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36 Madrid MARTES 1 8 2006 ABC En el primer día de funcionamiento del Área de Prioridad Residencial de Embajadores se notaba menos tráfico en las calles de la zona, pero también mayor disgusto entre los comerciantes Embajadores, del pesimismo a la confusión TEXTO: CRISTINA ALONSO FOTOS: VÍCTOR INCHAUSTI MADRID. A muchos les pilló desprevenidos. El primer día en que Embajadores se cerraba al tráfico- -salvo para residentes, transporte público, servicios y emergencias- -las aceras estaban salpicadas de corrillos de vecinos que comentaban la polémica medida con aspavientos. Y la calzada, de desorientados conductores que no sabían por qué los agentes de movilidad les prohibían, de repente, el paso; a qué calles podían o no entrar; cómo rehacer el trayecto o, incluso, si podían pasar más allá de las señales o no, ya que incluso desconocían si eran considerados vecinos de la zona. Yo vivo en la calle de Miguel Servet, ¿puedo pasar? preguntaba por la ventanilla de su coche un joven despistado a un agente. No me entero de nada aseguraba, sonriendo, otra conductora, que había detenido su coche en una esquina para recibir indicaciones de por dónde podía o no pasar. LOS COMERCIANTES Y VECINOS DEL BARRIO Román López Socio de una tienda de hípica Ya no va a venir nadie. Calculo que perderé un 50 por ciento de las ventas, me tendré que alimentar sólo de la gente que viene a comprar a pie. Tengo artículos que pesan y los clientes solían recogerlos con el coche, la verdad es que no sé qué voy a hacer Eva Morales Vecina No hemos recibido información de ningún tipo. La gente no tiene ni idea de qué es lo que hay que hacer. Además, también tengo una tienda y los comerciantes no saben ni siquiera si podrán entrar con su coche al barrio. Es todo muy confuso Los comerciantes, desesperados Casi todos coinciden en dos cosas: la culpa es de las tiendas de chinos y la nueva medida hará que sus ventas caigan en picado. Los comerciantes de Embajadores no estaban ayer de muy buen humor porque, aseguran, ahora que sus clientes no pueden ni circular por sus calles ni detener el coche a las puertas de sus negocios, los perderán. Uno de los empresarios que se lamentaba era Miguel, propietario de una tienda en la calle de Ribera de Curtidores en la que están a la venta unos mil cuadros: Todo aquel que compra un cuadro grande viene en coche, ésta es una zona muy comercial, nos hacen papilla a todos, pero el que manda, manda En la zona que los domingos alberga el tradicional Rastro, ayer- -por ser lunes- -muchos negocios estaban cerrados. Pero los dueños de los que sí habían abierto no podían ocultar su enfado: Yo estoy veinte veces en contra, los impuestos los va a pagar su tía. Además, los vecinos que se han mostrado a favor de la medida luego lo van a sentir porque esta calle se irá muriendo poco a poco Está bien la decisión, ya se nota mucho menos ajetreo, casi no circula ningún coche aseguraba, por el contrario, una vecina. Era cierto. La calle de Ribera de Curtidores, plagada de negocios a ambos lados de la calle y muy transitada habitualmente, estaba más tranquila que de costumbre. Y todo porque dos agentes de movilidad, situados en las proximidades de Plaza de Cascorro, alejaban a los conductores forasteros Estoy encantadísima. Tranquilidad es lo que llevábamos demasiados años pidiendo en este barrio. Lo siento por los comerciantes, Pilar Blanco Dueña de tienda de muebles y regalos ¿Desde cuándo la calle de Carlos de Arniches pertenece a Embajadores? Para subvenciones, no. Ya no estaba la cosa muy boyante y, encima, esto. Tengo artículos de hasta 400 kilos, ¿quién va a ayudar a mis clientes a transportarlos? Miguel Miranda Propietario de tienda de cuadros ¿Beneficio? Ninguno. Ésta es una zona muy comercial. Es cierto que antes había un poco de caos, pero todo era por las tiendas de los chinos, que habían convertido las calles en muelles de carga y descarga. Yo hubiera dejado la calle tal y como estaba brada, una anciana, mientras se abanicaba sentada en una silla que había colocado en la acera, a la sombra. Cientos de kilos a la espalda Un caso representativo es el de Pilar Blanco, dueña de una tienda en la calle de Carlos Arniches. Su local está atestado de artículos de regalo para mitómanos, desde miniaturas hasta figuras de más de dos metros de altura, además de pesados muebles de madera maciza o antiguas máquinas de discos. Junto a la puerta de su tienda, una acera muy estrecha en la que solían aparcar hasta ayer gran parte de sus clientes. Ahora, tendrá que subir y bajar muchas veces esta calle, con una cuesta muy pronunciada, para poder depositar los paquetes en los maleteros de coches o furgonetas: Antes aparcaban ahí afuera y entre tres o cuatro personas recorríamos estos diez metros de distancia de la puerta a la calle y se acabó. Ahora me han complicado la vida Para comerciantes, el horario de carga y descarga queda reducido a tres horas por las mañanas, de lunes a viernes. El Área de Prioridad Residencial en Embajadores- -acogido con alegría por vecinos y rechazado firmemente Está bien la decisión, ya se nota mucho menos ajetreo, casi no circula ningún coche asegura una vecina Pilar tendrá que subir y bajar una cuesta pronunciada para depositar los paquetes en los maleteros pero tienen que entender que aquí no se podía vivir Las calles del Rastro y aledañas están llenas de locales que venden antigüedades, cuyos muebles sacan a la calle para que todo el que pase por allí los vea. El cliente que te dice mañana vengo a por ello casi nunca aparece. Por ello, si vas conduciendo en coche y te encaprichas de algo la venta es automática. La pagas, la metes en el maletero y te vas. Ahora nadie pasará por aquí en coche, por lo que no venderemos nada, todos nuestros artículos son grandes explicaba, apesadum-