 20 millones de euros, pero el acuerdo establece que el Ayuntamiento no tendrá que realizar ningún desembolso: a cambio, cederá 42.000 metros cuadrados de suelo a los actuales propietarios en el futuro proyecto del Espacio del Motor, un ambicioso desarrollo ligado al mundo automovilístico, donde los herederos construirán viviendas. El alcalde vaticina que la recuperación y apertura de la torre de Éboli al público supondrá, además, un impulso decisivo al turismo que se añade a otros monumentos históricos de interés presentes en la villa como la iglesia de Santo Domingo de Silos (XV, XVI y XVII) el convento de las Madres Capuchinas (siglos XVI- XVII) la Casa de la Cadena- -del siglo XVII, hoy centro cultural- o los museos arqueológico, etnográfico e histórico. Abierta a finales de año A lo largo de los siglos, el edificio ha sido restaurado en distintas ocasiones. En el siglo XX, la Duquesa de Andría instaló un pequeño museo en sus tres estancias, con muebles y objetos de época, un museo que los pinteños no han podido disfrutar como quisieran, al menos hasta la firma de este acuerdo. Antes, en todo caso, la operación ha de recibir el visto bueno del Pleno mu- Retrato de la Princesa de Éboli ABC Leyenda negra Los que sí se hospedaron sin duda, fueron todos los notables de la Corte que fueron cayendo en desgracia. La torre fue alimentando su leyenda con la historia de cada preso, especialmente de una persona que incluso acabaría por dar nombre a la torre: la princesa La torre, que se utilizó como presidio durante los siglos XVI y XVII, mantiene todo su misterio