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30 Internacional DOMINGO 30 7 2006 ABC El corazón de África, paraíso de la pobreza y de la música, celebra hoy unas elecciones que quieren ser históricas Voces de un Congo que quiere renacer TEXTO Y FOTO: ALFONSO ARMADA ENVIADO ESPECIAL BUKAVU (CONGO) Décadas de saqueo, corrupción y guerras. La historia de la República Democrática del Congo es la de una desgracia atizada por el escándalo geológico de su rico subsuelo, que ha atraído todas las codicias. Recién independizada de Bélgica, tras una transición de tres años amparada por la misma ONU que en los años sesenta impidió la secesión de la riquísima región de Katanga, el país había salido recientemente de una guerra mundial africana que se llevó por delante más de tres millones de almas. Hoy vota para elegir a quién debe acabar con una paradoja: un país de los más ricos del mundo en potencia, que sin embargo se ahoga en la miseria. Muchos sienten ese compromiso. Desde su despacho en un piso 18 se domina el río Congo y la capital Kinshasa parece un remanso feliz. Con 39 años, la francesa Geraldine Dufort, número 3 de la Unión Europea en la capital congoleña, dice que no es un país racional, pero cuanto más lo vives más te enganchas Abandonado en los noventa, la comunidad internacional, con la UE a la cabeza, ha decidido involucrarse para estabilizarlo La factura: más de 2.000 millones de euros anuales. Para ella, las elecciones representan el fin de la impunidad y el inicio del aprendizaje democrático A John Berger le habría gustado ir de paquete en la motocicleta de Roger Magolo por las pistas de tierra de Ituri, en la provincia Oriental. El retrovisor partido deja ver parte de su rostro, ensimismado en la ruta y en el follaje y en las ramas que vuelan detrás. Hay que recurrir a él para visitar el campo de desplazados de Dele, a las afueras de Bunia, capital de Ituri, territorio donde han muerto casi 60.000 personas en los últimos tres años. Treinta y tres candidatos a la Presidencia A. A. BUKAVU. Sólo cuatro de los 33 candidatos a la Presidencia de la República Democrática del Congo son mujeres. Al frente de una coalición de 30 partidos, Joseph Kabila, de 35 años y actual presidente, es el favorito. Si nadie obtiene más del 50 por ciento, habrá segunda vuelta el 15 de octubre. Los más de 25 millones de electores, que enseñan como oro en paño su tarjeta censal, dispondrán de casi 50.000 colegios para elegir presidente y 500 parlamentarios de entre 9.707 candidatos de 213 partidos. Miles de observadores nacionales e internacionales verificarán la limpieza de unos comicios protegidos por 18.000 cascos azules y 2.000 soldados europeos, entre ellos 130 españoles. Hasanza Mohamed, en su ultramarinos de la localidad congoleña de Bunia sumido en la pobreza, porque no hay personas responsables que se hagan cargo de esa riqueza Para ella, las elecciones serán positivas si el que sale elegido es una persona responsable. Si no, volveremos a las andadas Su jefe es el padre blanco español Aurelio Sanjuán, nacido en el pueblo leonés de Valdecañada hace unos buenos 66 años, dice saber que puede confiar en ella. Después de cuarenta años volcando esfuerzos e ilusiones en este país del corazón del continente africano, es lógico que lo sienta y que lo diga: El Congo es mi país Su amor no es ciego, conoce a casi todos, incluido al joven Kabila: Las elecciones son una gran esperanza para el pueblo congoleño, humillado y oprimido, para salir de la miseria y contar con alguien que gobierne. Porque el país ha sido hasta ahora maltratado por bandidos, ladrones y asesinos El país a sus espaldas Acostumbrado a trabajar con mujeres, el padre Aurelio dice de las congoleñas que no juegan ningún papel político, pero desde el punto de vista económico y social, son ellas las que llevan el país a sus espaldas. Si el Congo vive es gracias a las mujeres. Cuando las veo cómo trabajan, de la mañana a la noche, siento el deseo de arrodillarme ante ellas Victorine Monganga es enfermera, tiene 42 años y nació en Kisangani, donde el río que se bebe todos los ríos empieza a doblar el espinazo. Aunque reconoce que los colonizadores belgas hicieron grandes cosas, fallaron a la hora de preparar al país, de educarlo para ser dueño de sí mismo. Contempla las elecciones con cierto escepticismo- a veces parece una obra de teatro aunque, como todos, votará. Veremos si somos capaces de desarrollarlo nosotros mismos Compañera de fatigas congoleñas, Teresa Sáez nació en Vigo y pertenece a la Compañía de María. Lleva 47 de sus 68 años en el Congo y conoció todas las guerras desde la muerte de Lumumba hasta la llegada de Kabila. Al frente de un centro para discapacitados de Bukavu donde trabajan 70 personas, dice del Congo que es su segunda patria. Una tierra de gente extraordinaria, pero falto de una cabeza líder Cree que lo mejor que le podría pasar sería que las mujeres se hicieran cargo del país. Sobre las elecciones, opina convencida: si se hacen como debe ser, serán una liberación Las elecciones son una gran esperanza para sacar de la miseria al pueblo congoleño, humillado y oprimido Responsabilidad no es un término que se escuche con frecuencia aquí. En boca de Josephine Mulinganya, secretaria y contable de la imprenta diocesana Kivu Presses, nació en Bukabu hace 39 años, la llave del futuro suena bien: El Congo es vasto y rico, pero Los electores del Congo El maestro Jean Léonard Makizala tiene 42 años y una caligrafía impecable. Como otros 2.000 vecinos de aldeas de la periferia de Bunia, tuvo que huir para salvar el pellejo. En chozas de fortuna- -Makizala con su mujer y nueve hijos- -esperan a que la violencia amaine para regresar. Pero hoy no dejarán de votar. Él lo hará por Joseph Kabila: Las elecciones demostrarán que el pueblo sabe elegir un buen presidente capaz de dirigir bien al país A Roger, taxista motorizado, le cuesta soltar la lengua, incluso cuando da buena cuenta del pollo con arroz, receta de madame Hasanza Mohamed, la propietaria de la tienda y restaurante de la Paix, en la calle mayor de Bunia. Nacida en Njoka hace 68 años, hija de iraní y congoleña, espera que las elecciones sean buenas para el Congo