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10- 11 D 7 LOS DOMINGOS DE TIRA Y AFLOJA Por César Oroz 7 D 7 Razones de la desconfianza Política PILAR CERNUDA s mal asunto, pero que sea mal asunto no significa que no sea cierto: un sector muy amplio de la ciudadanía no tiene confianza en este presidente. Y en ese sector hay votantes socialistas, no hablamos de ultras recalcitrantes que no pueden ni ver a Zapatero. El presidente del Gobierno merece un Viva de The Economist que publica un informe que ya nos gustaría a muchos que recogiera la realidad; pero las cosas no son de color de rosa y la desconfianza se ha asentado con una fuerza que sólo una rotunda marcha atrás puede borrarla del mapa. El presidente engaña. El presidente no cumple los compromisos a los que llega con sus socios políticos- -Artur Mas está que trina- -y el presidente además cree que los presupuestos del Estado no son de nadie, como dijo hace unos meses una de sus ministras, no precisamente la más lista. No quiero ni pensar lo que habría ocurrido hace cuatro años si Aznar y Ana Botella hubieran cogido un Falcon para llevar a su hijo Alonso a hacer un curso de inglés en Londres. Sin embargo, al Zapatero de la bula permanente se le justifica todo, e incluso nos vienen con la ridícula historia de que tuvo una conversa con el embajador Carlos Miranda sobre las relaciones bilaterales, como para justificar el uso privado de un avión oficial. Pero estábamos con la desconfianza. El Gobierno ha pedido discreción sobre las conversaciones que mantiene con ETA y con Batasuna, y hace bien, aunque a Zapatero le gusta filtrar algunas cosas que luego son ampliadas o explicadas en el Gara que publica su propia versión convenientemente manipulada. Vale, que ca- E Desde la reunión de marzo, Rajoy y Zapatero han caminado en distintas direcciones da uno crea a quien quiera, pero es evidente que los buenos- -porque aquí sí hay buenos y malos- -estamos por la labor de creer al Gobierno. Sin embargo, los hechos hacen cada vez más difícil mantener la fe en las promesas presidenciales de que en la negociación con ETA no va a haber precio político. Es difícil creerlo porque los batasunos largan mucho y IGNACIO GIL En circunstancias normales tendemos a creer al presidente del Gobierno. Ahora aceptamos con normalidad que no dice la verdad cuando asegura que habla mucho con Rajoy algunas de las cosas que largan luego se concretan en hechos. Y segundo, es difícil mantener la fe porque se producen situaciones que llenan de estupor: que un colaborador de ETA sea alertado por un policía para que no se traslade a Francia con un paquete de dinero destinado a ETA, es un escándalo, aparte de un delito; que sepamos a través de este periódico que esa alerta se dio a través de un teléfono de la Comisaría General de Información, además de ser un escándalo es algo que provoca tal vergüenza, tal rabia, tal preocupa (Pasa a la página siguiente)