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30 MARTES 1 8 2006 ABC Madrid Condenan a una clínica a pagar un millón de euros por la parálisis cerebral de un bebé El personal de Nuevo Parque dejó pasar 3 horas hasta practicar una cesárea urgente a su madre que ahora tiene 6 años, sufre retraso psicomotriz y una minusvalía del 65 por ciento. No se ha determinado si había médicos para atender urgencias SARAH ALLER MADRID. Más de un millón de euros y una pensión vitalicia de 300 al mes. Esa es la millonaria indemnización que deberá afrontar la clínica madrileña Nuevo Parque, que ha sido condenada por los daños irreversibles causados a un bebé durante su alumbramiento. El pequeño Víctor Manuel, que ahora tiene 6 años, sufre parálisis cerebral y una sentencia del juzgado de primera instancia número 82 de Madrid ha reconocido que esas lesiones se produjeron al nacer. El motivo, las tres horas largas que transcurrieron desde que el parto de Sandra- -su madre- -empezara a complicarse y el momento en que finalmente le fue practicada una cesárea de urgencia. El sufrimiento fetal que revelaba la monitorización de Sandra obligaba a una intervención rápida que, sin embargo, llegó demasiado tarde. Víctor Manuel sufre actualmente una parálisis cerebral infantil y retraso psicomotriz, con una minusvalía del 65 por ciento. Según los peritos, sus lesiones irreversibles suelen desarrollar complicaciones añadidas, como contracciones musculares y deformidades posturales, todas ellas propias de una persona que se encuentra inmovilizada. La clínica Nuevo Parque, por su parte, poco ha aclarado de su actuación aquel día. En el juicio no ha quedado acreditado si contaba o no con ginecólogos de urgencia, si éstos fueron localizados y qué hizo la matrona después de comprobar que la monitorización de Sandra no iba bien. b El pequeño, Negligencias médicas Senderowicz, culpable. A finales del pasado junio se condenaba al doctor Gerardo Senderowicz por la muerte de una de sus pacientes, Déborah Catalán. La joven recibió dosis tóxicas de anestésicos al practicarle una liposucción. Una infección tras una liposucción. Antonia Romanillos estuvo varias semanas ingresada en el Hospital Doce de Octubre tras someterse a una liposucción en la clínica Bruselas en junio de 2005. El motivo, una infección que estuvo a punto de costarle la vida. Los inspectores de Sanidad hallaron irregularidades en el control microbiológico de los quirófanos. Además, estuvo retenida 27 horas en el centro en estado grave. En estado vegetativo. Una mujer de 33 años quedó en estado vegetativo tras someterse en 2002 a una operación de estética. Ana Milena fue intervenida en la clínica Bruselas para reducir la grasa acumulada en el abdomen. Sufrió una parada cardiorrespiratoria y la falta de oxígeno en el cerebro le provocó daños irreversibles. Los hechos tuvieron lugar en el año 2000 en la clínica Nuevo Parque ticó hasta la una y diez del mediodía, tres horas después de su ingreso y porque dos doctores, según el fallo judicial, llegaron en esos momentos a la clínica a pasar sus visitas rutinarias La sentencia, que ha sido facilitada por la Asociación El Defensor del Paciente, ha determinado además que el centro Nuevo Parque no ha podido aportar una explicación razonable a la demora entre la monitorización y la cesárea. Ssegún los peritos, el resultado de las pruebas realizadas a Sandra indicaban hipoxia intraparto y exigían la inmediata extracción del feto. Ante esta situación, la matrona debería haber avisado al ginecólogo de guardia para que evaluase la situación y no dejar que se desarrollaran hemorragias intracraneales y una encefalopatía hipóxico- isquémica que le produjo al feto un cuadro de parálisis cerebral de tipo diplegia espástica 1 Sandra M. A. ingresa, en avanzado estado de gestación, el día 6 de diciembre de 2000 en la clínica Nuevo Parque 2 3 A las 11.30 de la mañana, una hora después de su ingreso, es sometida a una monitorización, que determina una cesárea de urgencia Carencia de organización La clínica no ha aportado información sobre la matrona que atendió a Sandra, ni acerca de los médicos que supuestamente debían estar de guardia para atender las urgencias, ni si el centro contaba con esos profesionales. Todos estos hechos, señala la sentencia, demuestran que existió una carencia de cobertura organizativa de los servicios capaz de dar respuesta inmediata a una situación de riesgo perfectamente previsible, máxime cuando se trataba de una clínica dedicada esencialmente a partos El cúmulo de irregularidades ha desembocado en una de las mayores indemnizaciones que se recuerdan por un caso de negligencia médica. La sentencia dictada condena a la entidad Clínicas S. A. y en concreto a Nuevo Parque de Madrid a pagar 1.064.174 euros a la familia. Además, deberá afrontar La intervención no se realiza hasta las 13.10 horas, por parte de dos médicos que habían llegado a la clínica momentos antes para pasar sus visitas rutinarias Una matrona sin identificar Los hechos se remontan al 6 de diciembre de 2000, día en que Sandra ingresó, en avanzado estado de gestación, en la citada clínica. Una hora después de su ingreso, hacia las once y media de la mañana, fue sometida a una monitorización que, según la sentencia, fue practicada por una matrona que no ha sido identificada. Pese a que los resultados de la prueba exigían una cesárea de urgencia, la intervención no se prac- 4 La demora en la cesárea facilita la aparición de hemorragias intracraneales en el feto. El bebé nace con parálisis cerebral