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30 7 06 CLAVES DE ACTUALIDAD Gran héroe de la nueva Mongolia POR DIEGO MERRY DEL VAL MOSCÚ SERVICIO ESPECIAL Gengis Kan Los mongoles exaltan con orgullo la figura de Gengis Kan en el ochocientos aniversario del inicio de sus conquistas. Fue el precursor de la globalización aseguran con toda seriedad Nambarin Enjbayar daba con estas palabras el pistoletazo de salida al Naadam, un festival anual en el que los mongoles aprovechan su fugaz verano para disfrutar de dos pasiones tradicionales, las carreras de caballos y la lucha. Este año el Naadam ha adquirido una significación muy especial con el jubileo de Gengis Kan, quien en 1206 completaba la unificación de las tribus mongolas y se lanzaba a someter a sus vecinos asiáticos, en una oleada de conquistas que sólo se detendría en las llanuras de Europa central. En el Estadio Central de Ulan Bator, la capital mongola, decenas de jinetes uniformados a la usanza del siglo XIII y a lomos de pequeños y robustos caballos de las estepas centroasiáticas ofrecieron a un entusiasmado público una visión de lo que debió ser aquel evento. En los graderíos, el gentío sostenía planchas de colores para formar un retrato gigante de Gengis Kan, pero el delirio llegó cuando un conocido actor disfrazado como el gran emperador irrumpió al galope en el estadio a lomos de su cabalgadura. El día 11 fue el apoteósico acto de apertura, pero las celebraciones van a prolongarse a lo largo de todo el año. La fiebre de Gengis Kan ha electrizado no sólo a las autoridades de Mongolia, sino a la mayor parte de la población, que ha puesto en marcha su creatividad para buscar formas de conmemorar a su gran figura histórica. ¿Qué puede suceder en un país para que una figura de su historia medieval desbanque a actores y cantantes y se convierta en la estrella del momento? La explicación radica en la profunda crisis de identidad que sufre Mongolia tras la desaparición del comunismo, que la ha dejado sin referentes culturales y nacionales y sumida en un doloroso proceso de transformación económica que mantiene a más de la mitad de la población en la pobreza. Un pequeño país escasamente industrializado, con menos de tres millones de habitantes y encajonado entre dos gigantes como Rusia y China, con economías en proceso de expansión, necesita una inyección de moral y orgullo patriótico, a juicio de las autoridades. La manía de la memoria histórica ha llegado pues a Mongolia, pero aquí no se trata de desenterrar viejas querellas sino, por el contrario, de encontrar un símbolo con el que toda la nación pueda identificarse y que sirva de aglutinante en estos tiempos difíciles. Algunas de las medidas oficiales ya han sido objeto de críticas. Así, el derribo de dos mausoleos en el centro de Ulan Bator, dedicados respectivamente a un héroe Regreso al siglo XIII engis Kan: ¿Un azote de la Humanidad o un estadista excepcional, precursor de la globalización? El nombre del fundador del imperio más extenso de todos los tiempos rara vez evoca en la mente de los occidentales las ideas de tolerancia religiosa, fomento de la cultura o sabia administración. Entre los mongoles, sin embargo, la imagen de su único personaje universal es muy positiva y están decididos a promocionarla durante este G año, con ocasión del 800 aniversario del comienzo de una de las grandes aventuras de la Historia. Mongolia arde de fiebre histórica estos días. Los mongoles debemos estar unidos. Recordad a Gengis Kan y sus grandes hazañas El pasado día 11, el presidente El conquistador de las estepas es comparado ahora con Alejandro Magno y Julio César. Una apreciación positiva que es compartida por numerosos expertos occidentales La imagen negativa de los mongoles no se debe a Gengis, sino a su hijo Batu, de quien se dice que asaba a sus enemigos AP