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12 Nacional JUEVES 3 8 2006 ABC Un profesor entra en coma irreversible tras una paliza propinada supuestamente por un alumno El docente había instruido un expediente al joven y había propuesto su expulsión de un centro de Valencia b Había sido víctima de otra agresión con anterioridad. Sufrió la rotura de tres costillas, pero dijo que se había caído para no preocupar a su familia ISABEL RODRÍGUEZ DE LA TORRE VALENCIA. Lo último que dijo antes de entrar en coma fue el nombre de un alumno del centro en el que imparte clases. Ocurrió el pasado sábado por la noche. Desde entonces, postrado en la cama del Hospital General de Valencia, J. V. profesor del Instituto de Enseñanza Secundaria Jordi de Sant Jordi, libra una desigual batalla con la muerte mientras su familia ha trasladado el escenario de la guerra a los juzgados. Su hermana cree que las lesiones cerebrales de carácter irreversible que sufre J. V. son consecuencia de la brutal paliza que supuestamente le propinó un alumno del centro escolar en el que imparte clases de Griego desde hace más de quince años. Y así lo ha hecho constar en la denuncia que ayer presentó en el Juzgado de Instrucción número once de Valencia, que ayer se encontraba en funciones de guardia. El curso escolar que acaba de expirar no ha sido fácil para este profesor, de 47 años, al que la dirección del centro encargó la instrucción de un expediente a un alumno conflictivo cuya expulsión él recomendó. En la denuncia, la hermana del profesor, que impartía clases en segundo curso de Bachillerato, hace constar sus sospechas de que el supuesto agresor sea un alumno porque su hermano estaba instruyendo un expediente de expulsión definitiva del instituto por motivos que no han trascendido. Fuentes del caso precisan que fue el nombre de ese alumno, de unos 17 ó 18 años, el que pronunció el profesor cuando el personal sanitario le encontró malherido en una céntrica calle de la capital del Turia. Estaba tendido sobre el asfalto en la calle Barón de Cárcer, según consta en el parte médico emitido por el Hospital General, a donde fue trastadado en ambulancia tras recibir las primeras atenciones por el Servicio de Asistencia Médica Urgente (SAMU) Del reconocimiento efectuado se desprende esta situación: Lesiones: traumatismo craneoencefálico grave. Causa: agresión recoge el parte médico firmado por el facultativo de guardia del centro hospitalario en el que J. V, permanece internado desde las 23.00 horas del 29 de julio. Al parecer, el docente se desplomó al bajar de un taxi y se golpeó la cabeza. Según fuentes del caso, los facultativos que le atienden, no obstante, han precisado que los múltiples hematomas y heridas que jalonan su cuerpo tienen una datación anterior; que fue- Fachada principal del IES Jordi de Sant Jordi, en el que trabaja el profesor agredido ron causados dos o tres días antes de que el agredido se desvaneciera y que su entrada en coma obedece a la gravedad de las lesiones internas con las que convivió durante varios días antes de que se manifestaran. EDUARDO MANZANA Cuando ingresó en el hospital tras la paliza, pronunció el nombre del alumno La familia presentó ayer una denuncia y el juzgado ha abierto diligencias por lesiones se introduce una segunda hipótesis de la paliza y apunta como una posibilidad más lejana, que el autor de la misma se el hijo de la compañera sentimental de la víctima. El adolescente, de unos 16 años, es un chico conflictivo según se recoge en el escrito judicial, en el que además se especifica que el chaval tiene denuncias por agredir a su madre Un chico conflictivo De la denuncia se desprende que éste no es el primer episodio de violencia escolar del que supuestamente ha sido víctima el profesor durante este curso académico. Dicen quienes le conocen que en el centro escolar, situado en la calle Hermanos Maristas, estaban al tanto de una situación que él nunca denunció a la Policía y que trató de ocultar a su familia para no preocuparles. Pero dicen también que en los últimos meses se advertía que tenía miedo. Últimamente, su hermano tenía miedo a salir a la calle y de estar solo consta en la denuncia que se presentó ayer. Durante la instrucción del expediente disciplinario al alumno en el que los familiares del docente concentran todas sus sospechas, J. V. sufrió la rotura de tres costillas. Entonces dijo que había tenido un accidente, que se había caído. Pero en su entorno aquella explicación sonó a evasiva para evitar preguntas. En la denuncia no se atribuye esa agresión al alumno expedientado, sólo se explica que el docente había sufrido agresiones anteriores por agresores que- -los familiares- -desconocen En la denuncia, no obstante, Su novia, desaparecida De la mujer nada se sabe. Ha desaparecido relató al juez la hermana del profesor agredido, extrañado por que no le haya ido a visitar al hospital. La investigación, tras la denuncia presentada ayer, se encuentra en estado embrionario. El parte médico fue remitido al juzgado de instrucción número 9 por el hospital; el juez ha incoado unas diligencias previas por un presunto delito de lesiones y ha remitido un oficio a la Policía Nacional para que comience a investigar. El juzgado número 11, ante el que ayer se presentó la denuncia, también ha incoado diligencias previas que, previsiblemente, según fuentes judiciales, se fundirán con las anteriores. El móvil del robo queda, en principio, descartado ya que cuando el profesor fue socorrido en mitad de la calle llevaba todo encima no le faltaba ninguno de sus objetos personales. La investigación, no obstante, podría verse ralentizada por las vacaciones, circunstancia ésta que dificultará la localización de profesores y alumnos para proceder a su interrogatorio. Cuentan quienes compartieron aula con él, que J. V. es uno de esos profesores que marcan; que establece una relación muy cercana con sus alumnos hasta el punto de que, con algunos de ellos, sigue manteniendo contacto muchos años después. Algunos de ellos conocieron su desaparición a través del mail. Se preguntaban unos a otros si sabían algo de J. V. al que llevaban días sin localizar. En ese intercambio de mensajes entre amigos, uno informó de que estaba hospitalizado y, luego, se supo todo lo demás: que le habían dado una paliza, que estaba en coma inducido con medicación; que su estado es prácticamente irreversible y que si sale de la inconsciencia profunda en la que se encuentra tendrá secuelas neurológicas gravísimas.