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ABC LUNES 31 7 2006 Sociedad 47 Medio Ambiente Algunas bacterias son capaces de neutralizar el uranio disuelto en el agua transformándolo en un elemento sólido sentado a principios de este año por un grupo de investigadores del CSIC y el INTA, dirigido por Víctor de Lorenzo. Se trataba de una planta transgénica capaz de degradar el lindano, un pesticida que comenzó a emplearse en España a finales de la década de los 50. El lindano se utilizaba en la agricultura, en la ganadería, e incluso, en algunos casos, en el ámbito de la salud humana porque es un insecticida versátil, capaz de matar insectos que se alimentan de plantas y parásitos de animales por igual. Años después, se comprobó que era tóxico, y hoy su uso en la agricultura o la ganadería está prohibido. Sin embargo, el problema del lindano no desapareció. Quedaron los vertederos con tierra contaminada procedente de las fábricas que producían el insecticida y los efectos de vertidos desastrosos como el que afectó al río Gállego en Aragón entre 1978 y 1988. Las soluciones que existían hasta ahora para limpiar esos suelos eran demasiado caras o sólo aplazaban el problema. Ahora, el grupo de investigadores del CSIC y el INTA trabaja con plantas transgénicas capaces de absorber el lindano y degradarlo en otro compuesto menos tóxico. El método fue patentado a principios de año y ahora se trabaja para aplicarlo en entornos reales. Para que la planta pudiese realizar una labor en principio tan desagradable para ella, los investigadores tuvieron que modificarla incorporándole un gen de otro ser que sí se encuentra a gusto en contacto con el lindano, la bacteria Sphingonomas paucimobilis Los investigadores modificaron genéticamente la planta, mediante la incorporación del gen linA, procedente de la bacteria Sphingomonas paucimobilis que se encuentra en suelos contaminados con lindano. El gen linA codifica una enzima que actúa sobre el lindano y lo transforma en triclorobenceno, un producto de menor toxicidad y de más fácil degradación en el ambiente. nado por pesticida no quiere que se haga público, no introduce biorremediación porque eso sería reconocer que algo está mal Sistema de control de sustancias Como hemos visto, los metabolismos bacterianos- -a veces ayudados convenientemente por el hombre- -son muy potentes. Existen bacterias incluso que viven en terrenos contaminados con uranio y son capaces de ayudar a limpiar aguas contaminadas por este elemento químico. Pero por fuerte que sea, ningún microorganismo rechaza una pequeña ayuda humana en la heroica tarea de dejar nuestro medioambiente como una patena. Y es que ya se sabe que no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia. Para combatir la polución desde este ámbito se pretenden fabricar productos químicos más fáciles de biodegradar. Con este objetivo, la Comunidad Europea ha desarrollado un nuevo sistema de control de sustancias químicas a escala comunitaria conocido como REACH (siglas en inglés de Registro, Evaluación y Autorización de Sustancias Químicas) Según esta normativa, cualquier producto que salga al mercado debe contar con un estudio que diga cuál puede ser su toxicidad, su efecto en el medio ambiente... Como hay muchos compuestos, es muy difícil hacer experimentos biológicos con todos y, por lo tanto, nuestro esfuerzo en los últimos tiempos va encaminado a elaborar predicciones sobre el impacto de los productos dijo de Lorenzo. Si el Parlamento y el Consejo finalizan la segunda lectura de REACH llegando a un acuerdo sobre un texto conjunto el próximo otoño, el nuevo régimen de sustancias químicas podría entrar en vigor en la primavera de 2007. Hará falta alrededor de un año para poner en marcha la nueva agencia, por lo que el sistema REACH podría estar totalmente operativo en 2008. Si controlamos el efecto contaminante de muchos productos en esta fase, nuestro trabajo puede tener un gran impacto sobre el medio ambiente finalizó de Lorenzo. Descifran el genoma de una bacteria que degrada petróleo EP El investigador Manuel Ferrer, del Instituto de Catálisis y Petroleoquímica de la Universidad Autónoma de Madrid, perteneciente al CSIC, ha participado en una investigación que ha conseguido desvelar la secuencia genética de la principal bacteria marina que degrada el petróleo, la Alcanivorax borkumensis Los resultados del estudio, que se publican en