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46 Sociedad MIÉRCOLES 2 8 2006 ABC El telescopio Keck II muestra diferencias entre las dos Manchas Rojas de Júpiter Los infrarrojos permiten percibir matices invisibles bajo la luz normal b Las diferencias de fuerza entre cha, que superan los 600 kilómetros por hora, levantan materiales de la atmósfera del planeta que, cuando quedan expuestos a la luz ultravioleta, se tornan rojos. Debate sobre el color Uno de los elementos químicos asociados con la coloración de las manchas del planeta gigante es la fosfina, un gas que se ha detectado en Júpiter. De acuerdo a una de las teorías más aceptadas, la luz ultravioleta podría actuar como catalizador para convertir este gas incoloro en fósforo rojo, proporcionando su aspecto característico a las grandes tormentas que barren el planeta más grande del Sistema Solar. Esta teoría sería también válida para explicar el motivo por el que la Pequeña Mancha, después de acumular las fuerzas de las tres tormentas blancas que están en su origen, habría logrado un color parecido al de su gran compañera, al tener como ella la potencia necesaria para arrastrar los materiales hasta el punto en que reflejan los rayos ultravioleta. las tormentas que dibujan las dos Manchas Rojas sobre Júpiter pueden ser la causa de las diferencias detectadas por los infrarrojos ABC MADRID. Hace menos de un año a la Gran Mancha Roja, la colosal tormenta que recorre Júpiter desde hace 342 años, le surgió una compañera. Fruto de la combinación de tres lunares blancos, entre 1998 y 2000 apareció la Pequeña Mancha, que en 2005 se tornó rojiza. Bajo la luz normal, el aspecto de las dos tormentas era similar, sin embar- go, las imágenes de alta resolución tomadas el pasado 21 de julio por el telescopio de rayos infrarrojos Keck II en Hawaii muestran grandes diferencias. La imagen de infrarrojos muestra cómo la Pequeña Mancha Roja es mucho más oscura que la otra. Según el astrónomo de la Universidad de Berkeley Imke de Pater, esto se podría explicar porque la parte más alta de las nubes que forman la tormenta no se encuentren a la misma altura que las de la mancha mayor- -se estima que la Gran Mancha Roja gira a unos ocho kilómetros sobre la gaseosa superficie de Júpiter- -o porque las nubes son menos densas y por eso no tienen la misma capacidad reflectora El hecho de que la Pequeña Mancha se haya tornado colorada puede indicar que sus nubes tormentosas también se estén elevando logrando así reflejar más luz. El motivo del color rojizo de las manchas es objeto de un gran debate entre los científicos. Algunos creen que los vientos huracanados de la Gran Man- La Gran Mancha se sitúa a mayor altura y es más densa que la pequeña; esto hace que brille con más intensidad Las manchas de Júpiter vistas por el telescopio de infrarrojos Keck II REUTERS El agua de mar contiene diez veces más especies de organismos de lo que se creía ABC MADRID. Los investigadores que trabajan para elaborar el Censo de la Vida Marina esperaban recoger entre 1.000 y 3.000 tipos de microbio en una muestra de un litro de agua. Su sorpresa fue mayúscula cuando descubrieron que la abundancia y la diversidad que encontraron en sus muestras multiplicaban por diez la estimación. El grupo internacional de científicos recogió muestras de agua marina en ocho puntos del Atlántico y el Pacífico a profundidades de 550 a 4.100 metros. El resultado de su trabajo se publica esta semana en la revista de la Academia Nacional de Ciencias de EE. UU. y, según el responsable del proyecto, Mitchell Sogin, destruye las anteriores previsiones sobre la diversidad de bacterias en el océano La importancia del hallazgo radica en que entre el 90 y el 98 por ciento de la masa de la vida en el océano está formada por microorganismos. Ellos han sido los responsables de los grandes cambios que han permitido la aparición de formas de vida superiores- -explicó Sogin- -y el estudio nos muestra cómo la vida utiliza los recursos del planeta Uno de los datos más intrigantes es que la mayoría de los nuevos organismos son escasos en los mares. No obstante, los científicos piensan que son elementos fundamentales en los ecosistemas marinos y apuntan dos posibles papeles: podrían producir elementos esenciales para otras formas de vida multicelular y actuarían como reserva de innovación genética y genómica. Microorganismos en el mar EFE