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18 Nacional DENUNCIA DE CORRUPCIÓN URBANÍSTICA EN SESEÑA LUNES 31 7 2006 ABC MANUEL FUENTES Alcalde de Seseña El Pocero me adelantaba incluso el resultado de las votaciones del Pleno El polémico PAU El Quiñón de Seseña está siendo investigado por la Fiscalía Anticorrupción. Hasta llegar a ese punto, el alcalde de la localidad toledana ha tenido que soportar múltiples presiones: en una ocasión, cuenta, El Pocero le amenazó con pegarle una paliza TEXTO: CRISTINA ALONSO FOTO: EFE ¿Hasta qué punto tenía Francisco Hernando, El Pocero influencia en la vida política? -Está documentado que los grupos políticos estaban actuando al unísono para sacar todo esto adelante y que había una relación con el promotor Francisco Hernando que iba más allá de lo oficial. Él ha tenido reuniones con concejales socialistas y populares en las oficinas de su empresa, Onde 2000. -Eso no es muy normal. -Eso es anormal. Ese tipo de reuniones tienen que realizarse en el Ayuntamiento y con el equipo de gobierno, es una deslealtad tratar asuntos del Ayuntamiento en las oficinas de un empresario. Pero es que incluso hay concejales del PSOE que trabajan para él, como publicó ABC hace dos semanas. -Usted ha confesado haberse sentido presionado. -Hernando me llamó en varias ocasiones para decirme que lo dejara, que no me iban a hacer ni caso. Me adelantaba de lo que se iba a hablar en el Pleno, lo que me iban a preguntar, incluso el resultado de las votaciones. También he recibido indicaciones de la Junta sobre cómo debía comportarme. La ma- yoría de las presiones han sido veladas, en términos políticos. Uno se desanima mucho cuando ve que hay gente que se cree que está por encima de los ciudadanos. ¿Cómo ha sido su relación con Francisco Hernando? -El promotor me llegó a amenazar en 2002 con darme una paliza si no dejaba de meterme en sus asuntos. Fue en la única reunión que tuve en sus oficinas. Pensé que era un bravucón, pero que tampoco era cuestión de denunciarlo. He tenido más enfrentamientos por su forma de ser, porque Hernando llegaba al Ayuntamiento exigiendo un montón de cosas. ¿Nota el apoyo de sus vecinos? -Al principio hubo quien me culpaba de que al denunciarlo nadie querría volver a invertir en Seseña y que el crecimiento económico no iba a volver al municipio. Sin embargo, he recibido multitud de felicitaciones de votantes y simpatizantes del Partido Popular y del Partido Socialista que estaban hartos de lo que estaba pasando en su municipio. -En todo este escándalo, ¿existe alguien que salga beneficiado? ¿Izquierda Unida tal vez? -Izquierda Unida no sale beneficiada de ninguna de las maneras. Si con todo esto tengo que caer, yo caigo, pero tenemos que acabar con la corrupción. Por encima de los perjuicios y beneficios personales está la ciudadanía. Queremos salvaguardar los derechos de las personas que han comprado viviendas en El Quiñón, por encima de cualquier rédito electoral. -Seseña, ¿gana o pierde en este asunto? ¿Se recuperará de la sombra de esta presunta corrupción? -Claro que se recuperará, es un ejemplo a seguir. Esto a la larga nos tiene que beneficiar. Por lo menos la imagen de la institución pública tiene que quedar limpia y algunos han tenido sus ideales en los bolsillos. Lo que no podemos permitir es que inversores privados manejen y quieran cambiar la política municipal, primero que les vote el pueblo. ¿Por qué eligió El Pocero su municipio? -Este promotor empezó en 1998 con dieciocho viviendas. Familiares directos del anterior alcalde compraron alguno de estos pisos. Unos dos años después, le alquilan 27.000 metros cuadrados durante 40 años a 50.000 pesetas mensuales, dinero que nunca llegó a pagar. En su lugar, construyó un pequeño tanatorio junto al cementerio. Tenía muy buena relación con el equipo de gobierno socialista, y a partir de 2003, también con el PP. ¿Cómo es Francisco Hernando, El Pocero? -Para los que le quieren tiene que ser una persona bellísima, pero para los que él incomoda es alguien muy complicado, no tiene término medio. Para él todo tiene un precio, todo se compra y se vende. No tiene nada que ver con su hijo. Cuando está de buenas es buenísimo, pero intenta constantemente manejar a todo aquel del que puede sacar algo. Se ha llegado a cargar alcaldes allá donde ha ido y ha creado crisis descomunales. -Usted ha confesado que se ha sentido desamparado. Ahora que la Fiscalía de corrupción ha abierto diligencias, ¿han merecido la pena esos años difíciles? -Estoy a gusto y tranquilo. Me siento como si hubiera corrido un montón de kilómetros y me acabara de duchar.