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46 Sociedad LUNES 31 7 2006 ABC Medio Ambiente El fuel invadió la playa de Susiños, en Carnota (Galicia) en la imagen, tras la catástrofe provocada por el Prestige ABC Bacterias y plantas transgénicas, el futuro para limpiar los contaminantes vertidos por el hombre Los investigadores dirigen sus trabajos hacia las predicciones sobre el impacto de los productos de otros países en la práctica de la biorremediación debido a que las aplicaciones ambientales de la tecnología van por detrás de la legislación DANIEL MEDIAVILLA MADRID. En el ideario popular, las bacterias no suelen aparecer como amigas de la limpieza. Sin embargo, una breve conversación con un microbiólogo puede cambiar esa forma de pensar. Las bacterias y los microorganismos tienen muy mala reputación, pero lo cierto es que el 99,9 por ciento de todas las especies bacterianas son beneficiosas señaló Víctor de Lorenzo del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC. De Lorenzo es especialista en biorremediación, uno de los grandes beneficios producidos por las bacterias, que consiste básicamente en limpiar lo que los humanos ensuciamos. Quizá el ejemplo más conocido de esta labor sea su empleo contra los vertidos de petróleo, aunque debido a la humildad del trabajo bacteriano, que produce efectos sin hacerse notar, sólo conocemos la parte de su tarea que cubren los medios. Los grandes derrames de petrób España va por detrás leo como el Prestige, Erika o Exxon Valdez son los que más atención pública reciben porque salen en los medios. Sin embargo, esos desastres suponen sólo una mínima parte del crudo que se vierte al mar todos los años. Si no hubiera microorganismos capaces de degradar el petróleo, en lugar de mares tendríamos un medio pegajoso y ni siquiera seríamos capaces de nadar en el mar. Los océanos están razonablemente limpios únicamente por la acción de las bacterias que degradan el petróleo explicó de Lorenzo. Por extraño que parezca, las bacterias no las coloca allí el hombre; para ellas el crudo es su hogar y su modo de vida. Más de cien especies de treinta géneros microbianos son capaces de usar hidrocarburos como método de subsistencia. El petróleo es una fuente de carbono, es un nutriente- -afirma Víctor de Lorenzo- Lo que para nosotros es un elemento tóxico, para las bacterias es una fuente de alimento. Éstas tienen una capacidad metabólica enorme, mucho mayor que la nuestra; esa es la clave de la biorremediación y el motivo por el que nuestra actividad industrial no nos ha arruinado demasiado el medio ambiente Es cierto que para que las bacterias puedan realizar mejor su trabajo, reci- ben una ayuda humana. Las bacterias tienen problemas nutricionales similares a los nuestros. Para estar funcionales, comen una fuente de carbono, una de nitrógeno y una de fósforo. El petróleo contiene un exceso de carbono, y lo mismo que nosotros no podemos alimentarnos sólo de aceite o azúcar, ellas necesitan un equilibrio. Para fomentar la degradación del crudo, nosotros suplementamos la mancha de petróleo con fósforo y nitrógeno; así las bacterias encuentran todos los nutrientes que necesitan, logran una dieta equilibrada, y ya pueden crecer y consumir el componente y quitarnos el problema Pero lo que es relativamente sencillo con el petróleo se complica con otros productos químicos como los pesticidas. El petróleo es un compuesto natural. Estaba ahí mucho antes de que nosotros comenzáramos a emplearlo. Sin embargo, en los pesticidas hay muchas moléculas que hemos puesto nosotros en la naturaleza. Al no haber estado en la biosfera, las bacterias no los reconocen como nutrientes. Los microorganismos han tenido millones de años para adaptarse a comer petróleo, y tendrá que pasar tiempo hasta que aprendan a alimentarse de los componentes que nosotros hemos puesto en la biosfera Los microorganismos consumen petróleo con relativa facilidad porque llevan miles de años alimentándose de él La biotecnología acelera la evolución de las bacterias para que degraden compuestos más resistentes Plantas que limpian El proceso es lento, pero con ayuda de la biotecnología se puede acelerar la evolución de las bacterias de modo que sean capaces de degradar compuestos más resistentes. Una de las formas de hacerlo es el empleo de plantas a las que se les añade el gen de la bacteria que le permite metabolizar un elemento tóxico. Estas plantas transgénicas tienen más posibilidades para limpiar suelos contaminados porque sus raíces tienen un mayor alcance que las simples bacterias y, además, son más robustas. Un ejemplo de su uso fue pre-