Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 1 8 2006 Internacional 25 VIENTOS DE GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO La masacre de Qana convierte Beirut en un tablero diplomático en apoyo al Líbano El mundo árabe cierra filas y presiona para lograr un acuerdo negociado con la voz de Hizbolá b Los ministros de Exteriores de Francia e Irán viajaron ayer a la capital tras el portazo de Fouad Siniora a Condoleezza Rice, en un gesto de rechazo sin precedentes LAURA L. CARO. CORRESPONSAL BEIRUT. Las expresiones ciudadanas de profunda ira habidas en el Líbano tras la matanza de Qana y la conmoción que recorrió la espina dorsal del mundo árabe a la vista de las imágenes de la masacre han empezado a traducirse de inmediato en una nueva y, quizás histórica, dinámica diplomática en la región de Oriente Próximo en apoyo a Beirut. Una nueva dinámica diplomática que arrancó el mismo domingo de la carnicería con la negativa del primer ministro libanés, Fouad Siniora, a recibir en la capital a la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, en un gesto de rechazo rotundo y de desconocida resolución por parte del Líbano que ha sido interpretado como el reflejo de que sus esperanzas de victoria están firmemente puestas en una venganza de Hizbolá y de sus sacrificados milicianos contra el adversario israelí, más que en un pronto alto el fuego que no surgió en Roma ni se atisba en el horizonte. Al portazo de Beirut siguieron ayer las significativas visitas de apoyo a los líderes libaneses del representante de un país clave en la resolución de este conflicto: el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Manouchehr Mottaki- -primer emisario de este país que acude a Beirut desde el comienzo de la confrontación militar- -al que se esperaba a última hora de la tarde para cumplir su cita con el presidente, Emile Lahoud, Siniora y su homólogo Gawzi Saluj. Junto a él, ayer engrosaba la agenda de los mandatarios de Beirut el jefe de la diplomacia francesa, Philippe Douste- Blazy, que en su tercera visita en lo que va de crisis, apostó públicamente por la necesidad de que Hizbolá participe en un acuerdo político amplio sobre el despliegue de una fuerza multinacional al sur del país. Hizbolá, pieza clave para el acuerdo Y es que la estrategia de Hizbolá, su táctica y su capacidad para continuar combatiendo están en el centro de este proceso diplomático, en tanto su líder, Hasán Nasralah, empieza a adquirir el aura legendaria de un liberador y sus discursos, sistemáticamente repetidos por los canales de televisión árabes, a escucharse como palabra de Dios. De acuerdo con algunos analistas, la esperanza del lado árabe está en que la combinación de la posición di- Un libanés recoge su apartamento derruido por las bombas, al sur de Beirut plomática del Gobierno de Líbano sincronizado con Hizbolá, unida a la firmeza militar del propio grupo chií frente al poderío militar israelí que se percibe más vulnerable que nunca, presionen al conjunto del mundo árabe para apoyar al fin una solución negociada. Que si responde en esencia a lo que reclaman Hizbolá y Beirut, aunque incorpore demandas israelíes, con- AP El líder de Hizbolá empieza a adquirir el aura de un liberador y sus discursos son como palabra de Dios vertirá a Hizbolá en un gran vencedor. Fuera del Líbano también el ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Ahmed Abul Gheit, viajó ayer a Arabia Saudí en una misión urgente para tratar el conflicto, horas después de haber pasado por Siria, donde entregó al presidente Bassar al- Assad un mensaje de su homólogo en Egipto, Hosni Mubarak, que abordaba el mismo tema. BEIRUT. Ni compras apresuradas de provisiones, ni intercambio de divisas para hacerse con unos dólares como sea, ni frenesí por la adquisición masiva de teléfonos móviles. Ni tampoco furia de hombres y mujeres rompiendo a golpes los escaparates de la sede de la ONU para desgarrarse de dolor por las muertes de Qana. La céntrica calle de Hamra, algo así como la comercial Preciados de Madrid, vibraba ayer de normalidad serena, de tiendas en rebajas repletas de mujeres, de restaurantes abiertos y de café- internet de par en par en pleno corazón de Beirut, y también el Down Town escenario de las protestas de la jornada anterior. Nada que ver tampoco con el paisaje fantasmal de la capital del Líbano de hace quince días, en el que en algunos momentos se barruntaban los bombardeos y en otros, se oían nítidamente El corazón del Líbano, escenario de las protestas por las muertes de Qana, presentaba ayer una aparente normalidad por la tregua de 48 horas por parte de Israel humeantes todavía por la explosión de los misiles hará hoy una semana. ¿Despertar amargo? Por no haber, ni el paso fronterizo de Al- Areeda- -la única salida por tierra posible desde Líbano, por el norte hacia Siria tras la destrucción de las carreteras que llevaban a los de Masnáa y Homs- -parecía ayer la vía de escape por la que merece la pena jugarse la vida de estos días atrás. Nada de seis horas de espera en los puestos de uno y otro país, más bien una si se es local y casi dos si se es extranjero, pero por aquello de ese trabajo como a cámara lenta que se traen los funcionarios árabes. Y por primera vez en veinte días como si no pasara nada: 48 horas de espejismo de vida tranquila. Hasta las dos de la madrugada de hoy, promesa falsa de normalidad. 31 de julio: el feliz espejismo del fin LAURA L. CARO ENVIADA ESPECIAL golpear en el sur. Beirut se inventó ayer, 31 de julio, el feliz espejismo de la normalidad, del término de las confrontaciones, a cuenta de la anunciada suspensión de los bombardeos durante 48 horas por parte de Israel. Prueba de que hay ganas deliberadas y locas de que todo vuelva a su ser, pero también de que es automático acostumbrarse a la vida sin sobresaltos y tan imposible habituarse a una guerra otra vez más, aunque hayan pasado ya 20 días. Cosa difícil, de todos modos, en el sur de la ciudad, donde poco lugar dejan al ensueño de un final feliz los edificios