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38 Madrid DOMINGO 30 7 2006 ABC A partir de mañana Embajadores se cerrará al tráfico privado. La polémica está servida: los vecinos, encantados; los comerciantes, indignados Embajadores se cierra al coche TEXTO: M. SÁNCHEZ FOTOS: V. INCHAUSTI MADRID. A partir de mañana, el barrio de Embajadores se blinda al tráfico, para indignación de comerciantes y alegría de los vecinos. A los que vivimos de vender, nos van a fastidiar, y mucho. Y eso que nosotros tenemos un pequeño aparcamiento al que podrán acceder los clientes. Que esa es otra: nos obligan a meter la matrícula de cada vehículo en una página de internet del Ayuntamiento para que no los multen. Una responsabilidad enorme porque cualquier error... Y, encima, es una pérdida de tiempo muy considerable afirma Reyes Benito, dueña de una tienda de decoración. Sin embargo, los más de 50.000 vecinos de Embajadores están encantados con la medida del Ayuntamiento. Tienen otra perspectiva del asunto. Aparcar a cualquier hora del día, es imposible. Tienes que dar vueltas y vueltas. Las furgonetas de carga y descarga- -que utilizan muchos comercios mayoristas como almacén- -ocupan todas las plazas dice Julio Carrera, un vecino de toda la vida del barrio. El motivo de la discordia no es otro que la decisión municipal de restringir el acceso a Embajadores a los residentes. Y a los vehículos de carga y descarga en horario de 10 a 13. La medida empezará a funcionar, a modo de prueba, a partir de mañana. Unas cámaras instaladas en quince puntos de acceso fotografiará la matrícula. Tecnología punta que no gusta a todos. José Luis Martínez Vecino En la plaza de Cascorro hay atascos diarios Parece que hay unanimidad en que uno de los puntos más conflictivos de Embajadores es la plaza de Cascorro. Los vecinos se quejan de que durante el horario comercial las furgonetas de carga y descarga se acumulan a la entrada de la plaza. Los coches están parados porque sólo hay un carril y está ocupado, los conductores empiezan a desesperarse después de diez o quince minutos esperando, los claxones no dejan de sonar y, mientras, los vecinos tenemos que aguantarnos. Y si hablamos de encontrar aparcamiento, pues lo mismo. Un infierno. Yo, afortunadamente, tengo plaza de parking y me libro de buscar, pero cuando vienen visitas a casa optan por acercarse andando o en transporte público, porque no hay forma de encontrar un aparcamiento. Ahora, con las cámaras que van a instalar estará todo más controlado. Y no será para tanto, después. Las novedades siempre provocan quejas, luego la gente se acostumbra y fenomenal Pablo Calatrava Vecino María José Adrados Comerciante Por fin no tendré que dar vueltas para aparcar Los más de 50.000 residentes del castizo barrio de Embajadores se muestran satisfechos de que el Gobierno municipal haya decidido tomar cartas en el asunto. El ruido y el caos circulatorio de la zona iba en aumento. Los vecinos estamos encantados, por fin podremos aparcar sin necesidad de dar vueltas y más vueltas. Yo muchos días me he pasado media hora buscando un sitio y, al final, he tenido que dejar el coche en la otra punta de casa. El tráfico en la zona se ha puesto infernal: las furgonetas de carga y descarga muchas veces tienen que parar en doble fila porque no hay huecos y se forman retenciones, en horario comercial, que obstaculizan la circulación. En especial, a la entrada del Rastro, en la plaza de Cascorro, donde los mayoristas chinos ocupan la calzada todo el tiempo que quieren Una norma para todos tiene que ser consensuada En una de las tres galerías comerciales ubicadas en la calle Ribera de Curtidores, tiene su tienda de antigüedades esta joven empresaria madrileña, que está indignada. Una medida que afecta a todos- -comerciantes, vecinos, clientes... -tiene que contar con el consenso de la mayoría. Y nadie nos ha consultado si estábamos de acuerdo. Estamos en otra época, hay que hablar con las partes afectadas y buscar soluciones que contenten a todos. Además, en este barrio, por lo menos el 75 por ciento de los vecinos son también residentes, es decir, que puede que como vecinos nos alegre que cierren al tráfico la zona, pero también hay que vivir y ganarse la vida. Bastante difícil está ya vender, como para que encima nos pongan más trabas. Lo que necesitamos son clientes y estas medidas no ayudan en nada