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ABC LUNES 31 7 2006 Internacional 31 El pueblo congoleño demuestra de forma incontestable en las urnas que quiere democracia y paz Participación masiva y cívica en las primeras elecciones libres en 45 años de electores expresan su rechazo a la corrupción y los abusos de un Estado brutal e inexistente; los resultados se sabrán el 14 de noviembre ALFONSO ARMADA. ENVIADO ESPECIAL BUKAVU. A las cinco y media de la mañana era noche cerrada sobre Bukavu y el lago Kivu, en Kivu Sur, una de las provincias más castigadas por un lustro de matanzas. Ante los colegios electorales, centenares de personas ya hacían cola, pacientemente. Primer indicio de que la República Democrática del Congo se disponía a votar de forma masiva y pacífica en las primeras elecciones libres desde hace 45 años, salvo incidentes menores en Kisangani, Mbuji Mayi e Ituri- -problemas técnicos- Buena parte de los 25 millones de electores demostraron su hartazgo de la corrupción y de los abusos de un Estado brutal o inexistente y su deseo incontestable de democracia, en un país cuya superficie casi equivale a la de toda Europa occidental. Ante las dos colas formadas en la escuela de Ibanda 3, los agentes electorales exhibieron dos urnas vacías: una para votar al presidente, otra para votar a los diputados. El comienzo se demoró hasta una hora, pero la gente esperó con estoicismo. Celeste Lutombo, profesor de secudaria de 58 años, salió con el dedo pulgar impregnado de tinta. Acababa de votar por primera vez en su vida. Para ello se había levantab Unos 25 millones so en muchos colegios de Bukavu y Lubumbashi, la capital de Katanga. Material de votación quemado Un colegio electoral fue quemado de madrugada en el Estado de Kasai, feudo del líder opositor Étienne Tshisekedi, partidario de la abstención. Al parecer, un hombre resultó muerto en un choque con la policía en Kisangani, capital de la provincia Oriental, y se escucharon disparos de madrugada a 40 kilómetros de Bunia, dentro de la misma región. Las milicias que han devastado el distrito de Ituri permitieron que los ciudadanos acudieran a votar. Poco antes del cierre, fuentes de la ONU y observadores internacionales confirmaron la tónica predominante: hambre de democracia mezclada con deseos de paz, voto masivo, comportamiento impecable y emoción más o menos contenida. do a las cuatro de la mañana. Creo que hoy comienza verdaderamente una nueva era para el Congo Muchos habían caminado kilómetros y otros habían velado la noche anterior a la puerta de las urnas para elegir a un presidente entre 33 candidatos y a 500 parlamentarios entre 9.707. La mayoría de los 260.000 empleados electorales cumplieron su tarea con creces. Un portavoz de la ONU que, junto a la UE, se había involucrado de forma crucial para poner fin a la guerra civil y celebrar estos comicios, convenía al cierre que el resultado había sido mucho mejor de lo esperado Aunque es pronto para conocer porcentajes de voto- -los resultados no se anunciarán hasta el 14 de noviembre- hacia las dos de la tarde había votado ya casi todo el cen- Un grupo de congoleños aguarda su turno para votar ayer en el colegio electoral del poblado de Dele, en la región de Ituri AP BUKAVU. Al menos están empujando para votar y no se pelean entre ellos El equipo de cinco observadores surafricanos no pasa inadvertido: las tres mujeres negras, por su vistoso atuendo; los dos hombres blancos, por sus camisas rojas, envergadura y campechanía. Henry Boshoff, miembro del Ejército surafricano durante 20 años y ahora dedicado a alentar comicios en África, inició un largo día en la escuela de Ibanda que terminaría con el recuento de votos. Para Boshoff y su gente, lo que resulta ya un éxito es este incontestable empeño por votar Patrick, el traductor del grupo, pasó cinco años decisivos en Suráfrica. Lo más difícil será ver cómo encajan su suerte los derrotados admite. Mientras, en la parte trasera de la escuela, las colas se formaron ordenadamente ante cada aula. La escuela era un reflejo del abandono sufrido por los congoleños de esta zona. La fachada principal, del lado de la catedral de Bukavu, parecía evocar la puerta estrecha de la oscura fábula kafkiana sobre el acceso a la justi- Ya acabaron con el apartheid de forma modélica. Suráfrica ha jugado un papel decisivo en el Congo para la firma de la paz que ha llevado a estas elecciones históricas Suráfrica ayuda a romper las cadenas del pasado A. A. cia. Tres puertas idénticas, sólo la derecha resultaba practicable, daban acceso a tres mesas de votación en cada ala. Dos urracas se regocijaban emitiendo soflamas incomprensibles desde el tejado de hojalata. Kinshasa apenas invertía un dos por ciento de su presupuesto anual en el Este del país. La policía se veía incapaz de filtrar el entusiasmo de los que querían votar antes que nadie. Tras una primera avalancha, la policía optó por cerrar a cal y canto la puerta. Barrotes de hierro bajo un alto arco de medio punto. Llegaron refuerzos policiales con temibles uniformes negros, antidisturbios con aura de ninjas. Y también una sección de las fuerzas de la ONU con un capitán paquistaní al frente. Tras tiras y aflojas y algunos mamporros, y para que el ansia de votar no terminara en caos, fue necesario que Boshoff y su segundo abandonaran la condición de observadores neutrales para, provistos de un martillo, reventar el cierre metálico que sellaba una de las tres puertas, la de la izquierda, que finalmente pudo ser abierta y habilitada para votar. El director del centro, Modeste Mokorezi, un profesor de 55 años superado por la historia según comentan, acabó deslizando cinta de tráfico ante la explanada central para poder encauzar a los hambrientos. Se formaron colas y los electores pudieron fluir sin apenas empujones. Misión cumplida Todas las contradicciones del Congo se resumían en esta pequeña escuela de Bukavu, desde la brutalidad y la falta de hábitos democráticos de la policía- -aunque hacía más ruido que daño- hasta las incontestables ganas de los congoleños por salir del agujero, por demostrarse a sí mismos que pueden hacerlo. En el Congo, Suráfrica ha jugado un papel decisivo para la firma de una paz que ha llevado a estas elecciones históricas. Ya acabaron con el apartheid de forma modélica. Cinco surafricanos- -dos blancos y tres negras- -hicieron ayer lo que pudieron para que un Congo rico, pero sumido en la miseria, pueda seguir su senda ejemplar.