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20 JUEVES 3 8 2006 ABC Internacional Un hombre y un niño cubanos pasan con su carro delante de un cartel en el que aparece el presidente cubano y su definición de revolución en las calles de La Habana AFP Los disidentes creen que nada volverá a ser igual tras la enfermedad de Fidel Castro Su hermano, el general Raúl Castro, no será el hombre de la democracia, no lo esperamos b Los demócratas cubanos son los más interesados por saber qué consecuencias tendrá la enfermedad del comandante, que sin duda marca un cambio histórico ENRIQUE SERBETO. CORRESPONSAL BRUSELAS. Pegados al televisor cuando las ocupaciones cotidianas lo permiten y como todos los cubanos, a la espera de noticias que clarifiquen la situación real de quien ha regido los destinos del país hasta ayer y en los últimos 47 años. Los demócratas cubanos están preocupados precisamente por la inseguridad que puede causar la falta de informaciones sobre el estado de salud de Fidel Castro, y consideran que en cualquier caso, lo que ha sucedido marcará definitivamente un cambio en la situación política de la isla. Como reconocían desde su casa de La Habana Marta Beatriz Roque o Manuel Cuesta Morúa, no se espera que el gene- ral Raúl Castro sea el hombre de la democracia, pero está claro que después de esto, las cosas ya nunca podrán ser como antes Yo no creo que Raúl vaya a ser el protagonista de la transición, en este sentido, de él no esperamos ningún cambio dijo Roque en una conversación telefónica en la que confirmó que por ahora no percibe movimientos especiales de las Fuerzas de Seguridad en los alrededores de los domicilios de los disidentes. Hace unos días me vino a ver un periodista inglés y tenía tanta gente de la seguridad en el pasillo donde vivo que pensó que era un acto de repudio. Pero hoy mismo (por ayer) la situación es normal a una dictadura es general. Elizardo Sánchez Santacruz, que estaba pasando unos días de vacaciones en Oriente Próximo, piensa, como Marta Beatriz Roque, que si se analiza desde el punto de vista de los seguidores del Gobierno- -que los hay- -tienen que estar sufriendo porque no se les dice ni de qué está enfermo La última nota oficial, en efecto, dice en palabras atribuidas al propio Fidel Castro que la información sobre su estado de salud se ha convertido en secreto de Estado Esto desestabiliza a la sociedad dice Roque, porque la televisión no ha mostrado imágenes suyas ni de Raúl, la gente quisiera saber pero los tienen en El país en el limbo No son de extrañar estos pensamientos sobre los gestos de la Policía y la situación de la seguridad en la isla. La preocupación por que se mantenga la estabilidad en las viciadas condiciones sociopolíticas de una isla sometida La oposición interna no detecta movimientos especiales de las Fuerzas de Seguridad en torno a sus viviendas el limbo, eso no facilita que se mantenga la calma sino que alimenta todo tipo de espaculaciones. Lo mismo opina Manuel Cuesta Morúa, del grupo Arco Progresista: Nos encontramos frente a un acontecimiento sin precedentes en la historia de la nación desde 1959, ante el cual la estabilidad y el orden social constituyen un problema de seguridad nacional y crucial para el futuro del país El comunicado de Morúa ha sido la primera reacción por escrito de los demócratas ante los últimos acontecimientos y en él se subraya que tanto la estabilidad como el orden social sólo pueden garantizarse a través de las transformaciones que en todos los órdenes demanda nuestra sociedad para que se manifiesten las potencialidades y los derechos plenos de todos los ciudadanos Asimismo, Arco Progresista tampoco cree que la designación de Raúl será la pieza clave de la transición. Esta decisión de Castro no cambia por sí sola