la edición digital de la revista Nature Biotechnology serán claves en el desarrollo de métodos de recuperación del entorno marino frente a catástrofes como la del Prestige. La secuencia genómica de la Alcanivorax borkumensis proporciona el mapa completo de las funciones bioquímicas y las adaptaciones fisiológicas que permiten a este organismo degradar de forma eficaz el petróleo en el océano. Según Ferrer, la identificación del conjunto de genes es importante para el diseño de estrategias que estimulen el crecimiento de las bacterias biodegradadoras de petróleo en situaciones de peligro ambiental. Según explicó Ferrer, con la resolución del genoma de esta bacteria hemos sido capaces de descifrar el mecanismo por el que dicho organismo es capaz de degradar productos derivados del petróleo muy eficazmente El estudio muestra que la bacteria posee múltiples genes involucrados en la captura de nutrientes, en particular nitrógeno orgánico e inorgánico y oligo- elementos y resistencia a estrés, en casos de temperaturas extremas, para poder optimizar el proceso de recuperación de las aguas contaminadas por hidrocarburos. La secuencia genética de la bacteria contiene 2. 755 partes descifradas que incluyen un amplio rango de sistemas que degradan los alcanos, además de otras funciones como los componentes que contribuyen a la formación de gotas de petróleo que facilitan su descomposición por la bacteria. La investigación dirigida por Peter N. Golyshin, del Centro de Investigación de Biotecnología Alemán, sugiere que esta bacteria pasa de ser un organismo muy minoritario en ambientes no contaminados, a ser el más dominante en zonas con vertidos marinos, lo que lo convierte en el degradador de hidrocarburos por excelencia. El 99,9 por ciento de los microorganismos son beneficiosos ABC un cuadro con claroscuros. Nuestro país es científicamente uno de los líderes en los usos medioambientales de la microbiología, no tenemos nada que envidiar a nadie. Pero en aplicaciones reales vamos un poco por detrás de otros países. El motivo es que las aplicaciones ambientales de la tecnología van por detrás de la legislación. Los productos para la biorremediación no son como los nuevos medicamentos, que en cuanto los produces los puedes poner en venta. Aquí, sólo cuando la legislación se pone dura, el que contamina se ve en la necesidad de buscar soluciones a su problema, y eso se ve en EE. UU. y otros países donde el mercado de la biorremediación progresa de mano de las leyes. Lo que sucede ahora en España es que, como el propietario que tiene un terreno contami- ACTUALIDAD NATURAL MÓNICA FERNÁNDEZ- ACEYTUNO Pocos efectos negativos Uno de los aspectos que provocan reticencias en la biorremediación es precisamente el uso de transgénicos. Los suelos deben estar en zonas confinadas para impedir que las plantas se dispersen y puedan competir e incluso generar híbridos con otros vegetales del entorno. Víctor de Lorenzo reconoce que puede haber ciertos efectos negativos. Sin embargo añade que en biotecnología como en otros asuntos, hay que asumir riesgos y es necesario compararlos con los beneficios En la biorremediación, el balance entre los riesgos y los beneficios es muy favorable a los beneficios sentenció. Sobre la situación de la biorremediación en España, el investigador pinta LA FIRMA DE LOS DELFINES or la ría de Betanzos, entran los delfines con la marea. Lo mismo se les ve en el puerto coruñés de Sada, que en el pueblecito pesquero de Redes, casi siempre de dos en dos, por lo que podría ser la madre con su cría, o una pareja de machos adultos, de los que nadan juntos de manera estable en el tiempo. Se les ve porque las olas, que son las aletas del agua, tienen con el sol un reflejo más plateado, y las aletas P de estos delfines se diría que son de piedra grisácea, casi negra; limpia, bañada y pulida por el agua del mar. Salen cada minuto y, con la imaginación sumergida, hay que calcular dónde volverán a emerger mientras avanzan hacia los cardúmenes de parrochas, o hacia esos diminutos peces del puerto que tienen brillos fosforescentes y verdes y que siempre están cerca de los cabos a remojo, como si se alimentaran de las algas que se posan en ellos. Según Forcada, tienen los delfines mulares un gran repertorio de sonidos y cada individuo posee lo que se llama un sonido firma que le distingue, aunque siempre haya otro delfín, que intente imitar su firma.