Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 30 7 2006 53 El dúo también sabe guardar las formas ante una orquesta tan seria como la Sinfónica de Dresde Nuestra motivación es puramente plástica, ajena a cualquier compromiso ideológico afirma Tennant Hitler recibió la noticia del alzamiento militar español durante su estancia en Bayreuth, adonde acudía regularmente para asistir al festival. Sentado en un palco, disfrutando la música de Richard Wagner, el Führer decidió prestar ayuda a los sublevados Bayreuth, Hitler y el 18 de julio TEXTO: OVIDIO GARCÍA PRADA FOTO: AP de Londres hace ahora dos años y luego editado por el sello de música clásica de EMI, el Potemkin de los Pet Shop Boys no es más que una adaptación sinfónica de las recurrentes e inagotables líneas argumentales que sostienen la obra del dúo inglés, traducidas con cierta exuberancia al lenguaje de los violines por Torsten Rash, escribano a sueldo de los patrones del tecno- pop en un encargo académico. Como anoche se pudo escuchar en La Granja, el dúo también sabe guardar las formas ante una orquesta tan seria como la Sinfónica de Dresde y seguir al pie de la letra una partitura que no pasa de ser el contrato, armonizado, con el que los Pet Shop Boys fichan a Eisenstein para su más soberbio video- clip. Sincronización al segundo Tras el velo que cubre a los músicos durante la proyección- -sólo retirado al final del pase, cerrado con la repetición, a cara descubierta, de No Time For Tears -se aprecia el movimiento de la orquesta, sincronizada al segundo y el milímetro con el febril montaje del director ruso y, en la sala de máquinas, con la música de Chris Lowe y Neil Tennant, maestros de ceremonias de una ópera- pop basada en hechos reales y con la que el dúo añade un trofeo más, quizás el más espectacular, por sus dimensiones y su majestuoso acabado, a una carrera audiovisual en la que ya figuran creadores como Derek Jarman o Zaha Hadid. No es hora de llorar aunque sangren nuestros corazones. Deja que la muerte nos recuerde que podemos ser fuertes canta Neil Tennat en una de sus contadas intervenciones vocales y desde el centro del escenario, lugar que suele ocupar el trompetista que, desmayado, ajeno al aire marcial del relato, se encarga de subrayar la amargura de la representación. El excelente estado de la copia de la película, la nitidez y potencia del sonido, combinación infrecuente, y la más que notable ejecución de los músicos, pegados a la pantalla, contribuyeron anoche a que El acorazado Potemkin de los Pet Shop Boys puntuase como uno de los mejores espectáculos de la temporada veraniega, desestabilizada por la grandeza de un dúo incapaz de prescindir de la imagen para ilustrar su obra, de nuevo maestra. BAYREUTH. Durante milenios, Bayreuth nunca había sido escenario de la gran política. Eso ocurriría durante la época nacionalsocialista, pues Hitler acudía regularmente al festival y, como amigo de la familia, pasaba con frecuencia por casa de los Wagner. El nombre de Bayreuth entró así hace 70 años en la historia contemporánea de España. El 19 de julio de 1936, víspera de la apertura del festival wagneriano, llegó Hitler a Bayreuth, acompañado de un gran séquito. Winifred Wagner, viuda de Siegfried, el hijo de Richard Wagner, le entregó como residencia el edificio de al lado de la Villa Wahnfried, construido como gabinete de trabajo para su marido, que quedó convertido así en pabellón del Führer En la première se estrenó una suntuosa nueva producción de Lohengrin cuyos costes asumió personalmentente Hitler. María Müller y Frank Völker cantaron los papeles principales, bajo la dirección de Wilhelm Furtwängler. El gran animal político que era el Führer, nada amigo de actas y oficinas, ejercía su actividad política a cualquier hora, incluso en el mismo palco del teatro, máxime cuando esos días se había producido el golpe militar que conduciría a la guerra civil española. La noticia provocó gran conmoción en el pabellón del Führer y pronto llegaron desde Berlín generales, ministros, embajadores y un equipo de asistentes. Un mapa escolar Se reunían las comisiones políticas y militares para deliberar, pero la situación era confusa, porque no se disponía siquiera de mapas fiables para seguir la incierta evolución del frente en las primeras jornadas. Así, por ejemplo, Wolfgang Wagner, actual director del festival, de 16 años a la sazón, cuenta, que al no saber nadie exactamente dónde estaba situada Tetuán, la capital del Protectorado español de Marruecos, Hitler le pidió que le trajera rápidamente un atlas escolar. Con tal material cartográfico se siguió en un primer momento el desarrollo del levantamiento militar. Hitler, wagneriano acérrimo, no dejó de asistir a las representaciones operísticas y ordenó que le mantuvieran en su palco al corriente de los acontecimientos. Goebbels, el ministro de propaganda, escribíó el 22 de julio en su diario: La situación en España es aún confusa, pero parece mejorar a favor de los sublevados Y dos días después: Sin decisión en España. Hemos enviado dos acorazados, que seguramente no dejarán de causar impresión Y luego, después de comentar la representación de La Adolf Hitler y una nieta de Wagner Valkyria En España, sangrientos combates sin decidir. Conferencia tripartita de Londres muy moderada. Alemania no está representada Al día siguiente, 25 de julio, llegó a Bayreuth el mariscal Göring, jefe de la fuerza aérea, y dos emisarios de Franco. Durante la representación de Siegfried causó gran sensación la presencia de militares españoles con uniforme de gala en el palco del Führer. Durante la noche, Hitler, con la participación de Göring y el ministro de la Guerra, Von Blomberg, decidió ayudar a los sublevados y atender la petición de Franco de enviarle aviones de transporte. El día 27 vuelve a escribir Goebbels en su diario: Estamos participando un poco en España. Nada visible. Quién sabe de qué servirá. El conflicto no está decidido, pero los nacionales hacen progresos En el marco de la Operation Feuerzauber (Amor brujo) aviones del tipo Ju 52 y He 51 transportaron desde julio hasta mediados de octubre 13.500 soldados del ejército africano y más de 270 toneladas de material desde Marruecos a la península. Después del festival, los Wagner se desplazaron a Nuremberg en la víspera de la inauguración del congreso del Partido Nacional Socialista para la representación de los Maestros Cantores estando hasta altas horas de la noche con Hitler. Al día siguiente, durante su discurso, éste recalcó el peligro bolchevique, poniendo como ejemplo la Guerra Civil española y diciendo que una central internacional judía de la revolución estaba tratando desde Moscú de revolucionar el continente Para entonces, la ayuda militar alemana había resultado ya decisiva para consolidar el éxito inicial del golpe militar. Diario de Goebbels (27 de julio de 1936) Estamos participando un poco en España. Nada visible. Quién sabe de qué servirá